El título de esta entrada plantea una pregunta que no tiene una única respuesta, quizá no tenga respuesta, pero sí debería tener una solución; que tampoco será única. Acabamos de poner a disposición de los lectores interesados la versión electrónica del libro del profesor Pfeiffer (en pocos días habrá otra en papel), al que ya me refería en una entrada anterior. Me ha parecido que el prólogo que escribí, junto con Roberto Ranz, para la edición española de este magnifico libro, sería un buen texto para incluir hoy aquí. Así lo hago. Espero  que os incite a leer el libro. ¡Merece mucho la pena!

Podéis acceder al mismo desde este aquí.

"Pocos ámbitos hay en la educación tan estudiados -y con tanta investigación solvente- como el que trata este libro que ahora tienes en las manos. Si esta afirmación es cierta, y lo es, créelo, ¿cómo es posible que tantos mitos y concepciones erróneas sigan tan presentes? Quizás no haya una respuesta única a esta pregunta: falta de actualización de los profesionales, lectura de fuentes no siempre relevantes o autorizadas, prejuicios personales, ideas preconcebidas, experiencias personales negativas, creer que toda opinión vale…

La literatura es abundante sobre las altas capacidades y el desarrollo del talento, particularmente en los EE.UU, aunque en Europa tenemos muy reconocidos investigadores, en España también. Siendo así, no siempre es fácil hacer que las “ideas madre” que conforman la estructura de nuestro campo de estudio lleguen a la escuela o a los orientadores, a los legisladores y, desde luego, a las familias.

Por ejemplo, ¿Cuántos responsables educativos han leído los monográficos sobre altas capacidades y desarrollo del talento que hemos publicado en los años precedentes en castellano? ¿Cuántas de las ideas allí expuestas han pasado a formar parte del ideario de los centros educativos y sus profesores? ¿Cuántos centros evalúan la competencia y potencial de sus alumnos para personalizar su educación? ¿Cuántos identifican y evalúan de manera periódica a sus alumnos más capaces?

Por eso, algunos hemos buscado otros caminos para hacer llegar el conocimiento y la investigación a sus destinatarios últimos, por ejemplo a través de las redes sociales y los blogs. Es cierto que hemos avanzado mucho en España en las últimas décadas, pues actualmente contamos con, al menos, cuarenta y cinco asociaciones de padres en todo el territorio y diversos grupos de investigación en algunas universidades, que tienen una trayectoria consolidada; en algunas se imparten asignaturas sobre el particular; el estado ha legislado, las comunidades también lo han hecho, pero con muy diversa fortuna y acierto.

Hay un par de datos que permiten certificar que, si bien hemos avanzado, el progreso ha sido insuficiente, lento y, en ocasiones, en la dirección equivocada al confundir a los más capaces con lo que no son. El primero es que siguen operando ideas y conceptos sobre las altas capacidades que son difícilmente sostenibles hoy en día, más propios de los estudios de Terman en el primer tercio del siglo pasado. El otro, más definitivo aún, es que apenas hay poco más de veintitrés mil alumnos identificados en España como poseedores de altas capacidades. ¿Cuántos deberían haber sido identificados? ¿Un 10%? Eso representaría más de ochocientos mil.

¿Qué pasa con la construcción social cuando se desatiende al desarrollo del talento? ¿Por qué las empresas se quejan de que no pueden cubrir los puestos con determinados perfiles? ¿Quién piensa en el talento 4.0?

En Agosto de este año se publicó un fantástico Handbook por parte de la American Psychological Association (APA), que tiene como uno de sus editores principales, precisamente, al autor de este libro. Una nueva ocasión de ponerse al día todos aquéllos que tengan alguna responsabilidad educativa.

Pero no se trata de hacer un prólogo catastrofista, actitud muy hispana, por otra parte, sino de animarte a leer este libro que te ayudará, no tenemos duda, a remediar muchos de estos males. La claridad expositiva, la sencillez y acierto del profesor Pfeiffer en el planteamiento de los temas es excelente y hace fácil lo difícil.

No es un texto monolítico, pues plantea muchas posturas y concepciones diversas, las contrasta y las acepta o discute. Aporta una enorme cantidad de bibliografía que apoya y consolida lo que se afirma. A esto hemos contribuido también, aunque mínimamente, los traductores y revisores de la edición que ahora ponemos a tu alcance, añadiendo un capítulo sobre las características de los más capaces (cap. 3) en el cuerpo del texto original, y otro extenso capítulo, el 9, sobre el Talent Search, un modelo de identificación excelente que ha sido aplicado durante años en España.

Además, aunque hemos procurado no abusar, se ha hecho uso de las notas al pie para aportar información adicional o contextualizar el texto original, en los momentos en los que nos ha parecido oportuno para facilitar datos relevantes al lector. No nos hemos limitado a traducir, hemos procurado inculturar el texto para hacerlo más cercano al lector.

Tiene otra virtud el libro, su brevedad. No es un libro de bolsillo, desde luego, pero tampoco es un libro enciclopédico inmanejable. Tiene la extensión y tamaño que permitirá leerlo en cualquier circunstancia, esta no es una cuestión menor, ya que dispondremos de una versión en papel y otra electrónica.

Finalmente, creemos que puede convertirse en un manual excelente para alumnos, profesores, orientadores y padres. No está todo lo que es, pero es todo lo que está. Al poner esta obra en tus manos, estamos persuadidos de que contribuiremos a mejorar el conocimiento y a borrar algunos mitos sobre los alumnos más capaces y sus necesidades educativas que tan perniciosos e injustos son.
Este es un libro sobre la diversidad más olvidada de todo nuestro sistema educativo: los alumnos de alta capacidad, de alto rendimiento y de alto potencial".

Javier Tourón
Vicerrector de Innovación
y Desarrollo Educativo
Universidad Internacional de La Rioja

 Roberto Ranz
 Psicólogo clínico, especialista en AACC
 Director de proyecto Talento 4.0 de ASTI
Technologies Group



Hemos hablado del feedback en este blog en diversos momentos que puedes rescatar desde aquí. Vuelvo sobre este asunto y, seguramente, no será la última vez que lo haga.

Inspirado en el trabajo de la Australian Society for Evidence Based  Teaching, he traducido y adaptado la tabla siguiente sobre los diez aspectos críticos a tener en cuenta cuando proporcionamos feedback a los alumnos, lo que debemos y no debemos hacer.

Ya sabemos que esta es una estrategia de gran eficacia demostrada por la investigación de modo reiterado, y que está unida a la evaluación formativa en particular. De hecho, la evaluación formativa dejaría de serlo sin el feedback. O dicho de otro modo, el objeto de la evaluación formativa es mostrar el progreso en el aprendizaje de los alumnos para poder ofrecerles las orientaciones oportunas que les lleve a mejorar sus resultados. Efectivamente son las dos caras de la misma moneda.

De hecho, si los profesores utilizasen el feedback de manera adecuada y frecuente, el rendimiento de los alumnos cambiaría de manera bien llamativa y sus logros estarían mucho más cerca de las expectativas.

Del mismo modo, los alumnos más capaces tendrían la posibilidad de mostrar su velocidad de aprendizaje, de manera que estarían mandando un mensaje claro a sus profesores ante la necesidad de una enseñanza y un trabajo escolar de mayor nivel de reto.

Hay multitud de herramientas para poner en marcha esta estrategia docente, ligada a la evaluación, como ya señalé aquí.

No dejes de revisar, si te parece oportuno, la entrada que se refiere al principio 6 de los 20 Principios Fundamentales de la APA que ya presenté cuando di cuenta de la edición española que hice en su día de los mismos.

Finalmente, para que esto no quede en una reflexión más o menos atractiva, os propongo esta tarea: registra en una hoja o dispositivo electrónico todas las observaciones de feedback que hayas dirigido a tus alumnos en un periodo de tiempo dado, por ejemplo una semana. Pide a tus colegas de departamento que hagan lo mismo. Luego discutidlas en una reunión de equipo docente o departamento para ver su adecuación o inadecuación a lo que va dicho. Puede ser interesante... ¡quizá te sorprendas!

Diez reglas que debes seguir al dar feedback a tus alumnos
SI
No
Sé muy claro acerca de lo que quieres que logren tus alumnos, lo que deben saber y saber hacer
No interrumpas a un alumno cuando está tratando de resolver algo por sí mismo
Centra tu feedback sobre lo que el alumno supo, hizo o logró
No centres tu feedback en el propio alumno
Coméntale solo unas pocas cosas
No lo abrumes con demasiadas cosas de una sola vez
Compara el trabajo del alumno con un estándar establecido que le muestre su progreso (o la falta de él)
No compares a los alumnos con sus compañeros
Dile al alumno hasta dónde llegó y dale pistas sobre cómo puede mejorar
No le digas lo que estuvo mal en su rendimiento sin decirle cómo mejorarlo
Comunícale tu convencimiento en que lo puede hacer mejor
No le digas que un rendimiento pobre o mediocre es todo lo que esperabas
Ofrece el feedback cuando el alumno todavía tienen tiempo para mejorar
No ofrezcas feedback solo después de evaluaciones formales
Cambia el modo en el que des el feedback para adaptarte al nivel de experiencia del alumno
No limites el feedback a las notas y comentarios sumativos como: bueno, excelente, decepcionante
Aprende de las reacciones de los alumnos a tu feedback
No conviertas las reacciones de tus alumnos a tu feedback en “es su problema”
Discute tu feedback con el alumno
No des feedback sin permitir que tus alumnos puedan pedir aclaraciones
Si lo prefieres como infográfico, aquí lo incluyo para que puedas copiar la imagen y compartirla. Espero que os resulte útil.



Hoy os quiero ofrecer una presentación que he preparado sobre el futuro del aprendizaje. En ella incorporo algunos vídeos en inglés (clica en las imágenes para acceder), que a veces uso en las conferencias, y que merecen la pena. Aunque algunos tienen unos pocos años permanecen actuales en sus mensajes centrales. Ojalá estuvieran viejos ya; eso indicaría que vamos a buen ritmo, cosa que está lejos de ocurrir.

El mensaje para mí es que la escuela -y los sistemas educativos en general (también la universidad)- necesitan evolucionar, sin perder nada de lo bueno que tienen (que es mucho). Y esto es así porque las necesidades del aprendizaje son distintas a las de hace unas pocas décadas. O caminamos por la senda del aprendizaje personalizado o no estaremos en condiciones de desarrollar el potencial de nuestros estudiantes, en particular de los que tienen más talento.

Espero que encontréis en este material ideas que os ayuden a reflexionar sobre una cuestión en la que nos jugamos nuestro futuro; desde luego el de los más jóvenes. Como he dicho en alguna ocasión, "el futuro se está fraguando en la escuela de hoy".

Sería estupendo que el material incluido en esta breve presentación suscite reflexión y análisis sobre la realidad de nuestras escuelas y Universidades.



Me parece que hay, no es de ahora, una cierta corriente de anti intelectualismo en el sistema educativo español, si no consciente para todos los agentes implicados, sí de facto.

Oímos hablar mucho de las nuevas exigencias del aprendizaje en estos comienzos del siglo que nos contempla, más allá de la memoria, la repetición e incluso el estudio (“esa ocupación del entendimiento con los conceptos, la presencia de éstos en la conciencia”). Y sustituimos estos términos por otros como: “pensamiento creativo”, “trabajo colaborativo”, “aprendizaje por proyectos”, “capacidad crítica”, “creatividad”, “pensamiento visual”, “aprendizaje conectado”, “profundo”, “servicio”, etc. Bien está, pero lo uno no suple lo otro.

Más aún, no es posible operar o desarrollar habilidades de pensamiento de alto nivel (síntesis, evaluación, creación), sin basarlas (de apoyo o basamento) en aquellas de orden inferior (conocimiento, comprensión, etc.). Cualquiera que haya llevado a cabo un proyecto de investigación, por modesto que fuese, sabe que no se llega a tener una visión global, sintética, crítica o de conjunto, sin cientos de horas de lectura y reflexión sobre lo leído.

Si analizamos los currículos de las enseñanzas no universitarias (y universitarias también), nos encontramos enseguida con un descenso del nivel de exigencia y de contenidos o cobertura de los corpus teóricos y prácticos de los diversos ámbitos del saber. Nos defendemos diciendo que ahora el aprendizaje es diferente, que no se trata de saber cosas sino de buscar, seleccionar, organizar la información, etc.

Este es un argumento un poco tramposo, porque es parcialmente cierto. Claro que ahora no se trata solo de saber (supongo que se refieren a saber memorísticamente, que es una mera, mínima e importante parte del saber), sino también de saber hacer; lo he defendido numerosas veces. Pero saber hacer no es posible sin saber, y saber no es almacenar en la memoria para repetir. Saber, en sentido propio exige, una profunda comprensión de lo sabido, dominio de lo aprendido. Ninguna operación intelectual -propiamente dicha- puede llevarse a cabo si no es sobre la base de un estudio cabal, profundo y serio del objeto en cuestión.

Un vistazo “al saber” de nuestros alumnos en los estudios internacionales de rendimiento, o “su saber hacer”, revela que sin lo uno no se da lo otro. Más aún, nos encontramos con que los alumnos que ocupan lugares destacados en las escalas de rendimiento son un pequeño porcentaje respecto a otros países, siendo por el contrario elevado el porcentaje de los que obtienen los peores resultados.

Pero hay más. ¿Dónde están los alumnos más capaces? ¿Los que tienen más talento? ¿Los excelentes? No están identificados, a juzgar por las cifras que ofrecen los organismos oficiales. ¿Por qué? ¿Cuál es la razón para que una población que puede alcanzar entre el 10 y el 20% de los escolares sea sistemáticamente ignorada año tras año por las escuelas?

Seguro que hay múltiples razones, según los casos, pero me atrevo a apuntar que una muy principal es el anti intelectualismo. Los más capaces y los que de algún modo destacan son vistos con recelo por sus compañeros y por sus profesores; tener la respuesta, o la más brillante se ve como algo intimidante y, por tanto, se evita. Destacar está mal visto, saber más que otros o tener más interés está proscrito, probablemente porque hay todavía quien piensa que la escuela está para promover la igualdad y no tanto la equidad.

Estas posturas, que no tienen inconveniente en ensalzar todo lo deportivo (bien está), pero acallan cualquier brillo intelectual, ignoran -deliberada o inconscientemente- que los más capaces nos necesitan ahora, pero que nosotros los necesitaremos a ellos mañana, pues en sus manos principalmente está el desarrollo del saber científico, técnico, humanístico. No atender al despliegue intelectual de todos los escolares, pero particularmente de los más capaces, es darle la espalda al desarrollo social y apostar, probablemente sin quererlo, por la colonización intelectual de la que inevitablemente seremos víctimas si no ponemos remedio.

Aunque mal de muchos es... epidemia, es cierto que esto no ocurre solo en España, en otros países también se elevan voces críticas. Quizá quieras echar un vistazo a este libro que acaba de reeditarse.

Termino respondiendo a mi propio título; sí, el anti intelectualismo tiene consecuencias, lamentablemente funestas, para el desarrollo social.


Estos días pasados me encontré con una pequeña reflexión sobre el aprendizaje dinámico, como opuesto al aprendizaje estático. Enseguida reconoceréis las diferencias. Me ha parecido interesante y la comparto en este post.

Tiene muchas resonancias, por opuestas, con el aprendizaje clásico basado en el profesor, los libros de texto, la memoria, la evaluación como mecanismo sancionador, etc. Todo ello estupendo, pero llevado a la exclusividad, totalmente opuesto a lo que debe ser un aprendizaje del siglo XXI, como reflexionaba en esta entrada anterior. Hoy, donde la tecnología nos abre tantos horizontes y el aprendizaje se hace ubicuo, al menos como posibilidad, parece interesante preguntarse: ¿cómo fomentamos el aprendizaje dinámico en nuestra tarea? Los profesores que aplican con acierto los modelos activos seguro que sabrían responder acertadamente a esta pregunta. Los que tienen una cierta, o mucha, preocupación por el desarrollo del talento de los más capaces, también. Tú, ¿de qué grupo eres?

El Aprendizaje Dinámico
La educación, al igual que cualquier otra actividad, está cargada de tendencias, palabras de moda y suficientes acrónimos como para crear una sopa de letras. Estamos constantemente tratando de encontrar nuevas maneras de apoyar a nuestros estudiantes y muchas veces nos sentimos atraídos por la siguiente novedad -el siguiente acrónimo mágico que va a resolver todos nuestros problemas. La enseñanza no es tan simple. La enseñanza es mucho más arte que ciencia. Las fórmulas no funcionan porque un tamaño no encaja en todos, no encaja con todos los profesores y no encaja con todos los estudiantes.

Aprendizaje Estático vs Aprendizaje Dinámico
El aprendizaje estático es un aprendizaje que carece de movimiento, acción o cambio, especialmente de una manera que no es atractiva -donde el aprendizaje ocurre en ráfagas cortas y se demuestra a menudo en las actividades individuales, las asignaciones a corto plazo, u hojas de trabajo (incluso hojas de trabajo digitales), que están confinados dentro de los límites tradicionales del sistema escolar, la jornada escolar y los muros de la escuela.

El aprendizaje dinámico es un aprendizaje caracterizado por cambios constantes, actividad y progreso, donde el aprendizaje vive, crece, se conecta y se extiende más allá de los límites de la clase, más allá de la ubicación física, más allá del uso de herramientas como sustitutos digitales e incluso más allá de las fechas de vencimiento.

Cuando piensas DINÁMICO, piensa:
Más allá de la campana (una mentalidad): El aprendizaje no tiene que terminar cuando suena la campana. Con herramientas y dispositivos digitales que están disponibles las 24 horas del día, los estudiantes pueden continuar aprendiendo, colaborando, creciendo y profundizando en su aprendizaje en sus propios términos. Esta idea de ir más allá de la frontera del día de clase no significa tarea. Esta es una mentalidad para los estudiantes que significa que el aprendizaje puede tener lugar en cualquier momento, en cualquier lugar y que los estudiantes pueden poseerlo. Para convertirse en un alumno más dinámico, los estudiantes necesitan tomar posesión no sólo de su aprendizaje, sino también de su tiempo.

Más allá del nivel de grado y el área temática: Como Ken Ken Robinson nos dice en su TED Talk, "Cómo las escuelas matan la creatividad", el sistema educativo que tenemos hoy todavía se basa en un modelo de fábrica, donde los estudiantes son básicamente colocados en una cinta transportadora. Lo que aprenden es dictado por su edad y curso, lo que encaja dentro de la fábrica "caja". Vamos a sacar a los niños de la cinta transportadora de la educación y darles oportunidades para aprender acerca de las cosas que les interesan más allá de las materias que enseñamos, mientras siguen dibujando conexiones, e incluso más allá de lo que dice que deben aprender en cada curso. El aprendizaje no tiene que caber dentro de una caja.

Más allá de las paredes: Trae el mundo a tus estudiantes y trae a tus estudiantes al mundo. Cada estudiante en cada curso debe tener oportunidades de conectarse y aprender globalmente, así como publicar su trabajo en línea para una audiencia global. Las oportunidades para que los estudiantes publiquen su trabajo en línea son casi interminables.

Más allá de las herramientas: Piensa más allá del uso de herramientas digitales para hacer cosas tradicionales, como escribir un papel. ¡Utiliza herramientas digitales para hacer cosas NUEVAS! Simplemente ir sin papel o digital no es suficiente, usar herramientas para ir más allá, profundizar y ampliar el aprendizaje, y considerar el uso de herramientas de maneras alternativas, más allá de su propósito original. Llega más allá de lo que piensas que una herramienta digital puede hacer y para lo que debe ser utilizada. Considera formas alternativas en el uso de herramientas para hacer cosas nuevas.

Más allá de la fecha de vencimiento: Permite que los estudiantes continúen el trabajo que les interesa más allá de la evaluación final de la asignación o tarea. Pensar, aprender, explorar, no debe ser sofocado simplemente porque era el momento de entregarlo. Creo que esta idea puede ser la que los maestros lucharán con más. Recuerde, estamos tratando de pasar a experiencias de aprendizaje más dinámicas que tienen menos enfoque en el dicho y hecho.


  Dynamic Learning Infographic
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"Para saber lo que queremos hacer, tenemos que hacer lo que queremos saber" (traducción libre de Aristóteles). De aquí al aprendizaje basado en la acción hay un paso. Por eso se dice, con acierto a mi juicio, que se sabe cuando se sabe decir; o que el saber se construye en la comunicación.

Todo ello apela, una vez más, a una realidad que es más que obvia para la experiencia subjetiva de cualquiera: "somos protagonistas de nuestro propio aprendizaje"; "aprendemos haciendo" (learning by doing); "nadie puede aprender por nosotros", etc. Otra cuestión, no menor, es que somos protagonistas precarios, necesitados de ayuda, por tanto.

Pero vamos al grano. Como ya señalé en muchas ocasiones, meta estrategias como la enseñanza inversa son tan interesantes, no por nuevas, si no por devolver al proceso de enseñanza-aprendizaje a su propia naturaleza, regresando al alumno al protagonismo que debe tener si quiere realmente aprender. Porque, no lo olvidemos, el aprendizaje es una conquista personal del que aprende y aprender hoy no es solo saber, también implica saber hacer con lo que sabemos.

Esta introducción es para referirme a la educación STEM (STEAM) que tan popular se ha hecho desde hace años, particularmente en los EE.UU., donde la preocupación por el rendimiento en las disciplinas científicas (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Medicina con respecto a otros países les preocupa tanto, por las implicaciones que ello tiene en el desarrollo científico y económico. Por cierto, que en España tenemos un proyecto STEM dirigido a las chicas más capaces, que se está abriendo camino gracias a su interés y novedoso enfoque y al apoyo de diversos partners entre los que se encuentra UNIR. Si no lo conocéis os sugiero seguir el enlace anterior y dedicarle un rato a leer la web donde se explica.

Diversos autores advierten, sin embargo, de que el aprendizaje STEM no debe realizarse de manera aislada, sino interrelacionando las materias y conocimientos y explorando su aplicación a situaciones reales (recordemos el enriquecimiento tipo III del modelo de Renzulli). Aquí es donde se da la mano con el aprendizaje basado en proyectos (PBL). Esta es una metodología muy interesante para todos los alumnos, pero especialmente indicada para los más capaces, como se comprende, y que podría evitarles mucho aburrimiento y pérdidas de tiempo en la escuela, pero también en la Universidad.

A continuación, siguiendo a Mikel Gorman, en su serie de entradas realizadas sobre este particular en su blog, os ofrezco una selección de enlaces a recursos que pueden dar muchas pistas para elevar el aprendizaje y la pasión por el conocimiento de muchos estudiantes. No los he revisado todos (sí he revisado que no haya enlaces rotos), naturalmente, ni su inclusión aquí supone ningún tipo de valoración por mi parte, eso es algo que dejo a cada uno de los lectores. En general, entiendo que es una selección valiosa que cada profesor deberá ponderar y ver en qué medida se puede adaptar a sus necesidades o enfoque pedagógico. De lo que no tengo duda es de que puede servir de inspiración. Quizá este es un claro ejercicio de construcción social del conocimiento y una evidencia más de la relevancia del aprendizaje a través de la red.

¿Me queréis decir cuál es el problema para no diversificar y personalizar el aprendizaje de nuestros alumnos; sí, de los más capaces también?

¡Buena exploración!

Algunos recursos para PBL (en inglés):

Tecnología 
Ingeniería 
Matemáticas

Para ver diversos retos y competiciones, sugeridos por este autor, puedes seguir este enlace.

Recursos para relacionar STEM y STEAM

Una relación de recursos para makers pueden encontrarse desde este enlace.

También recomiendo echar un vistazo a la entrada sobre recursos digitales abiertos que voy actualizando periódicamente. Podéis acceder desde este enlace.

Casi cuando terminaba de redactar esta entrada me llegó en infográfico sobre la educación STEM que incrusto para completar la entrada. No se refiere a España, pero contiene datos que, sin duda, os interesarán.



The Future of STEM Education is Now Infographic
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La semana pasada tuve la oportunidad de participar, como invitado, en el 31º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones, organizado por AMETIC, la asociación de empresas de la electrónica y las tecnologías digitales, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en Santander. Todo el contenido se puede ver en diferido hasta el 22 de septiembre desde aquí. Desde twitter podéis ver el timeline de Ametic desde aquí. Se utilizó una etiqueta #santander31.

Mi intervención giró en torno al desarrollo del talento y a la situación de España respecto al mismo y puede verse desde este enlace, es la primera sesión de la mañana del día 6. Reconoceréis enseguida las diapositivas en la parte inferior del vídeo.

Todos tenemos un problema con el reconocimiento de un asunto que nos afecta seriamente. Primero porque no ayudar a las personas a desarrollar su potencial es injusto; segundo porque ponemos en riesgo el desarrollo social y el bienestar de las personas y, desde luego, porque no será posible tener un despliegue empresarial sólido y competitivo si no lo apoyamos en un talento cabalmente desarrollado. Como dije en algún momento, los países que no se empeñen seriamente en el desarrollo del talento de sus ciudadanos, desde la más tierna infancia, se ven abocados a la colonización de los que sí lo hagan. Esto se manifestará en un pobre, o menor desarrollo científico, tecnológico, artístico, etc.

El talento, como señalé muchas veces, es el resultado de proyectar la capacidad en algún ámbito relevante, y socialmente valioso, de la actividad humana, de manera que se convierta en competencia, en habilidad, en pericia o incluso para algunos en eminencia. Las cifras de la identificación en España son simplemente escandalosas, como se puede repasar aquí, poniendo de relieve que al sistema educativo este tema no le interesa. Después de casi veinticinco años trabajando, escribiendo e investigando sobre este tema, me parece que tengo una cierta perspectiva acerca del asunto, y nuestro progreso es mínimo. Quizá muchos piensan que si hasta ahora no lo han hecho, ¿por qué complicarse la vida ahora?

Sin embargo, ya casi nadie discute el enfoque evolutivo y de desarrollo de las capacidades humanas algo, por otra parte, que todos experimentamos en nosotros mismos a diario. Pero han de darse las condiciones adecuadas para que nos convirtamos en personas competentes, desde luego con una importantísima dosis de trabajo, esfuerzo, tenacidad y dedicación comprometida.

"Que inventen ellos" podría ser una salida por la tangente de la sociedad civil en general, de las empresas en particular. Si este es un problema educativo, que lo resuelva la escuela y la Universidad... Es un modo de enfocarlo, pero equivocado, a mi entender.

El desarrollo del talento de nuestros jóvenes es una tarea conjunta en la que todos podemos colaborar de diversos modos, y en tres ejes fundamentales que apunto.

1. La formación de profesores. Ya existen iniciativas en diversas Universidades españolas en esta dirección. En UNIR ponemos en marcha en noviembre un Experto en Altas Capacidades y Desarrollo del Talento desde la Escuela de formación de profesores en Tecnología Educativa, Competencias Digitales y Desarrollo del Talento, al que seguirán otros programas.

2. Ofrecer programas específicos de alto nivel. Los más capaces necesitan un estimulo y nivel de reto intelectual que las escuelas no les proporcionan, por lo que el desarrollo de programas de formación específicos es imprescindible, no como sustitución de la escuela regular sino como suplemento de la formación que en ella reciben. Lo mismo cabe decir para la Universidad. Dicho de modo sencillo, los programas actuales de los diversos niveles educativos no estimulan, ni "saturan" adecuadamente las capacidades de los alumnos, tanto menos cuanto más capaces sean estos. En la Escuela de formación de profesores en Tecnología Educativa, Competencias Digitales y Desarrollo del Talento pronto comenzaremos a ofrecer programas sobre temáticas específicas para alumnos de diversos niveles educativos. Ya hay experiencias en el mundo que cuentan con décadas de éxito. En España, un ejemplo a seguir y aplaudir  es el programa Steam Talent Girl, presentado en la sesión en la que participé, que se está extendiendo rápidamente.

3. El mecenazgo. Es imprescindible que los agentes sociales y económicos se impliquen en una labor de mecenazgo al estilo de otras bien conocidas, como la famosísima Giving Pledge. Un día, del ya lejano 2013, escribí sobre la posibilidad de que algo similar, a nuestra escala, pudiera darse en España. Rescato de aquella entrada su final, que me parece tan actual como entonces:

"La pregunta que me hago y os lanzo es: ¿no sería posible que en España se pusiera en marcha una suerte de Spanish Giving Pledge que agrupase a personas e instituciones, dispuestas a apoyar económicamente acciones educativas, que permitiesen despegar a aquellos jóvenes que tuviesen condiciones para hacerlo? ¿No ayudaría esto a tantas personas con capacidad pero sin demasiados recursos? ¿No sería una manifestación de equidad y de compromiso? ¿No permitiría poner las bases de una sólida construcción social, intelectual y artística, de un país con un sistema educativo tan maltrecho como el nuestro pero que, por otra parte, tantas personas brillantes ha generado en todos los campos del saber y en las actividades humanas más diversas?"

Mi respuesta es categórica: ¡por supuesto que es posible! Hace falta simplemente voluntad de acometerlo, como ya se ha hecho con otras muchas acciones educativas que se llevan acabo por tantas instituciones. Pero casi ninguna ligada de manera específica con el  tema que nos ocupa. A la vuelta de tantos años insistiendo en lo mismo sigo sin comprender cómo es posible que esto no nos preocupe más.

Me permito hacer, con toda humildad y sencillez, una llamada a la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) recordando que "el talento no crece en los árboles", pero que una suma de pequeños esfuerzos individuales nos permitiría fácilmente, jugando un poco con las palabras, crear El Arbol del Talento. ¡Nos va mucho en ello!




En este blog ya he recogido en diversos posts los trabajos de Joseph Renzulli, una de las figuras actuales más eminentes en el campo de las altas capacidades y el desarrollo del talento. Las puedes ver desde aquí.

En la última entrada, antes de detener el ritmo del blog por unas pocas semanas, presentaba el último libro de envergadura que ha aparecido sobre la alta capacidad, que puedes rescatar desde aquí.  En ese libro en la sección II sobre teorías y concepciones sobre la alta capacidad (giftedness) hay un capítulo (el 12) en el que Renzulli y Reis escriben sobre este asunto.

Ahora os incluyo un par de vídeos, que se solapan un poco en su contenido, pero que tienen enorme interés porque es su mismo autor el que explica el modelo de los tres anillos. Ya no habrá excusa para malinterpretar, ni usar el modelo para identificar, ni otros errores que comúnmente encontramos en escritos de diverso calado, pero a los que muchos se acogen con falta de rigor y una cierta superficialidad. Hay muchos aspectos en los que fijarse pero, en particular, en la no identificación de giftedness con CI y, por otra parte, en el uso del término "conductas dotadas" (gifted behaviors), como adjetivo, más que como nombre o etiqueta que colgamos, o no, a las personas, como si esto fuera algo de ser o no ser. En fin, os dejo con la fuente original. Estoy seguro de que merece la pena visualizar estos documentos varias veces. Como siempre, si tenéis dificultad para entenderlos, podéis copiar el texto y traducirlo, o activar los subtítulos (están en inglés).

Nota: una versión del artículo original al que se refiere en el vídeo (What makes giftedness: reexamining a definition) puedes verla gratuitamente desde aquí.



No os perdáis este segundo vídeo. Merece la pena, definitivamente.
   

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