11 de enero de 2013

El modelo de identificación Talent Search: una introducción

Este mes se cumplen 20 años desde que empecé a estudiar los aspectos relacionados con la identificación, el desarrollo del talento y otros temas afines. La verdad es que me sorprende que hayan pasado tantos años, pero como dijera Virgilio: "Sed fugit interea,  fugit irreparabile tempus".

Entre las muchas experiencias profesionales que he tenido ocasión de vivir durante estos años, hay una que sobresale sobre todas las demás de manera significativa: mi encuentro con el profesor Julian C. Stanley en la Universidad de Iowa durante la celebración del Wallace Symposium, una de las reuniones de investigación sobre alta capacidad más importantes del mundo, como recordaba con Nicholas Colangelo (su principal promotor) hace unos meses en Münster durante la 13th ECHA Conference. Desde entonces y hasta su fallecimiento me honró con su afecto, su amistad y su preocupación por mi trabajo en España. Ya hablé de pasada sobre este encuentro en un post anterior. Pues bien, como dije en un número monográfico de High Ability Studies, del que tuve el honor de ser el editor invitado, refiriéndome al trabajo y aportación del profesor Stanley (fallecido en Agosto de 2005):

"By the end of this special issue the reader should have a clearer picture of what has been done with respect to the contribution of the Center for Talented Youth (CTY) model to gifted education. We have come a long way from the seminal works by Terman, the luminous ideas of Leta S. Hollingworth and those of other eminent scholars in the field. In many respects, from a personal point of view, the work done by Stanley at the inception of the CTY model (based on the ideas and principles of the ‘Study of Mathematically Precocious Youth’) could be considered even more important than those mentioned above (...)."

Hace tiempo que tenía ganas de escribir sobre esto, o mejor, de recopilar abreviadamente lo que he escrito en estos años, para que sea mejor conocido, más allá de los circuitos de las publicaciones científicas. Ocuparé varios posts en las próximas semanas, aunque si éste fuese el lugar, que no lo es, escribir sobre el Talent Search in extenso requeriría toda una enciclopedia, simplemente por una razón: es el modelo más investigado y del que se han beneficiado más alumnos del mundo.

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A finales de los años 60 se produjo uno de esos sucesos casuales, fortuitos, que habría de tener una extraordinaria trascendencia para la educación de los alumnos de altas capacidades en todo el mundo. Y es que muchas cosas importantes en la historia ocurren por aparente casualidad.

Al profesor Stanley, eminente psicólogo y profesor de la Universidad Johns Hopkins le pidieron que atendiera a Joe, un joven de 13 años que parecía tener una gran capacidad y unos conocimientos que le situaban en un nivel pre-universitario.
Profesor Stanley en su despacho en Johns Hopkins

Al principio el prof. Stanley se resistió a atenderlo, pues estaba entonces enfrascado en otras tareas de investigación que ocupaban todo su tiempo. Es conocido que Stanley fue un eminente metodólogo especializado en el diseño experimental y la medida (Cf. Campbell y Stanley, 1966; Glass y Stanley, 1970; Stanley, 1971, por citar solo tres ejemplos relevantes). Este hecho,  junto con su particular inteligencia le facilitó, a mi juicio, el desarrollo de un modelo que, particularmente en su dimensión de identificación, no puede ser más sencillo, haciendo bueno el principio de parsimonia que preside siempre la más genuina actividad científica.

La última contribución de Stanley al campo que nos ocupa la realizó en el número monográfico de High Ability Studies 16(1) mencionado más arriba. Allí explica con síntesis y sencillez algunas de las claves del origen del modelo (Cf. Stanley, 2005).

Dice, entre otras cosas, refiriéndose a aquel hecho que he calificado de fortuito: “Al principio me resistí a atender a Joe, tenía otras ocupaciones urgentes que reclamaban mi atención, pero finalmente lo hice (…). A partir de entonces mi vida y mi carrera no volvieron a ser lo mismo”, y es que desde ese momento, era el año 1968, dedicó todos sus esfuerzos -hasta su fallecimiento en 2005- a la causa de la educación de los alumnos más capaces, desarrollando un modelo que inicialmente se denominó SMSPY (Estudio de la precocidad científica y matemática de los jóvenes), aunque desde marzo de 1972 se vio, después del primer Talent Search, que la dimensión S (Science) no tenía la misma relevancia.

Más adelante se incluyó la dimensión verbal, por eso en ocasiones se puede ver referido como SMVPY, si bien la denominación más general es SMPY, base y precursor de CTY que se crea en 1979 en Johns Hopkins, como se verá más adelante. El Talent Search, en ocasiones Talent Search Concept, no es sino la parte del modelo referida a la identificación. Puede verse una descripción detallada en castellano en la monografía de Reyero y Tourón  (2003), y en inglés en Tourón y Tourón (2011).

Una visión panorámica del modelo en el mundo, incluyendo España, se encuentra en el monográfico de High Ability Studies (16,1) ya citado. Pero veamos algunos hitos del desarrollo del modelo.

Breve historia del SMPY como precursor del CTY

Cualquier lector informado sobre el desarrollo del estudio de la alta capacidad desde sus orígenes habrá leído los trabajos de Terman, llevados a cabo en California y publicados en 5 volúmenes junto con su colaboradora Melita Oden, bajo el título Genetic Studies of Genius (Terman, 1957; Oden, 1968) o las contribuciones de Letta Sleter Hollinworth (1926). Ciertamente éstos y otros muchos autores han sido pioneros y han representado contribuciones esenciales, no obstante “el trabajo desarrollado por Stanley con la introducción del modelo del CTY (basado en la ideas y principios del Study of Mathematically Precocious Youth) podría ser considerado incluso más importante que el de los autores mencionados arriba” (Tourón, 2005). A continuación resumo apretadamente algunos datos relativos al modelo y su desarrollo en estos cuarenta años.
  • Verano de 1968: a una profesora de informática de Towson State University, le sorprende Joe, un alumno de 8º (13 años) que destacaba de una forma muy marcada en sus clases.
  • 1969: Julian Stanley, profesor de Hopkins, pasa distintos tests a Joe, y obtiene unas puntuaciones que exceden a las de la mayoría de los estudiantes que entran en la universidad. Stanley tiene muchos problemas para encontrar vías aceptables para la educación de Joe. Muchas propuestas suyas son consideradas ridículas! Decide con la familia de Joe que éste ingrese en Johns Hopkins University, donde recibe su BA y Master a los 17 años.
  • 1970: los padres de Jonathan, otro alumno de 13 años oyen del éxito de Joe y piden ayuda a Stanley, quien aborda un camino similar con él. Cuatro años más tarde Jonathan era consultor informático.
  • 1971: Julian Stanley funda el Study of Mathematically and Scientifically Precocious Youth (SMSPY) en el Departamento de Psicología de Hopkins. La Spencer Foundation subvenciona en un principio los 5 primeros años, que luego se alargan a 13.
  • 1972: el 4 de marzo se lleva a cabo el primer Talent Search como método de identificación.
  • Verano 1972: primeras clases de matemáticas a ritmo rápido (“fast-paced precalculus mathematics class”) durante los sábados del verano. El profesor era Joseph R. Wolfson, así que en la literatura se suele hacer referencia a este curso pionero denominándolo “Wolfson I”.
  • 1972/1973: continúan las clases de matemáticas “a ritmo rápido” durante el curso, y para los alumnos más brillantes, también durante agosto del 73. A este curso se le denomina “Wolfson II”.
  • Desde 1974: clases de cálculo a ritmo rápido, con nivel de universidad. Se desarrollan semanalmente durante 2 horas y media.
  • 1978/1979: cursos de verano: 40 horas de estudio guiadas por un mentor. No son residenciales.
  • 1979: se funda un nuevo servicio en la Universidad Johns Hopkins que asume todo lo relacionado con la identificación dentro del trabajo del SMPY. Se trata de la OTID (The Office of Talent Identification and Development). Se encarga de los Talent Searches anuales en cooperación con el SMPY. Actualmente se denomina CTY (Center for Talented Youth).
  • 1980: se crea el “grupo de 13 años de edad con puntuaciones entre 700 y 800 en el SAT-M”, con el objetivo de proporcionar una ayuda especial a estos alumnos (1 de cada 10.000).
  • Verano 1980: primer programa de verano residencial. Se lleva a cabo durante tres semanas. Cursos de matemáticas, estrategias de escritura y otros. Participan 221 alumnos (126 eligieron matemáticas).
  • 1980: este año en la identificación de los sujetos se incluye también una puntuación verbal
  • 1985: se realiza el 12º Talent Search con 23.000 participantes.
  • 1992: se crea el CTY International, que es la organización que agrupa bajo un modelo y principios comunes a diversas iniciativas similares que surgen en otros países.
  • 1992: Se funda el CTY Irlanda, primer charter member de CTY International.
  • 1999 (20 años de la fundación del CTY): en el Talent Search participan 90.400 alumnos. A los cursos de verano asisten un total de 8.100 alumnos.
  • 1997-2000: Tourón y sus colaboradores validan en España el School and College Ability Test y comienzan a publicarse los primeros trabajos que ofrecen datos sobre la validez transcultural del modelo de identificación.
  • 2001: Tourón funda CTY España, segundo charter member de CTY International
  • 2002-2005: se crea la NAGTY en la Universidad de Warrick, con apoyo del gobierno del Reino Unido, que incorpora los mismos principios del modelo de CTY. Se fundan otros CTY en Bermudas y Tailandia. Todos ellos forman parte de CTY International.
  • 2010: se establece CTY Hong Kong, en Hong Kong University of Science and Technology.
  • 2011: CTY España deja de prestar formalmente sus servicios de identificación y atención a los alumnos más capaces en España, aunque la investigación, identificación y asesoramiento y formación de profesores continua por parte de su fundador y colaboradores.
Con el paso de los años el modelo se expandió por muchas Universidades norteamericanas y por otros países. A principios de los años 90 el centro originario del modelo CTY crea una asociación internacional en Johns Hopkins que agrupa a una serie de centros, que si bien son independientes en su funcionamiento y actividad, comparten una serie de principios comunes, y que son ilustrativos de la actividad educativa que se lleva a cabo. Puede verse más información en este enlace.

6 comentarios:

Miguel M. dijo...

Al leer este artículo, planteo la siguiente cuestión:
¿Por qué no han proliferado más este tipo de iniciativas?
Creo que en España está suficientemente claro, que la administración hace bastante poco.
Por lo tanto. habría un ambiente favorable para que iniciativas privadas promovieran la atención hacia los alumnos más brillantes o más capaces.

Todos los padres con niños de altas capacidades, nos preguntamos: ¿En España no hay nada?
Para mi, la respuesta es: NO.

Javier Tourón dijo...

Miguel, fueron 10 años excelentes de trabajo y sufrimiento para sacar adelante una iniciativa que merecía la pena y que tenía de compañero de vijae a una de las mejores Universidades del mundo (Johns Hopkins). Los principales opositores: la Administración y los propios centros educativos. Siento decirlo pero así fue.
Nos queda la satisfacción de haber ayudado a más de 1000 familias y a sus hijos. Guardo sus testimonios y evaluaciones de nuestras actividades que mostraron una extraordinaria eficacia. Más adelante sacaré algunas cosas en el blog sobre esto.
¿Si todo era tan bueno por qué cesó? Por insuficiente masa crítica, pocas familias para mantener la viabilidad económica de un centro que, dicho sea de paso, era una actividad sin ánimo de lucro. Cosa bien diferente de que no costase nada hacer las actividades.
Quizá llegamos demasiado pronto... Es posible, pero la potencialidad y eficacia del modelo es incuestionable, tal como muestra la investigación y datos disponibles.
Un saludo cordial

Miguel M. dijo...

Según se desprende de su respuesta, hay otro factor determinante 'los padres'.
Sobre la Administración, está claro, y yo lo repito para ver si hay suerte y en algún momento se sienten aludidos y toman nota.
Aquí dejo una pregunta para la reflexión:
¿Los padres realmente están suficientemente motivados para saber lo importante que es la educación de sus hijos?.

¿Piensa que después de 10 años las cosas han cambiado?

Gracias por su dedicación.

Javier Tourón dijo...

Buenos días. Sí, entiendo que las cosas han cambiado pero poco. Hay una conciencia mayor hacia el respecto a las diferencias y hacia la necesidad de su atención educativa diferenciada, pero junto con esto sigue habiendo una gran ignorancia y dependencia de las opiniones de "los profesionales", por lo que los padres en ocasiones no saben bien qué hacer o no se atreven... es una pena porque los niños no tienen tiempo que perder y el desarrollo de su talento tampoco.
Saludos cordiales.

Antonio Marco dijo...

«Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus». es una frase del poeta latino Virgilio.
«Tempus fugit, sicut nubes, quasi naves, velut umbra» no es una frase de Virgilio sino que está construida a partir de tres pasajes de uno de los libros de la Biblia, del Libro de Job.
Si tienes interés en este tema o en los temas de la Antigüedad puedes visitar las siguientes páginas:
http://es.antiquitatem.com
http://es.antiquitatem.com/tempus-fugit-reloj-hora-carpe-diem

Javier Touron dijo...

Muchas gracias Antonio. La verdad es que no he atribuido la frase a Virgilio, pero tomo nota y lo corrijo.
Saludos

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