¿Cómo librar la educación del Valle de la Muerte?, Sir Ken Robinson


La entrada de hoy es algo especial. Recientemente se ha publicado el último video de Sir Ken Robinson en TED, en el que realiza una serie de reflexiones sobre el Sistema Educativo de gran sagacidad. Muchas de ellas han sido objeto de tratamiento en este blog en diversos momentos, como sabeis los lectores habituales. No son, por tanto, ideas nuevas, rara vez una idea educativa valiosa lo es, pero sí de gran calado pedagógico. ¿Cuántas veces hemos hablado aquí de las diferencias personales de los estudiantes, la individualización, la personalización? ¿De centrar la escuela en el aprendizaje y no en la enseñanza? Y tantas otras que veréis inmediatemente reflejadas.

A mi juicio estamos ante una encrucijada histórica en la educación por el concurso de las Nuevas Tecnologías y nuevos desarrollos que permiten rescatar los auténticos valores de la educación más genuina, logrando poner en el horizonte a la persona, a CADA persona. No podemos seguir obstinándonos en una educación igual para todos, simplemente porque no todos somos iguales. Los profesores, las escuelas, los Sistemas Educativos que no quieran reconocer esto de manera efectiva y adecuar sus procesos de enseñanza-aprendizaje a esta realidad, seguirán sin cumplir de modo efectivo el cometido natural que les corresponde: lograr el desarrollo óptimo de cada uno de sus estudiantes.

Pues bien, os dejo con el vídeo de Sir Ken Robinson. Más abajo encontraréis la traducción que he hecho para los que no os manejáis bien con el inglés. Los aspectos resaltados del texto son añadidos míos.



"Muchas gracias.
 
Me mudé a Estados Unidos hace 12 años con mi esposa Terry y nuestros dos hijos.

En realidad nos mudamos a Los Ángeles - (Risas) - pensando que nos estábamos mudando a Estados Unidos. De todos modos, es un viaje corto en avión desde Los Ángeles a Estados Unidos.

Llegué aquí hace 12 años, y cuando llegué, me dijeron varias cosas, como que "los estadounidenses no tienen sentido de la ironía." ¿Os habéis encontrado esta idea? Pues no es cierto. He viajado por todo el largo y ancho de este país y no he encontrado ninguna evidencia de que los estadounidenses no tengan sentido de la ironía. Es un mito cultural, como que: "Los británicos son reservados". No sé por qué la gente piensa esto. Hemos invadido todos los países que nos hemos encontrado. (Risas)

No es verdad que los estadounidenses no tengan sentido de la ironía. Sólo quiero que sepáis que eso es lo que dice la gente de vosotros a vuestras espaldas.

Ya sabéis: cuando salgas de la sala de estar en Europa, la gente dirá: nadie fue irónico en mi presencia.

Pero yo descubrí que los estadounidenses tienen sentido de la ironía cuando me encontré con la legislación No Child Left Behind (Que ningún niño se quede atrás). Porque quien quiera que pensó el título tenía ironía, ¿os dáis cuenta? - (Risas) (Aplausos) - porque está dejando a millones de niños atrás.

Ahora puedo entender que no es un nombre muy atractivo para la legislación: Millones de niños que quedan atrás. Puedo entenderlo. ¿Cuál es el plan? Bueno, nos proponemos dejar a millones de niños atrás, y así es como va a funcionar. Y está funcionando muy bien. En algunas partes del país, el 60 por ciento de los niños abandonan la escuela secundaria. En las comunidades de nativos americanos es el 80 por ciento de los niños.

Si reducimos a la mitad esa cifra, una estimación es que se produciría una ganancia neta para la economía de EE.UU. en 10 años de casi un billón de dólares. Desde el punto de vista económico, esto son buenas matemáticas, ¿no es así?, ¿qué tenemos que hacer con esto? En realidad, cuesta una cantidad enorme limpiar el daño causado por la crisis de abandono escolar. Pero la crisis de deserción escolar es sólo la punta del iceberg.

Lo que no cuenta es la cantidad de niños que están en la escuela, pero se desconectan de ella, que no gozan de la misma, que no reciben ningún beneficio real de ella. Y la razón no es que no estemos gastando el dinero suficiente. Estados Unidos gasta más dinero en educación que la mayoría de los otros países. 
Las clases son más pequeñas que en muchos países. Y hay cientos de iniciativas cada año para tratar de mejorar la educación. El problema es que todo va en la dirección equivocada.


Hay tres principios sobre los que florece la vida humana, y que están en contradicción con la cultura de la educación en la que la mayoría de los maestros tienen que trabajar y la mayoría de los estudiantes tienen que soportar.

El primer principio es que los seres humanos son naturalmente diferentes y diversos. ¿Puedo preguntaros, cuántos tenéis hijos? ¿O nietos? ¿Cuántos tenéis dos o más hijos? Y el resto de vosotros han visto a esos niños. (Risas). Esa gente pequeña vagando por ahí...


Os haré una apuesta, y estoy seguro de que voy a ganarla. Si tienes dos o más hijos, apuesto a que son completamente diferentes unos de otros. ¿No lo son? ¿No lo son? (Aplausos).

Tú  nunca te confundes, ¿verdad? Como… "¿Cuál eres tú? Recuérdamelo. Tu madre y yo vamos a introducir algún sistema de codificación por colores, para no confundirnos."


La educación bajo la ley Que ningún niño se quede atrás no se basa en la diversidad, sino en la conformidad. Lo que se alienta a las escuelas a hacer es averiguar lo que los niños pueden hacer a través de un espectro muy estrecho de logro. Uno de los efectos de No Child Left Behind ha sido la de reducir el enfoque a las llamadas disciplinas STEM [Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Medicina].


Son muy importantes. No estoy aquí para hablar en contra de las Ciencias o las Matemáticas. Por el contrario, son necesarias pero no son suficientes.
 Una verdadera educación tiene que dar la misma importancia a las Artes, las Humanidades, a la Educación Física. Una estimación de América en la actualidad es que algo así como el 10 por ciento de los niños, haciéndolo de este modo, están siendo diagnosticados con diversas condiciones bajo el amplio título de trastorno por déficit de atención (TDAH).


No estoy diciendo que no hay tal cosa [TDAH]. Pero no creo que sea una epidemia como aparenta. Si sientas a los niños, hora tras hora, haciendo un trabajo de oficina de bajo nivel, que no se sorprenda nadie si empiezan a inquietarse, ¿sabes? (Risas) (Aplausos).


Los niños, en su mayor parte, no sufren un problema psicológico. Están sufriendo de ser niños. (Risas). Y lo sé porque pasé mis primeros años de vida siendo un niño. Pasé de todo. Los niños progresan mejor con un currículo amplio que contempla sus diversos talentos y no sólo una pequeña gama de ellos.


Y, por cierto, las Artes no sólo son importantes porque mejoran las calificaciones de matemáticas. Son importantes porque hablan a partes del ser de los niños que de otra manera quedan intactas.

El segundo principio, que impulsa la vida humana a florecer, es la curiosidad. Si puedes encender la chispa de la curiosidad en los niños, aprenderán sin más ayuda, muy a menudo. Los niños aprenden de manera natural.


Es un verdadero logro despertar esa habilidad particular, o sofocarla. La curiosidad es el motor del rendimiento. Ahora, la razón por la que digo esto es porque uno de los efectos de la actual cultura de aquí, si puedo decirlo así, ha sido la de desprofesionalizar a los maestros.

No hay un sistema en el mundo o cualquier escuela del país que sea mejor que sus maestros. Los profesores son el elemento vital del éxito de las escuelas. Sin embargo, la enseñanza es una profesión creativa. La enseñanza, adecuadamente concebida, no es un sistema de "entrega de contenidos". Ya sabes, no estás allí sólo para pasar la información recibida.

Los buenos maestros hacen eso, pero lo que los grandes maestros también hacen es ser mentores, estimular, provocar, implicar a sus alumnos. Ya ves, al final, la educación es el aprendizaje.

Si no hay aprendizaje, no hay educación. Y la gente puede pasar un montón de tiempo discutiendo de la educación sin discutir del aprendizaje. El punto central de la educación es conseguir que la gente aprenda.


Un amigo mío, un viejo amigo - en realidad muy antiguo, está muerto. (Risas) Eso es tan viejo como se puede ser, me temo. Sin embargo, un hombre maravilloso, que era un maravilloso filósofo, solía hablar de la diferencia entre la tarea que señalan los verbos y el conseguir realizar esa tarea.


Puedes estar involucrado en una determinada actividad, pero en realidad no estar logrando que tal resultado se produzca. Al igual que las dietas. Es un ejemplo muy bueno, ya sabes. Ahí está. Es la dieta. ¿Estás perdiendo peso? En realidad no. La enseñanza es algo parecido a eso.


Puedes decir: "Ahí está Deborah, en la clase 34, está enseñando." Pero si nadie está aprendiendo algo, puede estar comprometida en la tarea de la enseñanza, pero en realidad no lograr que se realice.
El papel del profesor es facilitar el aprendizaje. Eso es todo.

Y parte del problema es, creo yo, que la cultura dominante de la educación ha llegado a centrarse en no enseñar y aprender, sino en los tests. Los tests son importantes. Las pruebas estandarizadas tienen un lugar. Pero no deben ser la cultura dominante de la educación. Deben ser de diagnóstico. Deben ayudar. (Aplausos).

Si voy a un examen médico, quiero que me hagan algunas pruebas estandarizadas. Sí. Quiero saber cuál es mi nivel de colesterol comparado con el de los demás en una escala estándar. No quiero que me digan, en una escala que mi médico se inventó en el coche: "Tu nivel de colesterol es lo que yo llamo Nivel Naranja." "¿En serio? ¿Eso es bueno?" "Ni idea."


Todo lo que hagamos debería apoyar el aprendizaje. No debe obstruirlo, que por supuesto lo hace a menudo. Así que en lugar de la curiosidad, lo que tenemos es una cultura de cumplimiento. Animamos a nuestros niños y maestros a seguir algoritmos de rutina en lugar de estimular en ellos el poder de la imaginación y la curiosidad.
El tercer principio es que el ser humano es inherentemente creativo. Es por eso que todos tenemos diferentes currículos. Creamos nuestras vidas y podemos crearlas a medida que avanzamos a través de ellos. Es la moneda común de ser un ser humano.
 Es por eso que la cultura humana es tan interesante, diversa y dinámica.

Otros animales pueden también tener imaginación y creatividad, pero no es tan evidente como lo es en nuestro caso. Quiero decir, que puedes tener un perro. Y tu perro puede deprimirse. Ya sabes, pero no escucha Radiohead, ¿verdad? (Risas) Y puede sentarse mirando por la ventana con una botella de Jack Daniels. (Risas). 
Y le dices: "¿Te gustaría venir a dar un paseo?" Él dice: "No, estoy bien. Vete tú. Yo me quedo, pero haz algunas fotos."

Todos creamos nuestras propias vidas a través de este proceso ininterrumpido de imaginar alternativas y posibilidades, y una de las funciones de la educación es despertar y desarrollar estos poderes de creatividad. En cambio, lo que tenemos es una cultura de la estandarización.

Ahora bien, no tiene por qué ser así. En realidad no es así.


Finlandia está regularmente a la cabeza en Matemáticas, Ciencias y Lectura. Ahora, se sabe que es lo que hacen bien porque eso es todo lo que se está midiendo. Ese es uno de los problemas de los tests. No buscan otras cosas que importan de igual manera.

Lo que pasa con el trabajo en Finlandia es lo siguiente: no se obsesionan con esas disciplinas [STEM]. Tienen un enfoque muy amplio de la educación, que incluye Humanidades, Educación Física, las Artes. En segundo lugar, no hay pruebas estandarizadas en Finlandia. Quiero decir, hay unas pocas, pero no es lo que hace que la gente se levante por la mañana. No es lo que los mantiene en sus mesas de trabajo.

Y la tercera cosa [respecto a Finlandia], estaba en una reunión recientemente con algunas personas de finlandesas y alguien del sistema americano les estaba diciendo: "¿qué hacéis con la tasa de deserción escolar en Finlandia?" Ellos parecían un poco aturdidos, y dijeron: "Bueno, no tenemos abandono. ¿Por qué abandonar la escuela?
 Si los estudiantes tienen problemas, los atendemos muy rápidamente, les ayudamos y apoyamos. Ahora, la gente siempre dice:" Bueno, ya sabes, no se puede comparar Finlandia con Estados Unidos".


Ciertamente. Creo que hay una población de alrededor de cinco millones en Finlandia. Se podría comparar con un Estado en los Estados Unidos. Muchos Estados en los Estados Unidos tienen un menor número de personas que Finlandia. Quiero decir, he estado en algunos estados en Estados Unidos y yo era la única persona allí. (Risas) En serio. En serio. Me pidieron que cerrase la puerta al salir. (Risas)


Pero lo que todos los sistemas de alto rendimiento en el mundo hacen actualmente, lo que no es evidente a través de los sistemas educatios en los Estados Unidos globalmente considerados, lo primero es lo siguiente: se individualiza la enseñanza y el aprendizaje. Reconocen que se trata de estudiantes que están aprendiendo y el sistema tiene que implicarlos y estimular su curiosidad, su individualidad y creatividad. Así es como se consigue que aprendan.

Lo segundo es que se atribuye un estatus muy alto en la profesión docente.
 Reconocen que no se puede mejorar la educación si no elige a la gente adecuada para enseñar y si no los mantienen en su puesto dándoles apoyo constante y el desarrollo profesional que precisan. Invertir en el desarrollo profesional no es un gasto, es una inversión. Y cualquiera de los otros países que están teniendo éxito lo saben, ya se trate de Australia, Canadá, Corea del Sur, Singapur, Hong Kong o Shanghai. Ellos saben que esa es la cuestión.

Y lo tercero es transferir la responsabilidad a la escuela para hacer el trabajo. Hay una gran diferencia aquí donde se funciona a base de mando y control - Eso es lo que sucede en algunos sistemas.


Los gobiernos centrales o estatales deciden qué es mejor y te dirán lo que tienes que hacer. El problema es que la educación no se realiza en los despachos de las comisiones de los edificios legislativos. Ocurre en las aulas y las escuelas, y las personas que lo hacen son los maestros y los alumnos, y si se les quitas su responsabilidad, deja de funcionar. Hay que poner devolver a a la gente su responsabilidad. (Aplausos)


Hay un trabajo maravilloso que se lleva a cabo en este país. Pero tengo que decir que está sucediendo a pesar de la cultura dominante de la educación, no a causa de ella. Es como si las personas estuviesen navegando con viento en contra todo el tiempo. Y la razón por la que pienso esto es porque muchas de las políticas actuales se basan en concepciones mecanicistas de la educación.


Es como si la educación fuese un proceso industrial que se puede mejorar sólo por tener mejores datos, y en alguna parte, creo yo, de la mente de algunos responsables políticos se pensase: "si  afinamos suficientemente bien, si sólo hacemos bien, todo va a funcionar perfectamente en el futuro". No lo hará, nunca lo hizo.

El punto es que la educación no es un sistema mecánico. Es un sistema humano. Se trata de personas, las personas que, o bien quieren aprender o no quieren aprender. Cada estudiante que abandona la escuela tiene una razón para ello que tiene sus raíces en su propia biografía. Les puede resultar aburrido. Les puede resultar irrelevante. Pueden encontrar que es contraria a la vida que están viviendo fuera de la escuela.
 Hay tendencias, pero las historias son siempre únicas.

Estaba en una reunión recientemente en Los Ángeles de los que se llaman "programas de educación alternativa". Estos son programas diseñados para que los niños vuelvan a la educación. Tienen ciertas características comunes.

Son muy personalizados. Tienen un fuerte apoyo para los maestros, estrechos vínculos con la comunidad y un plan de estudios amplio y diverso, y con frecuencia los programas que involucran a los estudiantes fuera de la escuela, así como dentro de la escuela. Y funcionan.


Lo que es interesante para mí es que estos son llamados "educación alternativa". ¿Sabes? Y todas las evidencias que se encuentan alrededor del mundo, es decir, si todos hiciéramos eso, no habría necesidad de llamarlos alternativos. (Aplausos) Así que creo que tenemos que utilizar una metáfora diferente.


Tenemos que reconocer que [la educación] es un sistema humano, y hay condiciones en las que las personas se desarrollan, y condiciones en las que no lo hacen. Somos, después de todo seres orgánicos, y la cultura de la escuela es absolutamente esencial. La cultura es un término orgánico, ¿no es así?


No muy lejos de donde vivo hay un lugar llamado Valle de la Muerte. Es el lugar más seco, más caliente de América, nada crece allí. Nada crece allí porque no llueve. De ahí su nombre: Death Valley.

En el invierno de 2004 llovió en Death Valley, siete pulgadas de lluvia que cayeron en un período muy corto de tiempo. Y en la primavera de 2005, se produjo un fenómeno: todo el suelo del Valle de la Muerte estuvo alfombrado de flores por un tiempo.


Lo que se demostró fue lo siguiente: que el Valle de la Muerte no está muerto. Está latente. Justo debajo de la superficie están las semillas de la posibilidad esperando las condiciones adecuadas para desarrollarse y, como los sistemas orgánicos, si las condiciones son adecuadas, la vida es inevitable. Sucede todo el tiempo.


Piensa en un área, una escuela, un barrio, cambia las condiciones, dale a la gente un sentido diferente de sus posibilidades, un conjunto diferente de expectativas, una gama más amplia de oportunidades, aprecia y valora las relaciones entre profesores y alumnos, ofrece a las personas la facultad de ser creativos e innovar en lo que hacen, y las escuelas que antes estaban  despojadas de vida se volverán primavera.


Los grandes líderes saben esto. El verdadero papel de liderazgo en la educación - y yo creo que es cierto también nacional, estatal y escolarmente - no es y no debe ser mando y control.

El verdadero papel de liderazgo es el control climático, creando un clima de posibilidad. Y si lo hace, la gente se levantará y logrará cosas que no previó y no podía haber esperado.

Hay una cita maravillosa de Benjamin Franklin: "Hay tres clases de personas en el mundo: Los que son inamovibles, las personas que no escuchan, que no quieren hacerlo y que no van a hacer nada al respecto de nada. Hay personas a las que se puede mover, personas que ven la necesidad del cambio y que están dispuestos a escuchar. Y hay gente que se mueve, personas que hacen que las cosas sucedan ".


Si podemos animar a más personas, construiremos un movimiento.


Y si el movimiento es lo suficientemente fuerte, eso es, en el mejor sentido de la palabra, una revolución. Y eso es lo que necesitamos.


Muchas gracias".

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