El plan Keller, ¿no estaba todo dicho?

Recordaréis la entrada de hace unas semanas en la que me refería a la necesidad de rescatar la Pedagogía Diferencial para la escuela, ya que detrás de esa intención está el poner al alumno en el centro de la misma y devolverle el protagonismo de su aprendizaje. Es cierto que personalizar no es lo mismo que diferenciar o individualizar, a ello ya me refería en otra entrada, pero aquí no voy a descender a esos matices, solo quiero dar unas pincelas a un modelo de instrucción muy popular pero menos extendido pues, a mi juicio, si bien se basa en principios que cualquiera firmaría, quizá llegó demasiado pronto y la falta de herramientas adecuadas hizo difícil su implantación. Merece la pena, no obstante, echar un vistazo a sus principios, pues muchos de ellos cobran especial importancia en la era conceptual, en la era de la personalización del aprendizaje, en la que la escuela tiene que convertirse en un auténtico centro de desarrollo del talento de cada escolar. Si no lo hace desaparecerá. Le inspiro y adapto una entrada de Christopher Pappas, aparecida en eLearning Industry, que tienen una serie sobre diseño de instrucción muy interesante.

Fred Keller

El Plan Keller que se conoce a menudo como "El Sistema de Instrucción Personalizada" o, simplemente, PSI, se desarrolló en los años sesenta de la mano de Fred Keller, J. Gilmour Sherman, y otros investigadores y teóricos de la educación, y se basa en el Modelo de Instrucción Individualizada.

La idea clave detrás del Modelo de Instrucción Individualizada es que los alumnos no sólo serán capaces de comprender mejor los materiales que se presentan, sino que van a ser capaces de retener eficazmente la información durante mucho más tiempo.

Los que tienen la capacidad de captar un concepto particular en un corto período de tiempo pueden pasar al siguiente tema, mientras que aquellos que tienen una dificultad para entender el concepto pueden avanzar a un ritmo más lento, con el fin de profundizar en el mismo. Por tanto, a cada alumno se le da la oportunidad de obtener el máximo provecho de la experiencia, incluso si está en un grupo con otros estudiantes que poseen diferentes niveles de capacidad o fortalezas.

Otra de las aplicaciones clave para el Sistema de Instrucción Personalizada en el entorno educativo es ofrecer a los alumnos de los distintos niveles de capacidad y estilos de aprendizaje, diferentes materiales para aprender. Por ejemplo, si un alumno aprende mejor por vía auditiva, los instructores pueden utilizar presentaciones multimedia a través los dispositivos digitales oportunos, que el alumno podrá completar a su propio ritmo. Por otro lado, si un alumno tiene un estilo de aprendizaje más visual, entonces el instructor puede utilizar libros de texto gráficos para ilustrar mejor los puntos principales de un determinado concepto.

Por todo ello, la instrucción individualizada es un método ajustado a las necesidades y capacidades educativas de cada alumno individual. Esto implica cambiar el ritmo de desarrollo de la información, los métodos a través de los cuales se ofrece el contenido y los materiales que se distribuyen a los alumnos.

De acuerdo con este modelo los estudiantes cuentan con multitud de materiales educativos eficaces, como los medios interactivos o libros de texto (digitales). El tiempo dedicado a presentaciones y conferencias o clases generalmente se mantienen al mínimo, y se anima a los estudiantes a revisar, investigar y aprender los materiales por su cuenta. Esto permite que cada alumno pueda adquirir los conocimientos previstos a su propio ritmo, y es particularmente útil en las aulas que tienen una alta proporción de alumnos por profesor. Tampoco se nos escapa que a la postre el alumno es el centro de su propio aprendizaje, ya no hay un profesor dictando lecciones a las que atiende pasivamente o tomando una notas. Ahora ha de aprender porque decide hacerlo. Siempre ha sido así, en realidad, pero hemos querido hacernos a la idea de que no.

Algunos principios del Modelo de Instrucción Individualizada

  • Los alumnos deben completar el trabajo por cuenta propia, con el fin de captar todos los conceptos.
  • Las evaluaciones deben ser realizadas al final de cada sección, para determinar si el concepto se ha "dominado" por el alumno.
  • Se anima a los estudiantes a utilizar los materiales escritos.
  • Las presentaciones generalmente sólo se utilizan como una herramienta de instrucción suplementaria. 
  • Los profesores se supone que se convierten en una ayuda para los alumnos e incorporan un elemento social en el proceso de aprendizaje.


Algunas referencias adicionales

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