¿Están los profesores preparados para la evolución de la educación?

theinspiredclassroom.com


Esta es una pregunta interesante que admite respuestas diversas, quizá la más adecuada sería, sobre todo para un gallego, ¡depende! ¿De qué? De muchos factores, desde luego, pero el principal me parece que es el uso que se haga de la tecnología, de no perder de vista que su uso es instrumental. La tecnología revolucionará la educación si antes nos planteamos qué hacer con ella, o que evolución educativa queremos promover; luego habrá que preguntarse si los profesores están preparados... los profesores de los futuros profesores también.

Por eso lo que importa es, a mi juicio, preguntarse: ¿cuál es la naturaleza del aprendizaje que debemos promover en el alumno hoy?, ¿con qué competencias debe armar su formación intelectual? ¿Es igual el aprendizaje y competencias que se necesitan hoy que las que eran necesarias ayer?

Hoy en día nos enfrentamos con un reto de primer orden que es conseguir que los entornos de aprendizaje, las escuelas, universidades, y cualquier otro centro, incluyendo los entornos de aprendizaje no formal, se percaten de cuál es el aprendizaje que es funcional para la sociedad actual y futura, cuál es el rol del profesor y del alumno en este proceso, qué modelo de escuela tenemos en mente. ¿Basada en la edad? ¿En la capacidad? ¿Es un modelo de reproducción del conocimiento? ¿O pensamos en una escuela, y una Universidad, que auténticamente promueva el talento de cada persona singular?

Estas preguntas, que se pueden prolongar hasta el infinito, son cruciales en las Facultades de Educación, donde se forman los futuros maestros, los que tendrán que promover una educación y aprendizaje adaptados al siglo XXI. La cuestión es: ¿estamos preparados para hacerlo?, ¿sabemos equipar a los futuros maestros con las destrezas que los hagan verdaderos profesores del siglo XXI? ¿que sepan utilizar las herramientas digitales para promover un auténtico aprendizaje profundo y personalizado? Si enseñamos a los futuros maestros como nos enseñaron a nosotros, fracasaremos. O como dijo en una ocasión John Dewey, "si enseñamos a los alumnos de hoy, como enseñamos a los de ayer, les estaremos robando el mañana".

Una vez más es preciso señalar que no se trata de utilizar la tecnología porque es moderno, porque hace aparentar que la escuela está "in", se trata de utilizar la tecnología para promover un aprendizaje distinto del que se promueve cuando se transmite oralmente un contenido en una situación en la que el profesor es el sujeto agente y el alumno el sujeto paciente. Hoy es preciso que el aprendizaje se base en la acción, en la reflexión personal, en el saber moverse en contextos difusos en los que el conocimiento ya no está acotado en un libro de texto (si no en miles de libros y otras fuentes), donde el currículo ya no es cerrado, donde el alumno adquiere un protagonismo que le hace ser el centro de la escena. Algo, por otra parte, que responde a la naturaleza del aprendizaje como algo radicalmente personal, como siempre lo ha sido, pero que el sistema didáctico ha sustraído "hábilmente" al alumno.

Sí, necesitamos profesores que formen a los futuros profesores para que sepan mucho de sus campos de conocimiento (faltaría más), pero también para que sepan cómo enseñar, animar, estimular, promover el afán de saber de sus alumnos, que sepan enseñarles a hacer un uso inteligente de la tecnología que, no lo olvidemos, cambiará rápidamente, por lo que el reto no está en adiestrarse en el uso de tal o cual herramienta (que también) si no, sobre todo, en reflexionar sobre el aprendizaje y el desarrollo personal de nuestros alumnos. Ya no somos "the sage on the stage" but "the guide on the side", lo que supone que los profesores de hoy, en un contexto difuso y abierto, necesitan una extraordinaria preparación, que vas más allá de dictar unas lecciones. presencialmente u online, incluso por bien que se haga. Aquí está buena parte de la construcción social.

En algunas Facultades de Educación, como en la de la Universidad Internacional de La Rioja esto nos lo estamos tomando muy en serio, tanto en el estudio como en la investigación actual y la que estamos poniendo en marcha. También en la Escuela de Formación del Profesorado en competencias digitales que ampliará su ya extensa oferta formativa muy pronto.

¡Y es que el cambio y la evolución están en marcha! ¿Te apuntas? Si no lo haces te quedarás atrás. Algunos trenes pasan solo una vez.

Os dejo un vídeo que contiene algunas reflexiones que parecen pertinentes para completar esta entrada.

5 comentarios:

  1. ¡Qué razón tienes! Es evidente que, salvo raras excepciones, el profesor tiende a reproducir en su enseñanza los estilos y los métodos con que fue enseñado; por eso es muy importante que en su formación inicial "respire" un estilo en el que se tenga muy en cuenta su singularidad, su necesidad de aportar, no solo mediante la participación en las actividades regladas sino mediante su apertura al aprendizaje colaborativo y, sobre todo, su necesidad de cuestionarse algunas de las prácticas que inveteradamente se vienen repitiendo en la enseñanza convencional a pesar de que han demostrado ampliamente su ineficiencia. Parte muy importante del trabajo docente, y de quién se está preparando para él, es estar al día e ir incorporando los avances que la Ciencia Pedagógica ofrece. Suelo repetir que "lo mejor que puede hacer un profesor, y ¡qué pena si no lo hace!, es contagiar a sus alumnos el propio afán de superación y de ilusionada, me atrevería a decir apasionada, búsqueda del conocimiento, del bien y en definitiva de la realidad, de la verdad" [Cfr: http://ined21.com/innovacion-continua/]. Obviamente esta actitud y este estilo personal y profesional está reñido con la simple rutina de "siempre se hizo así". Espero que sean muchas las respuestas afirmativas a tu "¿te apuntas?
    José Fernando Calderero.

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    1. Gracias por tu comentario. Tenemos una tarea apasionante a la vista y vamos a por ella. Me parece que tú y yo ya estamos apuntados. Saludos

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    2. Muchísimas gracias por esta gran reflexión, como habitualmente sucede es un placer leerle. Leyendo su texto aporto que si no ponemos esfuerzo y dedicación en la formación del profesorado y apostamos por una formación permanente de calidad (no podemos olvidarnos de ella) seremos docentes que no podremos ofrecer a nuestros alumnos aquello que necesitan ni proponer nuevos retos que estimulen el aprendizaje. Yo me sumo al cambio! No quiero perder este tren!

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  2. Ciertamente, el saber qué hacer con las TIC para producir cambios cognitivos y psicoafectivos significativos con pertinencia sociocultural, es uno de los grandes restos que tiene el docente de hoy. Pero para asumir y superar este desafío debemos tomar en cuenta que este fenómeno en si mismo comporta una innovación y la docencia es uno de los campos donde los profesionales tiende a ser más conservadores (resistentes al cambio). Ello implica que ponernos al día en esta materia supone un gran esfuerzo de concientización, motivación y capacitación progresiva por parte de los formadores de docentes. En este sentido,creo que ya Javier se subió a ese tren y lo puso en movimiento. Enhorabuena...!

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  3. Ciertamente, el saber qué hacer con las TIC para producir cambios cognitivos y psicoafectivos significativos con pertinencia sociocultural, es uno de los grandes restos que tiene el docente de hoy. Pero para asumir y superar este desafío debemos tomar en cuenta que este fenómeno en si mismo comporta una innovación y la docencia es uno de los campos donde los profesionales tiende a ser más conservadores (resistentes al cambio). Ello implica que ponernos al día en esta materia supone un gran esfuerzo de concientización, motivación y capacitación progresiva por parte de los formadores de docentes. En este sentido,creo que ya Javier se subió a ese tren y lo puso en movimiento. Enhorabuena...!

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