¿Puede la ley ayudar al desarrollo del talento?



Como muchos saben, la ley de la Enseñanza Elemental y Secundaria de los Estados Unidos de norteamérica se promulgó en 1965, y se denominaba con su acrónimo ESEA. Años después (en 2001) se modificó para pasar a denominarse No Child Left Behind (que ningún niño se quede atrás), cuyo nombre completo era: "Act to close the achievement gap with accountability, flexibility, and choice, so that no child is left behind".

Pues bien, recientemente se ha aprobado una nueva ley, o una nueva modificación de la anterior, que tiene un nombre interesante: Every Student Succeeds Act (Cada alumno tiene éxito, su acrónimo es ESSA), y acaba de ser firmada hace tres días por el presidente de los EE.UU.

"With this bill, we reaffirm that fundamentally American ideal—that every child, regardless of race, income, background, the zip code where they live, deserves the chance to make of their lives what they will." — President Barack Obama

Quizá os estéis preguntando ¿qué interés tiene esto para nosotros? Lo veréis enseguida. Me refiero a una nota que resumo de la NAGC, la National Association for Gifted Children.

ESSA marca la primera vez que el Congreso deja claro que los fondos del Título I pueden ser utilizados para identificar y servir a los estudiantes dotados, lo que asegurará que los estudiantes de alta capacidad de las familias de bajos ingresos, y otras poblaciones insuficientemente atendidas, podrán recibir la instrucción con el nivel de reto que necesitan para alcanzar su potencial.

ESSA requiere que los Estados digan cómo van a utilizar los fondos de formación para dotar a los maestros de la competencia necesaria para que sepan identificar a los estudiantes de alto potencial y para satisfacer las necesidades académicas de los alumnos de alto rendimiento. Los distritos que reciban estos fondos deberán dedicarlos específicamente para atender las necesidades de estos alumnos.

Además, la ley mantiene la autorización del programa Jacob Javits para los alumnos más capaces, que ha tenido un alto impacto y ha ofrecido numerosas estrategias para identificar y servir a los estudiantes académicamente talentosos, en particular los de las comunidades que han sido históricamente sub-representados en este tipo de programas.

Ahora ya parece que se ve el interés, ¿no? Pero hay algo más.

La nueva ley incluye por primera vez determinados aspectos de la ley TALENT (To Aid Gifted and High-Ability Learners by Empowering the Nation's Teachers; algo así como "Para ayudar a los aprendices dotados y de alta capacidad a través del empoderamiento de los profesores de la nación). El interés me parece que se incrementa, ¿no os parece? Los cuatro pilares de esta ley son (puede verse un desarrollo aquí):

  • Apoyo al desarrollo de los educadores para asegurar el crecimiento académico de los estudiantes de alta capacidad.
  • Enfrentar y abordar las lagunas de excelencia (diferencias de rendimiento de grupos como latinos, africanos, etc.)
  • Proporcionar transparencia pública con datos sobre el rendimiento de los estudiantes. 
  • Continuar la investigación y difusión de buenas prácticas en la educación de los alumnos de alta capacidad.

La cuestión es bien clara; es cierto que las leyes no lo resuelven todo, en nuestro país casi nada en realidad, pero siempre es posible mejorarlas y, en particular, hacerlas más operativas.

Acaba de presentarse hace pocas fechas el Libro Blanco de la profesión docente que ya ha levantado bastante polvareda y lo seguirá haciendo, pero que me parece un intento razonable de plantear los retos de la educación, al menos aquellos que afectan a los profesores que son, con mucha frecuencia, la clave olvidada del sistema educativo.

He buscado en el texto del libro blanco algunos términos relativos a nuestro ámbito de interés y solo he encontrado "Talento", pero no "Alta capacidad". Respecto al talento se dicen varias cosas que tienen importancia y que reproduzco a continuación sin más comentarios (los énfasis del texto son míos):

"Aspiramos a una escuela inclusiva, dirigida a impulsar el talento de cada alumno, y una escuela expansiva, que salga de sus muros y actúe sobre su entorno. Una escuela que atraiga y que irradie. (p. 8)".

"Es preciso repensar desde la escuela cuáles son las nuevas competencias que debemos fomentar en nuestros alumnos para hacer efectiva la misión ética de la educación (formar buenos ciudadanos), la misión intelectual de la educación (desarrollar el talento de los alumnos) y la misión práctica (preparar para la inserción laboral). (p. 11)".

"Gestionar el progreso en el aprendizaje. La tarea de los docentes no es “enseñar”, sino conseguir que los alumnos “aprendan” y eso implica una educación lo más cercana posible al alumno, atender a las distintas velocidades de aprendizaje, aprovechar las metodologías cooperativas, utilizar las nuevas tecnologías para hacer posible esa diversificación, hacer proyectos con otros profesores para aprovechar sinergias (p. 15)


"El objetivo de la escuela es conseguir el éxito educativo de todos los alumnos, ayudarles a que alcancen sus mejores posibilidades intelectuales, afectivas y éticas, con independencia de su procedencia social, económica o cultural, defender sus derechos y favorecer su integración en la vida laboral y ciudadana. Es, pues, una escuela inclusiva dirigida a impulsar el talento de cada alumno, y una escuela expansiva porque debe salir de sus muros y actuar sobre su entorno (propuesta 1, p. 20)".

Ahora habría que decir aquello de "obras son amores y no buenas razones". Digo esto porque legislación tenemos desde hace años pero ¿de qué ha servido? ¿qué formación tienen los profesores para realizar lo que va dicho? ¿qué saben en concreto sobre los alumnos más capaces?

El ejemplo norteamericano, con todos los dramas de su sistema educativo, es útil por varias razones:
  1. Si se observan las fechas se verá que el cambio, enmienda  o mejora de las leyes no es frecuente. Recordemos que es España llevamos varias leyes de educación en los últimos treinta años.
  2. Es una ley que quiere abordar el problema de los déficit de rendimiento del sistema educativo y su desventaja con relación al contexto internacional, lo que refleja un espíritu crítico sobre su realidad notable y envidiable.
  3. La acciones van acompañadas de fondos, de recursos que hagan viable lo que se plantea.
  4. Se incorporan principios de la ley TALENT que aborda un punto crucial como es la formación de profesores para atender a los más capaces, aspecto que en el mencionado libro blanco no aparece de manera explícita. Me referí a este aspecto en esta entrada que si no has leído te recomiendo vivamente.
  5. Es una ley en la que han estado de acuerdo ambos partidos de la cámara.
Pues parece suficiente para pensar si no es ésta una buena senda para recorrer.

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