Del 'librillo' a la evidencia. What Works Clearinghouse


Muchas veces me habréis leído aquello de que "cada maestrillo tiene su librillo". Esto tiene una pequeña parte de verdad. También he dicho muchas veces que "todo está escrito... ", pero hay que leerlo, o aquello otro de que no se puede 'tocar de oído', sino con partitura.

Recuerdo que, con frecuencia, decía a mis alumnos que ante cualquier pregunta, problema o idea relevante desde el punto de vista educativo, deberían preguntarse de inmediato, y antes de responder o tomar una postura, sobre esto la investigación ¿que ha dicho?, ¿de qué evidencias disponemos?, ¿qué estudios se han realizado sobre este particular? Sí, porque no toda opinión vale, ni toda idea es respetable, siempre dependerá del fundamento o apoyatura científica (o ética) que tenga.

Hace años el acceder a las fuentes de información e investigación científica era patrimonio de los investigadores quienes, desde sus centros de investigación, tenían el acceso franqueado a las bases de datos (antes a las fuentes analógicas disponibles en la biblioteca correspondiente). Esta situación ha cambiado de manera radical en las décadas pasadas. Hay infinidad de fuentes de información abiertas, pero otra cuestión es saber manejarlas, controlar los tesauros, las búsquedas boleanas.. y tener el tiempo para hacerlo. Pero ya es más fácil acceder a fuentes de información importantes a simple golpe de clic de lo que lo fue nunca antes. Y de esto va la entrada de hoy

Quiero presentar una web del máximo interés educativo y de investigación. Para variar en inglés. Se trata del What Works ClearinghouseEl Centro es una inversión del Instituto de Ciencias de la Educación (IES) del Departamento de Educación de Estados Unidos, que se estableció en 2002. El trabajo del WWC es gestionado por un equipo de personas del IES y se llevó a cabo bajo un conjunto de contratos con varias empresas líderes con experiencia en la educación, la metodología de la investigación y la difusión de la investigación en educación. Se pueden seguir los enlaces para encontrar más información sobre el personal clave de Mathematica Policy Research, Development Services Group, Inc. y Sanametrix, Inc. que contribuyen a la inversión en WWC. Para más detalles sobre el personal que llevan a cabo una revisión de estudios bajo las áreas temáticas específicas, ver los equipos de WWC.

Como se sabe el ISE (Instituto de Ciencias de la Educación) alberga otras instituciones de gran interés también para buscar información, como los que aparecen en la imagen adjunta.

La búsqueda es bastante intuitiva, por lo que la dejo a vuestra curiosidad.







Hacia un modelo de escuela centrado en el alumno


El pasado jueves 20 de Octubre tuve el honor de participar en el SIMO Educación 2016, donde dicté una conferencia (como se decía antes), ante una concurrencia numerosa, sobre el tema que titula esta entrada. Quiero ahora compartirla con todos los que no pudisteis estar. Me ha costado un poco conseguir que quedase 'operativa' (cuestiones de formatos y demás), pero lo he conseguido. Los vídeos que utilicé son accesibles a través de los enlaces que se incluyen bajo las imágenes; los de Youtube directamente y uno sobre el espacio virtual 3D, que es provisional, tendréis que descargarlo para verlo.

A mi juicio esta posibilidad que me permite la tecnología no deja de sorprenderme, por más y más familiarizado que estoy con ella desde los años 70 (cuando solo había mainframes y no informática personal) supongo que a tí también te pasa lo mismo. A los que estuvieron les facilité un código QR al final de la conferencia con el que podrían acceder a una lista de contenidos adicionales. Ese mismo código está aquí también, al final.

Termino. Esta misma mañana leía en un tuit de IBM GTS (@IBMServices) en el que se decía que la cantidad de datos en el mundo se duplica cada dieciocho meses. ¿Podemos seguir con una escuela anclada en el 'no movimiento'? ¿Podemos seguir desatendiendo al desarrollo del talento cuando sabemos cómo hacerlo y existe la tecnología para llevarlo a cabo? Cada uno tenemos nuestra responsabilidad en esto, así que: ¡tú mismo!



La velocidad de cambio del sistema educativo: un tema para la reflexión



Esta es una entrada en cierto modo circunstancial y miscelánea, pero que tiene su interés. En ocasiones he señalado que, a mi juicio, la escuela no puede seguir siendo analógica en un mundo digital. Dicho de otro modo: "La escuela ya no puede seguir siendo lo que era, el aprendizaje tampoco. Y es lógico que así sea, pues la sociedad y el mundo del trabajo también son diferentes a los de hace tan solo unas pocas décadas. Las necesidades de la sociedad y el trabajo cambian, pero ¿lo hace la escuela y las demás instituciones educativas de manera que mantengan su funcionalidad? ¿Es su capacidad de adaptación e, idealmente, de anticipación la esperable? A la vista está la respuesta, aunque cada uno tendrá su propia percepción.

Este párrafo está tomado del principio del prólogo que escribí para un libro, que aparecerá en próximas fechas, y lleva por título: "The Flipped Learning: Guía gamificada para novatos y no tan novatos". Se publicará por la editorial UNIR y está coordinado por Déborah Martín y Antonio Calvillo, que se han puesto al frente de un buen número de profesores que escriben "desde sus aulas".

El aprendizaje ya no es lo que era, por eso la escuela tampoco puede serlo. Lo curioso es que estas cosas están dichas desde hace décadas. Os invito a ver el siguiente vídeo de una entrevista a Isaac Asimov en los años 80. Sus predicciones ya son realidad hace mucho, pero las aulas no parecen haberse dado cuenta. ¡La entrevista es de 1988!

Cada uno puede sacar sus consecuencias y plantearse lo retos que le parezcan oportunos.




Entramos en una semana importante para el sistema educativo, al menos teóricamente. El Martes celebramos una jornada sobre Educación y Sociedad Digital en UNIR convocada por la cátedra Telefónica y en la que tendré el honor de intervenir. Puedes encontrar la información aquí. Gracias a que las tecnologías lo permiten, no tienes que desplazarte, puedes seguir el evento en streaming desde este enlace. ¿Se puede pedir más?



El jueves participaré en el SIMO (que se celebra del 19 al 23 de Octubre) donde hablaré de un modelo de escuela centrado en el estudiante y de la necesidad de formación de los profesores. A este respecto en Noviembre comenzamos un experto universitario en la UNIR, desde la Escuela de Formación de profesores que se desarrollará por primera vez en un espacio virtual 3D con un alto nivel de interactividad: clases, discusiones, foros, talleres. Una gran oportunidad para seguir formándose.


Y es que tenemos que acelerar el paso para conseguir que la escuela, la formación que brindamos a nuestros niños y jóvenes, esté a la altura de las necesidades de la sociedad que nos circunda. Y si no estás convencido te animo a que veas este vídeo sobre laboratorios virtuales.
¡Feliz semana!


La enseñanza basada en competencias: ¿y los profesores?



En la actualidad la educación basada en competencias, es decir, en una combinación de conocimientos, destrezas y actitudes que ayuden al alumno a enfrentarse con las necesidades laborales y sociales se ha abierto paso, lo que supone cambios importantes en el modo de diseñar la escuela, la flexibilidad, el aprendizaje personalizado, el dominio de ciertas competencias antes de seguir adelante, en lugar de adelantar al margen de lo que hayas aprendido, etc.

Todo ello pone frente a nosotros una cuestión esencial: ¿y la formación de los profesores? ¿están preparados para afrontar un modo de gestionar el proceso de aprendizaje-enseñanza? ¿Y las Facultades de Educación? ¿Estamos preparando a los futuros maestros y pedagogos del modo que requieren los nuevos tiempos?

Aquí os dejo este infográfico que he traducido con la amable autorización de GettingSmart y que aborda este problema sintéticamente. Espero que os ayude en vuestra reflexión sobre la cuestión.



La caprichosa distribución de la inteligencia en España


Pues aunque no lo parezca escribo esta entrada con profunda pena y decepción. Esto va mal, pero que muy mal. ¡Tantos años de esfuerzo y trabajo para que esto siga así! ¿De verdad que nadie con   capacidad para hacerlo va a tomar cartas en el asunto? ¿Podemos seguir desatendiendo al desarrollo del talento en nuestro sistema educativo de un modo tan obstinado?

El conocimiento científico y el conocimiento vulgar o común se diferencian esencialmente, no en una cuestión de grado sino en cuanto a su certeza y demostrabilidad. A nadie se le ocurre decir: "no creo que ese avión se sustente", o "no me parece que esa insulina vaya a producir efecto", o "a mí no me parece que tener la tensión alta sea tan malo", o "ese barco no se mantendrá a flote y adrizado". Enseguida responderíamos que la ciencia o la investigación, la ingeniería aeronáutica o naval, han dado respuestas a esas "opiniones", o que hay conocimientos demostrados en la medicina, ingeniería, etc., que niegan mucho conocimiento vulgar que con gran superficialidad pasa a ser, con carácter 'científico': "es mi opinión". La educación sin embargo no parece librarse de las opiniones personales. Da la impresión de que todo vale y, peor aún, de que toda opinión es respetable, como si toda opinión, fundamentada o no, fuese digna de respeto, como sí lo es la persona que la sustenta.

Mi propuesta es sencilla. Bastan dos o tres preguntas para poner un poco de sensatez en el problema que veremos más abajo. Primera,  ¿es posible establecer con razonable certeza una definición sobre lo que es la capacidad, las capacidades naturales destacadas y el talento? Respuesta: sí. Segunda, ¿es posible establecer un umbral prudencial del número de alumnos con capacidades naturales destacadas en grado tal que sería oportuno y necesario ofrecerles una atención y apoyo diferenciado en la escuela y fuera de ella? Respuesta: sí. Tercera, ¿hay acuerdo entre los investigadores, en el campo de la alta capacidad y el desarrollo del talento, en los aspectos esenciales y en particular en el número de alumnos que deberían ser considerados con capacidades destacadas y atendidos consiguientemente? Respuesta: sí.

Son más de diez las entradas de este blog en las que trato del concepto de capacidad y talento, personalmente o a través de las contribuciones de algunos de los principales investigadores mundiales del campo, pero en una de Febrero del año pasado que titulé: A vueltas con la Alta Capacidad: ¡los viejos mitos nunca mueren! he tratado de resumir, entiendo que con claridad, el concepto que mantiene la academia y los expertos así como sus implicaciones educativas.

La semana pasada nos visitó una de las autoridades más reconocidas mundialmente en el campo de la alta capacidad y el talento. Le hice una entrevista que recogía en la entrada anterior. Es difícil decir más en menos tiempo: "al menos el 10% de la población tiene capacidades naturales destacadas que han de convertirse en talento".

También he mostrado datos de lo que ocurre cuando se identifica en un centro educativo, o de la importancia de la identificación del talento y el out of level, estudio en el que recogía varios lustros de investigación personal sobre el particular.

¿Qué más puedo hacer para que se entienda? Pues se me ocurre que esta tabla un tanto "chusca", que daría para los más diversos comentarios, algunos francamente irónicos, puede llevarnos a alguna consideración. No abrigo demasiadas esperanzas de que lo que sigue remueva muchas conciencias, excepto las de quienes padecen el problema en primera o segunda persona: los estudiantes y sus familias.

Los datos de la tabla están tomados del Ministerio de Educación, por lo que se les supone un carácter oficial y una precisión que no hay por qué poner en cuestión. La tabla completa puede verse aquí.

Tabla 1. Alumnos con AACC identificados en España en centros públicos y privados y % sobre la población total por Comunidad Autónoma. Curso 2014-15.
Unos pocos comentarios o preguntas, sin ánimo de ser exhaustivo:

1. ¿Cómo es posible que en Andalucía haya más de siete mil niños identificados y en Aragón menos de cien?

2. ¿Es posible que en Murcia sean más listos que en Madrid? Pues en Murcia hay más de tres mil identificados y en Madrid, con mucha más población escolar, hay menos de dos mil. La razón es clara,  en Murcia está uno de los equipos universitarios que más trabaja en este campo en España, con la profesora Prieto a la cabeza y donde, muy probablemente, la Administración habrá colaborado en mayor grado que en otras comunidades.

3. ¿Cómo es posible que las cifras (las que se ofrecen son absolutas y solo se deben comparar respecto a la población total de la Comunidad) de alumnos sean tan dispares entre comunidades? ¿Realmente la inteligencia "va por barrios" en España? ¡Ridículo!

4. ¿Qué definiciones, criterios, instrumentos, etc. se están utilizando en cada comunidad para que se produzcan estas escandalosas diferencias? ¿Será que en ninguna Comunidad hay procesos censales sistemáticos de identificación de la capacidad de los escolares? ¿Así vamos a promover una educación basada en competencias, personalizada? ¡Por favor!

5. ¿Cómo es posible que en ninguna comunidad se supere el 0,5% de alumnos identificados respecto a su población total? ¿No deberían ser, al menos, un 10%? Está bien, aceptaré un instante el 2,28%, pero entonces tendríamos que tener identificados más de 218 mil estudiantes en lugar de menos de 20 mil. Pero claro, si volvemos al 10% como un nivel razonablemente aceptable (que no rígido), tendríamos que tener una población de más de 800 mil alumnos identificados y lo que es más importante: ADECUADAMENTE ATENDIDOS.

6. Ante estos datos, ¿las autoridades del Ministerio, de las Comunidades Autónomas, las direcciones de los centros, los profesores de las aulas se plantearán alguna acción o reflexión? ¿Estamos dispuestos a seguir perdiendo talento en este país?

¿Es posible hablar de equidad del sistema educativo con esta "caprichosa distribución de la inteligencia" en nuestro país?

¡Me estoy quedando sin argumentos, en serio!

P. D. Si alguien tiene dudas que relea las entradas, en este mismo blog, sobre PISA, TIMSS o PIRLS y el número de alumnos que tenemos en los niveles 5 y 6 de las escalas de rendimiento en España respecto a otros países.