La oportunidad perdida: a propósito de la ley de educación

La oportunidad perdida

Quiero terminar el año del blog con una entrada referida a la ley de educación. Sobre la misma publiqué un artículo en un diario nacional que puede descargarse en el enlace del final. Aquí incluyo una versión ligeramente más larga que la de aquel artículo. También tiene una estructura un poco distinta, pero sustancialmente dicen lo mismo. Espero que mi reflexión sobre el particular os resulte de interés, en cualquier caso entiendo que debo hacerla. Aprovecho para desearos un año nuevo mejor que el anterior y con avances significativos para la educación.

«El sistema educativo de cualquier país es un elemento esencial para el desarrollo de sus ciudadanos y la construcción y vertebración social del mismo; afecta de modo directo a su economía, su nivel científico y cultural. Las leyes que lo regulan, y su estabilidad en el tiempo, son esenciales para evitar disfunciones, sobresaltos, gastos innecesarios y problemas de toda índole en los profesionales que a él dedican sus mejores esfuerzos, así como en los alumnos y sus familias. Un vistazo comparativo a otros sistemas y a sus resultados educativos así lo sugieren. Ello no implica que no se puedan, incluso deban, hacer ajustes menores que perfeccionen el sistema.

El Modelo Triádico de Enriquecimiento como subteoría del SEM

Houndstooth

El denominado Schoolwide Enrichment Model-SEM, es un enfoque global sobre el desarrollo del talento que se compone de cuatro subteorías: I) La concepción de los tres anillos sobre la alta capacidad; II) El Modelo Triádico de enriquecimiento III) Las funciones ejecutivas y IV) El operation houndstooth.
El SEM es un modelo comprensivo para hacer de los programas de enriquecimiento un componente integrador del sistema educativo. Es una visión a la que llega Renzulli después de más de cuarenta años trabajando en este campo y llevando al terreno práctico de las escuelas en EE.UU., y muchos otros lugares del mundo, sus principios. Es una contribución realmente colosal y, probablemente, la más significativa en el campo de las altas capacidades, junto con el enfoque del SMPY desarrollado por Julian C. Stanley, base del modelo que inspira CTY. Haber trabajado con Stanley durante años, y estar haciéndolo ahora con Renzulli, me llena de orgullo y agradecimiento por todo lo que he aprendido y sigo aprendiendo de ambos.