
¿Nos acercamos al fin de una etiqueta? Por qué el futuro de las altas capacidades está en el aula y no en los tests
Acabo de leer el último artículo de Del Siegle y Talbot Hook, que puedes ver en las tres últimas entradas, y no puedo dejarlo pasar sin añadir algún comentario adicional, porque lo que dicen no es una matización académica más: es una llamada de atención directa a cómo seguimos organizando la atención al alumnado con altas capacidades y, a mi modesto entender, a todo el alumnado. Necesitamos una escuela decidida a hacer un giro en el planteamiento metodológico y estructural, como ya señalé tantas veces. La tecnología lo hace posible cada día con más evidencia. Aquí van diez ideas, breves y directas, para que se puedan llevar a la consideración de los profesores (¡y directores!).

Replantear la educación del alumnado con altas capacidades: de clasificar a los estudiantes a generar oportunidades en el aula (3/3)
La fortaleza de los Tres Pilares del Desarrollo del Talento reside en su integración. Cada componente aborda un aspecto diferente del aprendizaje, pero es su interacción la que permite construir un sistema estable y eficaz. Los contenidos avanzados garantizan que los estudiantes afronten desafíos de manera continuada; la enseñanza intelectualmente estimulante favorece una implicación profunda con esos contenidos; y el aprendizaje auténtico basado en los intereses conecta dicha implicación con el significado personal y el sentido de propósito.

Replantear la educación del alumnado con altas capacidades: de clasificar a los estudiantes a generar oportunidades en el aula (2/3)
Para que la educación del alumnado con altas capacidades pueda superar los sistemas guiados por la identificación, es necesario rediseñar los entornos en los que tiene lugar el aprendizaje. Un enfoque de desarrollo del talento exige pasar de clasificar a los estudiantes a construir las condiciones que permitan que el potencial emerja. Los Tres Pilares del Desarrollo del Talento ofrecen un marco coherente y aplicable para llevar a cabo este cambio, al traducir los principios del desarrollo del talento en características de diseño de carácter sistémico.

Replantear la educación del alumnado con altas capacidades: de clasificar a los estudiantes a generar oportunidades en el aula (1/3)
A pesar de estar en pleno estío, me parece que una lectura como la que propongo en las próximas tres entradas puede ser «refrescante» y del máximo provecho, no solo para los que tienen un interés específico por las altas capacidades y el desarrollo del talento, sino para todos los que tienen un interés genuino por la educación. El planteamiento que se hace en el artículo cuyo texto reproduzco (traducido del original inglés) con la autorización escrita del primer autor, el profesor Del Siegle, del Department of Educational Psychology, Faculty of Giftedness, Creativity, and Talent Development de la Universidad de Connecticut, enlaza con muchos de los temas tratados en el blog a lo largo de los años, sobre todo con el aprendizaje personalizado, la enseñanza enriquecida, la concepción de la capacidad como potencial en desarrollo y otros tantos.

Joseph S. Renzulli a los 90: una vida dedicada a convertir el potencial en talento
Hay personas cuya influencia no se limita a sus publicaciones, sus modelos teóricos o sus aportaciones académicas. Hay personas que, además de abrir caminos intelectuales, modifican la manera en que otros miramos la educación, la escuela y el desarrollo del talento. Joseph S. Renzulli pertenece, sin duda, a ese grupo.
Con motivo de su 90 cumpleaños, quiero dedicarle estas líneas de reconocimiento, gratitud y afecto. No solo por lo que ha supuesto para el campo de las altas capacidades y el desarrollo del talento en todo el mundo, sino también por lo que ha significado en mi propia trayectoria académica y profesional.

El espejismo del niño dotado
El artículo que hoy os comparto, con la preceptiva autorización por escrito de la autora, fue publicado por Katie Arnold-Ratliff en el New York Magazine hace unas pocas fechas (Arnold-Ratliff, K. (2026, June 15). The Mirage of the Gifted Child. New York Magazine / Intelligencer). Es un artículo bastante largo cuajado de hiperenlaces (textos en verde) que jalonan el escrito porque son del máximo interés y apuntan a fuentes que merece la pena conocer. Muchas deberían serte ya familiares. Pueden ser una tarea de verano pues la colección de fuentes citadas son bastantes centenares de páginas. De algunas ya hablamos en el blog en años anteriores.
Pero antes de comenzar con el artículo quiero puntualizar algunos aspectos para contextualizarlo adecuadamente, pues está escrito desde la óptica cultural y personal de la autora en un entorno socio-educativo muy distinto al nuestro. Hay algunos puntos que merece la pena destacar que pienso pueden ser de utilidad para padres y educadores en nuestro país.

¿Qué tal si escuchamos a los que saben? Habla David Lubinski sobre las altas capacidades
Hay que entender que cuando hablamos del desarrollo del talento en los campos intelectuales estamos hablando del dominio en los diversos campos del saber: Matemáticas, Física, Tecnología, Artes, etc. Esto es lo que buscan los más capaces, con orientación hacia las diversas áreas del conocimiento y es, precisamente, lo que significa desarrollar el talento. Tener capacidad de razonamiento cuantitativo o matemático es una base, dominar la geometría euclídea es un resultado (siempre inacabado). Esto se entiende bien al leer (estudiar) los fundamentos del modelo de CTY (cuyo precursor es el SMPY) del que he hablado aquí mucho y que trato con abundantes referencias en mi libro Navegando hacia el talento.

Cartografía de una influencia
El pasado día 5 de junio tuve el placer de participar en un acto que, dentro de su amable peculiaridad, homenajeaba a un colega que se jubilaba. Como suele ser tradicional en estos casos los colegas y amigos solemos entregar al homenajeado un Liber Amicorum con contribuciones de diverso tipo pero relacionadas casi siempre con su trayectoria académica, aportaciones más sobresalientes o aspectos más personales de nuestra relación con el homenajeado a lo largo de los años o décadas.
DESTACADOS

Aprender sobre la dotación y el talento: una conversación con Françoys Gagné
El pasado martes tuve la oportunidad de tener una conversación con el profesor Gagné en UNIR, una gran ocasión para seguir profundizando en un modelo sobre la dotación

El CI 130: una obsesión con poco fundamento
Esta puede ser una causa perdida, pero vamos a intentarlo de nuevo. El CI o COCIENTE intelectual (¡no coeficiente por favor!) es, originalmente, una ratio entre la edad mental y la cronológica. Actualmente el CI es una escala estandarizada de puntuaciones transformadas linealmente de las originales del test y que tienen una media de 100 y una desviación típica de 15. Es decir que es posible transformar cualquier variable de puntuaciones directas (las que se obtienen de la corrección del test) en puntuaciones de CI, obteniendo un resultado estandarizado: CI=100+15Z. Pero, ¿es una medida estable? ¿Permite diferenciar entre unos y otros? ¡Dice inexorablemente quiénes son y quienes no?

Alta capacidad y desarrollo del talento en niños y jóvenes: concluyendo
Giftedness es una construcción social y no algo que es real, no es algo que los estudiantes tienen o no tienen (Borland, 2009). Es una construcción social, un concepto que los educadores utilizan para etiquetar un subconjunto de estudiantes según criterios alternativos (como un alto cociente intelectual o un rendimiento académico sobresaliente). Sin embargo, nunca puede haber una puntuación o punto de corte que separe, precisamente, a los estudiantes de alta capacidad [gifted] de los que no lo son [non gifted ] (Pfeiffer, 2015; Pfeiffer & Jarosewich, 2003, 2007). La decisión sobre dónde trazar la línea siempre se basará en el juicio humano, ojalá que sea un juicio reflexivo, deliberado y prudente.
POPULARES

Evaluación educativa e inteligencia artificial. A propósito de los más capaces
Hoy quiero hacer un a modo de resumen del «tsunami» tecnológico que está rediseñando nuestras aulas, para volver a nuestros asuntos. No estamos ante una simple herramienta, sino ante una arquitectura de apoyo multidimensional que nos obliga a preguntarnos: ¿queremos personas que piensen con herramientas o personas que deleguen su pensamiento en ellas? ¿Qué implican estos cambios en nuestras aulas?, ¿en nuestros currículos?, ¿en nuestras metodologías docentes? ¿en los esquemas de aprendizaje de nuestros estudiantes? Ya dije hace unas fechas que la pregunta no es: ¿IA, sí o no? Como tampoco nos preguntamos si móvil sí o no. La pregunta es para qué y cómo.

Cuando las leyes educativas no resuelven casi nada…
Hoy quiero hacer algunas reflexiones sobre las leyes educativas. No sé si tenéis la misma impresión que yo, pero hace años que la educación no está muy presente en la esfera pública, ni se han organizado debates conceptuales, o de otro tipo, que hayan trascendido demasiado. Puede ser una mera impresión. De todos modos aquí van mis reflexiones por si sirven de algo.
El sistema educativo no es un departamento administrativo más. Es la arquitectura invisible que sostiene el futuro de un país. De él depende su capital humano, su cohesión social, su capacidad científica, su fortaleza económica y, en último término, su calidad democrática. Por eso las leyes educativas no son meras normas técnicas. Son decisiones estructurales. Y su estabilidad es tan importante como su contenido.

3 programas educativos que sí funcionan con jóvenes de alta capacidad
Cuando se habla de niños y jóvenes con altas capacidades, no basta con proporcionarles más contenido académico o acelerar su aprendizaje. Es crucial ofrecer programas educativos que aborden sus necesidades intelectuales, emocionales y sociales de manera integral. En Navegando hacia el talento, se destacan modelos y programas educativos que han demostrado ser efectivos en este objetivo, brindando a educadores y padres herramientas prácticas para potenciar el desarrollo de estos niños excepcionales.