IA i el desarrollo del talento

¿Nos está haciendo la IA más inteligentes… o menos? Implicaciones para la alta capacidad y el desarrollo del talento

Vivimos un momento histórico fascinante y, a la vez, inquietante. La inteligencia artificial —y en particular la IA generativa— ha irrumpido en nuestra vida cotidiana con una velocidad difícil de exagerar. Escribe, programa, resume, diseña, responde, sugiere, engaña (sobre esto mira la nota al final)… y cada vez lo hace mejor. Pero la pregunta importante no es qué puede hacer la IA. La pregunta importante es qué está haciendo con nosotros.

Robert J. Sternberg, una de las voces más influyentes en el estudio de la inteligencia, la creatividad y las altas capacidades, aborda en este artículo –que se puede descargar desde el enlace que incluyo al final– una cuestión de enorme calado:

IA y Altas Capacidades: ¿aliada o ancla en el desarrollo del talento?

En el ecosistema educativo actual, la Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una herramienta presente en cada aula. Sin embargo, cuando hablamos de alumnos con Altas Capacidades (AACC), surge una pregunta fundamental: ¿Es la IA un propulsor que amplifica su potencial o una «muleta» que podría perjudicar su capacidad de pensamiento crítico?

IA, Altas Capacidades y el rol del profesor en el aula del siglo XXI

En la era de la Inteligencia Artificial, la pregunta para los docentes, particularmente para los que atienden a alumnos con Altas Capacidades (AACC) ha cambiado. Ya no se trata de cuánta información podemos darles, sino de cómo enseñarles a procesar el océano de datos que tienen a un clic de distancia. ¿Es la IA una amenaza a nuestra autoridad como profesores o la herramienta que finalmente nos permitirá ser los mentores que nuestros alumnos necesitan?

“Crees que la IA es fantástica… ¿pero ellos también?”

El pasado diciembre se publicó un artículo firmado por Hinch, L., Guilbault, K. M., Dunne, O., & O’Reilly, C. (2025, December). You think AI is great – but do they? A reflection on a summer with AI at the Center for Talented Youth Ireland. Parenting for High Potential, 14(4), 6-9. Lo he leído con atención. Y me ha parecido de interés para quienes trabajan en el ámbito de las altas capacidades. No porque trate simplemente de inteligencia artificial —tema ya omnipresente—, sino porque plantea una cuestión mucho más profunda: ¿Qué piensan realmente los propios estudiantes con alta capacidad sobre el uso de la IA en su aprendizaje?

¿Pueden los profesores impulsar el desarrollo del talento de sus alumnos?

No hemos de olvidar que el talento es un punto de llegada, de recalada diríamos en términos náuticos. Cada aula está llena de potencial, pero identificar y desarrollar ese talento en los estudiantes requiere algo más que intuición. En Navegando hacia el talento, se ofrecen pistas prácticas y efectiva para que los educadores se conviertan en facilitadores del desarrollo del talento, destacando herramientas y estrategias que permiten maximizar las capacidades de todos sus alumnos, especialmente aquellos con altas capacidades.
Los profesores juegan un papel fundamental en la detección y el desarrollo del talento. Según lo planteado en el libro, el primer paso es crear un entorno de aprendizaje que valore la diversidad de capacidades y potencialidades.

3 programas educativos que sí funcionan con jóvenes de alta capacidad

Cuando se habla de niños y jóvenes con altas capacidades, no basta con proporcionarles más contenido académico o acelerar su aprendizaje. Es crucial ofrecer programas educativos que aborden sus necesidades intelectuales, emocionales y sociales de manera integral. En Navegando hacia el talento, se destacan modelos y programas educativos que han demostrado ser efectivos en este objetivo, brindando a educadores y padres herramientas prácticas para potenciar el desarrollo de estos niños excepcionales.

Navegando hacia el talento

Navegando hacia el Talento. Porque el talento que no se cultiva…

¿Por qué escribir un libro sobre el desarrollo del talento? ¿Es necesario? ¿Tendrá alguna utilidad? ¿Cambiará en algo la atención a los más capaces en la escuela? ¿Persuadirá a alguien a mudar de idea si hubiera de hacerlo? ¿Hará que los profesores y directores o la administración se sientan concernidos seriamente por dar solución a un problema que no se puede seguir aplazando sine die?
Se me ocurren varias respuestas, pero quizá una sola es suficiente. Después de más de treinta años estudiando e investigando sobre la identificación y el desarrollo del talento, parece buen momento para compartir ideas, experiencias y resultados de investigación, tanto propios como ajenos. Se trata de poner de manifiesto las repuestas que ha dado la academia –y la investigación más solvente– y que todos buscamos, sobre las altas capacidades, su conceptualización, los modelos que tratan de explicar una realidad tan compleja, su identificación y desarrollo, la escuela que hace falta para que el talento florezca…

Competencias digitales

Competencias digitales en educación: un marco conceptual

Es un lugar común decir que estamos en una época de cambio. Todas lo son en realidad; podríamos señalar que es algo inherente a la naturaleza humana: “todo fluye, nada permanece”. Pero también es cierto en que hay épocas en las que el cambio se acelera o se percibe de modo más evidente. Tal es el caso que estamos viviendo en este primer tercio del siglo XXI.
El profesor de la Orden enunciaba tres características de los sistemas educativos que nos viene bien señalar aquí: funcionalidad eficacia y eficiencia. “En primer lugar, la coherencia entre, por un lado, inputs, procesos, productos y metas y, por otro, satisfacción de las expectativas y necesidades sociales define la calidad de la educación como funcionalidad, pertinencia o relevancia. En segundo lugar, la coherencia del producto con las metas y objetivos define la calidad de la educación como eficacia o efectividad. En tercer lugar, la coherencia entre, por un lado, input y procesos y, por otro, productos, define la calidad de la educación como eficiencia. En síntesis, lo que genéricamente denominamos calidad de la educación según esta teoría, se identifica con un complejo constructo explicativo de valoraciones, apoyado en la consideración conjunta de tres dimensiones interrelacionadas: funcionalidad, eficacia y eficiencia, expresión, a su vez, de un conjunto integrado de relaciones de coherencia entre los componentes básicos de la educación en general o de una institución educativa concebidas como un sistema (De la Orden, 1988)” (De la Orden, 2009, p.29)

Hacia una nueva escuela

¿Qué sistema educativo necesitamos?

Llevo años dando vueltas a este asunto que parece que ahora viene a catalizarse por causas ajenas de modo directo , pero bien reales, a lo educativo. No creo que la escuela tenga que cambiar por el COVID-19, la escuela (la Universidad también), los sistemas educativos tienen que cambiar porque el modelo en el que se basan está caducado hace tiempo. Que la situación pandémica podría actuar de catalizador de ese cambio, de acuerdo. Pero la razón es mucho más de fondo, para nada coyuntural. ¿Por qué? A mi juicio porque ya no se cumple con esa característica que todo sistema tiene que tener que es la funcionalidad. La Escuela tiene que servir a la sociedad y, por ello, debe lograr resultados que sean socialmente adecuados para responder a las necesidades de la misma. La funcionalidad exige, por tanto plantearse si los aprendizajes que promueven las instituciones educativas responden a las necesidades de los ciudadanos, a su formación intelectual, a su inserción laboral, etc.

La educación basada en competencias: una nueva definición ampliada

Recientemente INACOL, ahora Aurora Institute, que viene trabajando desde hace años en el campo de la transformación educativa, promoviendo la reflexión y la investigación que permita evolucionar el sistema educativo tradicional hacia un sistema más  centrado en el alumno, ha producido un documento de relevancia. De hecho, producen documentos muy interesantes que tienen impacto grande en la transformación escolar y en la configuración de políticas educativas. Una de estas acciones tiene que ver con la definición de la educación basada en competencias, de la que hablamos varias veces.

Aprender en movilidad

¿Cuales son las tendencias del aprendizaje móvil para 2019?

Hoy un infográfico que revela algunos datos que pueden ser de interés para las personas responsables de diseñar la instrucción y facilitar los procesos de aprendizaje de sus estudiantes (porque sin estudio no hay nada que hacer). Traduzco el contenido del infográfico tomado de la fuente que se cita al pie del mismo.

Si quieres echar un vistazo a entradas anteriores sobre el aprendizaje móvil, te sugiero, por ejemplo, estas: «Un nuevo informe sobre el aprendizaje móvil»; «Espacios de trabajo para los estudiantes móviles: un nuevo reto para el aprendizaje»; «Si el aprendizaje se ‘moviliza’, ¡la educación también!» o «El aprendizaje será móvil, ¿no lo es ya?». ¿Sabías que el 70% de los alumnos se sintió más motivado cuando entrenaba en un dispositivo móvil, en lugar de una computadora (Fuente: LearnDash) y que los eLearners móviles suelen estudiar durante 40 minutos más que un estudiante que usa una computadora de escritorio o una tableta?

Tecnología educativa y digital: las viejas ideas se hacen posibles

La tecnología educativa está repleta de principios y fundamentos que vienen de muchas décadas atrás. La escuela nueva, el aprendizaje por descubrimiento, basado en retos, en proyectos, problemas… El aprendizaje personalizado en el que el alumno toma las riendas y se hace protagonista. La adecuación de los recursos a las necesidades e intereses de cada aprendiz y tantos otros aspectos que se podrían destacar han sido propuestos desde tiempos pretéritos, investigada su eficacia en numerosas ocasiones. Sin embargo, su escalamiento a todas las escuelas está muy lejos de ser una realidad. Pero ya disponemos de tecnología digital que haga viable la tecnología educativa que permitiría transformar el aprendizaje de nuestros alumnos, no solo en las escuelas, también en la universidad, acercándonos a lo que ya tópicamente se viene a llamr el aprendizaje del siglo XXI.

Profesores de hoy: retos

Retos de la sociedad digital para los profesores de hoy

El pasado 26 de Octubre celebramos la segunda jornada, de la serie de tres, del Seminario sobre competencias digitales docentes que realizamos en el Espacio de la Fundación Telefónica en Madrid. Ya resumí el contenido de la primera jornada en una entrada anterior que puedes ver aquí. También en el enlace de la propia fundación, junto con una excelente galería de fotos. Esta segunda jornada fue conducida por la directora académica de la Escuela de Formación de Profesores en Tecnología Educativa, Competencias Digitales y Desarrollo del Talento de UNIR, Déborah Martín, y lleva por título: «Tecnología Educativa y Recursos de enseñanza-aprendizaje».

CDD UNIR Telefónica

Competencias digitales docentes: ¿opción o necesidad?

La pregunta de este post es de respuesta pagada. La competencia digital docente ya no es una opción para profesores «modernos», es una exigencia de los cambios y necesidades del aprendizaje en una sociedad como la actual. Y lo será más en el futuro inmediato. Como suelo decir, «la escuela no puede seguir siendo analógica en una sociedad digital». Es cierto que siempre será posible desarrollar una tecnología educativa que no pase necesariamente por lo digital, pero no será sostenible por mucho tiempo. Y ello es sencillo de justificar, las posibilidades de acercamiento al mundo real son muy escasas sin el recurso a lo digital. En fín, no me alargaré, simplemente en este post os presento los resultados de la primera Jornada sobre este asunto que hemos puesto en marcha entre la Fundación Telefónica y la Escuela de formación de profesores de UNIR.

Aprendizaje personalizazo

¿Cuál es tu teoría del aprendizaje? ¡Tengo unas preguntas para ti!

En ocasiones he escrito o dicho que atender a la alta capacidad es bastante sinónimo a personalizar el aprendizaje, o que para atender a los más capaces (ni siquiera hacer falta definirlos, como señalaría Borland) es preciso un enfoque de la enseñanza y el aprendizaje distinto del que predomina en la mayoría de las escuelas. Al mismo tiempo, y por lo que esto implica, atender a los más capaces, y a todos los demás, personalizadamente supone una mejora de la escuela en su conjunto. Por eso algunos colegas ingleses suelen decir que tendremos que empezar a decir aquello de: «From the education of the gifted to a gifted education for all». Esto es equivalente al dicho, también inglés, que he oído al profesor Renzulli en más de una ocasión, de que «a rising tide lifts all boats».

Herramientas digitales

Competencia Digital Docente y herramientas para profesores

La competencia digital de los profesores ya no es una opción. Es una necesidad que debe ser incorporada en su formación inicial y permanente, para que pueda ayudarles a conformar una escuela más personalizada y centrada en el desarrollo de los alumnos. Es preciso dominar lo que se enseña, pero no es suficiente. Hay que saber cómo hacerlo y en ello la competencia digital tiene mucha importancia, particularmente si se inscribe dentro de una competencia didáctica adecuada. Pedagogía y didáctica van antes de la tecnología digital que debe tener carácter de medio y no de fin.