Competencias digitales en educación: un marco conceptual

Competencias digitales

Es un lugar común decir que estamos en una época de cambio. Todas lo son en realidad; podríamos señalar que es algo inherente a la naturaleza humana: “todo fluye, nada permanece”. Pero también es cierto en que hay épocas en las que el cambio se acelera o se percibe de modo más evidente. Tal es el caso que estamos viviendo en este primer tercio del siglo XXI.
El profesor de la Orden enunciaba tres características de los sistemas educativos que nos viene bien señalar aquí: funcionalidad eficacia y eficiencia. “En primer lugar, la coherencia entre, por un lado, inputs, procesos, productos y metas y, por otro, satisfacción de las expectativas y necesidades sociales define la calidad de la educación como funcionalidad, pertinencia o relevancia. En segundo lugar, la coherencia del producto con las metas y objetivos define la calidad de la educación como eficacia o efectividad. En tercer lugar, la coherencia entre, por un lado, input y procesos y, por otro, productos, define la calidad de la educación como eficiencia. En síntesis, lo que genéricamente denominamos calidad de la educación según esta teoría, se identifica con un complejo constructo explicativo de valoraciones, apoyado en la consideración conjunta de tres dimensiones interrelacionadas: funcionalidad, eficacia y eficiencia, expresión, a su vez, de un conjunto integrado de relaciones de coherencia entre los componentes básicos de la educación en general o de una institución educativa concebidas como un sistema (De la Orden, 1988)” (De la Orden, 2009, p.29)

El enriquecimiento a la luz de la investigación

Enriquecimiento e investigación

En este post recojo algunos de los principales resultados clásicos de investigación obtenidos en torno al enriquecimiento. Para ello, seguiré fundamentalmente el trabajo propuesto por Treffinger, Callahan y Vaughn (1991), en el que, por un lado, se revisan y se discuten un gran volumen de estudios, y por otro, se analizan algunos de los problemas más relevantes que surgen en relación con la investigación en este ámbito. No obstante, si hubiera que citar la fuente más relevante sobre el particular esa sería, sin duda, la web del Renzulli Center for Creativity, Gifted Education, and Talent Development.
En ella se encuentran décadas de investigación sobre la enorme contribución que el profesor Renzulli y su equipo han realizado. Muchas de estas contribuciones ya se han apuntado en este blog.
Otra referencia importante, aunque a otra escala, son los trabajos de la profesora Joyce VanTassel Baska del College de William and Mary y sus estudios sobre el currículo.

Transformación digital de la educación

Transformar la educación

Ni la Escuela, ni cualquier otra organización educativa, pueden permanecer de espaldas al mundo en el que viven, en el que se experimenta una fuerte digitalización, tanto en el acceso a la información como en los procesos y productos educativos o de cualquier otra naturaleza. Ello exige una seria apuesta por el cambio funcional de todo el sistema educativo. Ni la naturaleza del aprendizaje ni los procesos y productos que este conlleva puede verse ajenos a este movimiento necesario. Pero ¿por qué hay que cambiar? «Lo hemos venido haciendo así por décadas y ha funcionado razonablemente». Esta visión, tan optimista como carente de fundamento, exige una dosis de realismo. Es cierto que el sistema educativo tiene una notable resistencia al cambio, algunos lo hemos comparado con un gran paquidermo, otros con un diplodocus. En cualquier caso, todos convendrán en que cualquier cambio es costoso, lento y no ajeno a una intensa formación.