El modelo de los tres anillos

40 años de investigación sobre el SEM (3/10). La concepción de los tres anillos.

La concepción de los tres anillos sobre la dotación (Renzulli, 1978, 1986, 1999, 2005), es la concepción teórica de la dotación que constituye la base del SEM. Esta concepción reconoce la dotación académica o de alto rendimiento, y la dotación creativo-productiva, que es la forma en la que se reconoce la dotación en el mundo no escolar (Renzulli, 2012; Renzulli y Reis, 1994, 1997). Ambos tipos de dotación son importantes, independiente el uno del otro, y en términos de las formas en que interactúan, y ambos deben desarrollarse en programas especiales de enriquecimiento.

40 años de investigación sobre el SEM (2/10). Antecedentes e introducción al Modelo SEM

El SEM integra la Concepción de los Tres Anillos de la dotación (Renzulli, 1978), el Modelo de tríada de enriquecimiento (Renzulli, 1977) y el modelo de identificación de puerta giratoria (Renzulli et al., 1981). Se ha implementado en miles de distritos escolares en todo el mundo como un programa para  personas con alta dotación, un programa de enriquecimiento y un enfoque basado en la escuela para el aprendizaje. Además de Estados Unidos, el SEM se utiliza en escuelas de China, México, Chile, el Caribe, República Dominicana, Gran Caimán, Puerto Rico, Argentina, Brasil, Países Bajos, Canadá, Islas Vírgenes, España, Alemania, Portugal, Turquía, Bahrein, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Hungría, Holanda, Líbano, Singapur, Nueva Zelanda, Indonesia, Suiza, Croacia, Corea del Sur, Inglaterra, Japón, Perú, India, Dubái, Filipinas y Austria (Hernández-Torrano and Saranli, 2015; Reis and Renzulli, 2003; Renzulli, 2003; Sytsma, 2003).

¿Qué significa basar las acciones pedagógicas en evidencias? 40 años de investigación sobre el SEM (1/10)

Se usa con frecuencia, de un tiempo a esta parte, esta expresión. Aunque para los que nos dedicamos a la investigación es una «evidencia», valga la redundancia. El conocimiento pedagógico, la acción didáctica, la intervención, y tantos otros campos son aplicados, es decir, están dirigidos a modelar y conducir la acción; la investigación en estos mismos campos puede estar epistemológicamente orientada de manera mediata o inmediata a ilustrar esas acciones que, cuando están respaldadas por conocimientos ciertos, idealmente causales, decimos que se apoyan en evidencias. Dicho de otro modo, son acciones que llevamos a cabo porque tenemos alguna prueba («evidencia») de que producen, al menos en general, el efecto buscado. Es cierto que el conocimiento que se adquiere en las ciencias sociales, y en particular en la pedagogía, es un conocimiento provisional, sujeto a cambio en el tiempo y, ciertamente, situacional. Esto no le quita su valor, simplemente especifica una característica que ha de tenerse en cuenta. ¿Cuántas teorías hemos visto cambiar o modificarse en los últimos cincuenta años? Pero no solo en el campo que nos ocupa, sino en cualquier otro. Incluidos los considerados «verdaderamente científicos» porque operan sobre una realidad material, física, más fácilmente cuantificable.