Renzulli Learning System: el ecosistema del aprendizaje personalizado

actividades enriquecimiento

Ayer comenzamos, desde la Escuela de profesores de UNIR y el equipo de investigación sobre altas capacidades y desarrollo del talento, el primer estudio piloto de la versión española de esta herramienta que, como biólogo, no dudo en llamar ecosistema para el aprendizaje personalizado. Casi un centenar de profesores y más de 5700 alumnos embarcados en una tarea pionera que puede cambiar, de manera radical, el modo de afrontar el cambio de escuela que estamos buscando, poniendo al alumno en el lugar del que nunca debió salir y devolviéndole, como suelo decir, el protagonismo que por la naturaleza de las cosas le pertenece.
Metodologías activas, activas para el estudiante, aprendizaje basado en la acción y en un enfoque inductivo, con el foco en la productividad creativa, el desarrollo de las capacidades que todos deseamos desarrollar: análisis, síntesis, enfoque de problemas, estrategias de investigación, competencia digital, capacidad crítica… ¿quién puede resistirse?

Un modelo de escuela centrado en el alumno: el papel de la tecnología

aprendizaje y tecnologia

Realmente han corrido ríos de tinta sobre este asunto. No deja de ser curioso, sin embargo, que nos planteemos centrar en el alumno el modelo de escuela o centro educativo, cuando es el alumno la razón de su existencia. Ya lo señalé en diversas ocasiones, creo que la primera vez allá por los noventa, el aprendizaje tiene un único protagonista: el aprendiz. A pesar de ello, la escuela se empeña en tratar a todos los alumnos de un modo igual, orientada a un modelo deductivo de aprendizaje y obligando a que todos aprendan lo mismo, a la misma velocidad, con la misma amplitud y profundidad. Pero claro, la realidad, que es muy terca, nos enseña que todos los alumnos son diferentes en intereses, motivación, capacidad y velocidad de aprendizaje, etc. Solo son iguales en edad (y, a veces, ni eso). Y, claro, si solo se parecen en edad y los tratamos del mismo modo estamos aceptando que todos los estudiantes de la misma edad tienen las mismas necesidades educativas… un dislate. Es como intentar «calzar a todos lo niños con zapatos del mismo número».