¿Nos acercamos al fin de una etiqueta? Por qué el futuro de las altas capacidades está en el aula y no en los tests

Acabo de leer el último artículo de Del Siegle y Talbot Hook, que puedes ver en las tres últimas entradas, y no puedo dejarlo pasar sin añadir algún comentario adicional, porque lo que dicen no es una matización académica más: es una llamada de atención directa a cómo seguimos organizando la atención al alumnado con altas capacidades y, a mi modesto entender, a todo el alumnado. Necesitamos una escuela decidida a hacer un giro en el planteamiento metodológico y estructural, como ya señalé tantas veces. La tecnología lo hace posible cada día con más evidencia. Aquí van diez ideas, breves y directas, para que se puedan llevar a la consideración de los profesores (¡y directores!).

Los tres pilares de desarrollo del talento

Replantear la educación del alumnado con altas capacidades: de clasificar a los estudiantes a generar oportunidades en el aula (3/3)

La fortaleza de los Tres Pilares del Desarrollo del Talento reside en su integración. Cada componente aborda un aspecto diferente del aprendizaje, pero es su interacción la que permite construir un sistema estable y eficaz. Los contenidos avanzados garantizan que los estudiantes afronten desafíos de manera continuada; la enseñanza intelectualmente estimulante favorece una implicación profunda con esos contenidos; y el aprendizaje auténtico basado en los intereses conecta dicha implicación con el significado personal y el sentido de propósito.

Replantear la educación del alumnado con altas capacidades: de clasificar a los estudiantes a generar oportunidades en el aula (2/3)

Para que la educación del alumnado con altas capacidades pueda superar los sistemas guiados por la identificación, es necesario rediseñar los entornos en los que tiene lugar el aprendizaje. Un enfoque de desarrollo del talento exige pasar de clasificar a los estudiantes a construir las condiciones que permitan que el potencial emerja. Los Tres Pilares del Desarrollo del Talento ofrecen un marco coherente y aplicable para llevar a cabo este cambio, al traducir los principios del desarrollo del talento en características de diseño de carácter sistémico.