Carta abierta a los directores escolares: educar sin discriminación
Específicamente, refiriéndonos a los alumnos de alta capacidad, y pensando en mi centro o en mi clase: sé quiénes son; sé qué características tienen; sé cómo orientar su educación; hay un plan de identificación establecido para mi centro o para mi aula; hay un plan de intervención adecuado a sus necesidades. Si es así, ¡enhorabuena! Si no, ¿por qué no te animas? No es difícil; es posible, algunos ya lo hacen. Es que si no lo hacemos, ¿cómo podremos mantener en nuestros planes docentes o en los proyectos curriculares de centro las referencias a la educación personalizada? ¿o a la individualización educativa?, ¿o a la atención a la diversidad? Simplemente no será posible.