Apropósito de la precocidad y otras etiquetas

En el campo educativo vivimos rodeados de términos y etiquetas que no siempre se utilizan para referirse apropiadamente a lo que significan. O bien se usan determinados términos pero no se cambian las acciones que en ellos se deberían ver implicadas. Me explico, hemos hablado de evaluación, incluso evaluación formativa, pero para muchos la evaluación sigue siendo solo examinar. Hablamos de educación basada en competencias, pero muchos profesores tendrían dificultades para distinguir un objetivo de una competencia, definir un objetivo con arreglo a una operación cognitiva dada o saber relacionar la educación basada en competencias con el aprendizaje personalizado, por ejemplo. Así, cambiamos lo collares, pero el perro es el mismo. Cambiamos los nombres, pero no los procesos; modificamos la terminología pero los resultados no cambian, y así sucesivamente.