Ser dotado o no ser dotado

El espejismo del niño dotado

El artículo que hoy os comparto, con la preceptiva autorización por escrito de la autora, fue publicado por Katie Arnold-Ratliff en el New York Magazine hace unas pocas fechas (Arnold-Ratliff, K. (2026, June 15). The Mirage of the Gifted Child. New York Magazine / Intelligencer). Es un artículo bastante largo cuajado de hiperenlaces (textos en verde) que jalonan el escrito porque son del máximo interés y apuntan a fuentes que merece la pena conocer. Muchas deberían serte ya familiares. Pueden ser una tarea de verano pues la colección de fuentes citadas son bastantes centenares de páginas. De algunas ya hablamos en el blog en años anteriores.

Pero antes de comenzar con el artículo quiero puntualizar algunos aspectos para contextualizarlo adecuadamente, pues está escrito desde la óptica cultural y personal de la autora en un entorno socio-educativo muy distinto al nuestro. Hay algunos puntos que merece la pena destacar que pienso pueden ser de utilidad para padres y educadores en nuestro país.

VanderBilt University

¿Qué tal si escuchamos a los que saben? Habla David Lubinski sobre las altas capacidades

Hay que entender que cuando hablamos del desarrollo del talento en los campos intelectuales estamos hablando del dominio en los diversos campos del saber: Matemáticas, Física, Tecnología, Artes, etc. Esto es lo que buscan los más capaces, con orientación hacia las diversas áreas del conocimiento y es, precisamente, lo que significa desarrollar el talento. Tener capacidad de razonamiento cuantitativo o matemático es una base, dominar la geometría euclídea es un resultado (siempre inacabado). Esto se entiende bien al leer (estudiar) los fundamentos del modelo de CTY (cuyo precursor es el SMPY) del que he hablado aquí mucho y que trato con abundantes referencias en mi libro Navegando hacia el talento.

Cartografía de una influencia

Cartografía de una influencia

El pasado día 5 de junio tuve el placer de participar en un acto que, dentro de su amable peculiaridad, homenajeaba a un colega que se jubilaba. Como suele ser tradicional en estos casos los colegas y amigos solemos entregar al homenajeado un Liber Amicorum con contribuciones de diverso tipo pero relacionadas casi siempre con su trayectoria académica, aportaciones más sobresalientes o aspectos más personales de nuestra relación con el homenajeado a lo largo de los años o décadas.