Antes de comenzar quiero señalar, aunque parece innecesario, que David Lubinski, codirector del SMPY, es uno de los científicos más brillantes del mundo en el campo de las altas capacidades y el desarrollo del talento. Si no sabes quien es, te recomiendo que visites su perfil aquí.
Sobre el modelo SMPY hemos trabajado mucho en España, como ya señalé en otros momentos. Puedes leer, por ejemplo, algunas entradas desde este enlace.
Hay que entender que cuando hablamos del desarrollo del talento en las diversas áreas intelectuales, estamos refiriéndonos al dominio en los diferentes campos del saber, como las Matemáticas, la Física, la Tecnología, las Artes, la Música, etc. Esto es lo que buscan los más capaces, saber más sobre las diversas áreas del conocimiento y es, precisamente, el dominio de las mismas —y su eventual progreso en ellas—, lo que significa desarrollar el talento. Tener una elevada capacidad de razonamiento cuantitativo o matemático es una necesidad de partida, pero dominar la geometría euclídea o la teoría de la relatividad restringida es un resultado (siempre inacabado) al que se llega con estudio, esfuerzo y motivación. Esto se entiende bien al leer (estudiar) los fundamentos del modelo de CTY (cuyo precursor es el SMPY) del que he hablado aquí mucho y que trato con abundantes referencias en mi libro Navegando hacia el talento. Puedes ver una presentación del libro en vídeo aquí.
Bien, pues vamos con la transcripción del vídeo de David Lubinski (que ya tiene unos años, pero es tan actual como el día que se grabó). Lo incluyo al final por si quieres verlo es su versión original.
¿Qué es un niño con alta capacidad?
Fundamentalmente, los niños intelectualmente dotados son niños que aprenden a un ritmo más rápido que los niños típicos. Y aquí no hay nada exacto, no existe una frontera clara y definida. Es como la altura o el peso: ¿en qué punto se considera que alguien es alto?, ¿en qué punto se considera que alguien tiene algo de sobrepeso? Lo mismo ocurre con la capacidad musical [por ejemplo]. El rango es enorme y la gente suele subestimarlo.
Por ejemplo, el ámbito del desarrollo del talento y de la evaluación de niños intelectualmente talentosos en distintas áreas ha ido mucho más allá del CI. Pero, usando el CI como un marcador familiar, porque todo el mundo tiene más o menos una idea de lo que significa, los CI de 137 en adelante se sitúan todos en el 1% superior. Pero los CI pueden superar los 200.
Tres áreas que distinguen a los niños con alta capacidad
Además de una capacidad general, como el CI, hay tres capacidades específicas que son muy importantes para el desarrollo educativo, ocupacional y creativo: las capacidades de razonamiento verbal, de razonamiento cuantitativo o matemático y las capacidades espaciales.
Los niños que presentan alta capacidad en inteligencia general —por ejemplo, con CIs de 140, 160 o 180— pueden diferir notablemente en estas capacidades específicas. Y estas habilidades específicas los orientan de manera diferente hacia distintos entornos educativos, distintas ocupaciones y distintas formas de expresar su creatividad.
¿Encuentra usted que estos niños con alta capacidad son capaces en las tres áreas, o tienden a destacar en una o dos de ellas?
Tienden a estar por encima de la media en las tres, pero son posibles todos los patrones. Algunos niños son realmente excepcionales solo en una; otros, en dos; y otros, en las tres.
¿Cómo deberían cambiar las escuelas para responder a las necesidades de los niños con alta capacidad?
Lo primero de lo que hay que tomar conciencia es de las diferencias individuales en los ritmos de aprendizaje entre los estudiantes. Ya aceptamos esto en la educación especial, y existen muchas leyes para atender las necesidades educativas de los alumnos con retrasos en el desarrollo. Pero se pone menos énfasis en el otro extremo del espectro: los niños precoces en matemáticas, los niños precoces verbalmente.
Tenemos que entender lo rápido que aprenden. Por ejemplo, para dar algunos puntos de referencia: en programas residenciales de verano para jóvenes intelectualmente talentosos en universidades de todo el país, como Hopkins, Duke, Vanderbilt, Iowa, Denver o Northwestern, los alumnos de séptimo curso realizan exámenes de acceso a la universidad, como el SAT. [Esto mismo veíamos en nuestros campus de verano en CTY España, que significa que este es un fenómeno universal, no americano].
Cada año, alrededor de 200.000 alumnos de séptimo y octavo curso realizan estos exámenes. Aquellos que obtienen una puntuación equivalente a la media de un estudiante típico de último curso de secundaria que aspira a entrar en la universidad pueden cursar una asignatura completa de secundaria en tres semanas. Eso corresponde aproximadamente a una puntuación de 500 en matemáticas o el área verbal en el SAT.
Los niños de 12 años que obtienen 700 puntos o más pueden cursar dos asignaturas. Lo asimilan, les encanta y quieren volver de nuevo. Ese valor de 700 es importante porque representa aproximadamente al uno entre 10.000. Estos son los alumnos profundamente dotados y tienen necesidades educativas diferentes.
A principios de los años setenta, probablemente la opción era simplemente la aceleración de curso. Ahora existen cursos AP, cursos de honor, oportunidades para cursar asignaturas universitarias en community colleges o universidades locales, e incluso la entrada temprana en la universidad. Así que hoy hay una variedad de formas para atender las necesidades de estos niños.
¿Qué hacer si cree que su hijo es intelectualmente dotado?
Yo recomendaría evaluar al niño, identificar sus fortalezas únicas y sus debilidades relativas, y asegurarse de que está siendo suficientemente retado en la escuela.
Las escuelas son muy heterogéneas, incluso dentro de una misma ciudad. Realmente no se puede saber de antemano. Hay directores muy progresistas y muy receptivos, mientras que otros pueden decir cosas como: “Aquí no tenemos niños con alta capacidad”. Hay de todo. Por eso hay que informarse bien.
El siguiente paso sería pedir una cita con el orientador escolar e implicar al psicólogo escolar para valorar la situación. Existen evaluaciones que permiten determinar si la aceleración de curso está justificada. También hay evaluaciones que permiten comprobar si la necesidad se centra especialmente en un área de contenido, como las matemáticas; en ese caso, se puede acelerar al alumno en esa área concreta.
Si quieres leer más contenido relevante sobre David Lubinski en el blog puedes seguir este enlace.