Los profesores son la clave, ¿quizá olvidada?, del sistema educativo

«En un informe sobre los sistemas educativos que se hizo bastante popular en 2007[1], se afirmaba que: “ningún sistema educativo puede ser mejor que sus profesores” y se advertía cómo las reformas diversas llevadas a cabo en distintos lugares, o el incremento de las inversiones, no había producido mejoras significativas en el rendimiento de los estudiantes. Se llegaba a señalar que: “es un poco infantil pensar que la calidad de las clases mejorará porque cambiemos las estructuras”. Más aún, se hacía referencia a los datos de un estudio relevante llevado a cabo en Tennessee en el que se ponía de manifiesto que “si dos estudiantes promedio de ocho años eran asignados a dos profesores de alto y bajo rendimiento, su rendimiento (el de los estudiantes), tres años más tarde, se diferenciaría en 50 puntos percentiles”.

¿Qué supone implantar un sistema personalizado de aprendizaje?

He dado con un documento, no por casualidad, en el que se ofrecen resultados e ideas teóricas sobre el proceso de implantación de un sistema de aprendizaje personalizado basado en competencias, cuestión en la que andamos ocupados estos días @pedagogiaparael y yo en la @UNIRescuelaprof. ¿En qué implica este proceso a los responsables? Estamos acostumbrados a que las modificaciones o cambios educativos sean de corte legislativo y vengan impuestos de arriba abajo. Esto casi nunca funciona, como sabemos por experiencia. Los cambios de verdad o se producen en el ámbito donde han de implantarse, o no serán efectivos.

Carta abierta a los directores escolares: educar sin discriminación

Específicamente, refiriéndonos a los alumnos de alta capacidad, y pensando en mi centro o en mi clase:  sé quiénes son; sé qué características tienen; sé cómo orientar su educación; hay un plan de identificación establecido para mi centro o para mi aula; hay un plan de intervención adecuado a sus necesidades. Si es así, ¡enhorabuena! Si no, ¿por qué no te animas? No es difícil; es posible, algunos ya lo hacen. Es que si no lo hacemos, ¿cómo podremos mantener en nuestros planes docentes o en los proyectos curriculares de centro las referencias a la educación personalizada? ¿o a la individualización educativa?, ¿o a la atención a la diversidad? Simplemente no será posible.