El drama de la identificación

Un análisis sobre los datos de la identificación

Muchas veces dije que la fuga de cerebros, por usar esa expresión periodística, no comienza en el aeropuerto lo hace en las aulas donde muchos alumnos no están adecuadamente estimulados y retados intelectualmente. En el blog hay muchas entradas referidas a la problemática de la identificación. Aquí tienes algunas que puedes leer o releer. Los datos van cambiando pero el problema subsiste.

Esta es una entrada en un formato que he realizado con la ayuda de Claude. El enlace que incluyo abajo os llevará a una página dinámica en la que todo esta explicado sencillamente y sin grandes peroratas. Hay también un simulador que permite hacer muchas cábalas sobre las diversas dimensiones del problema al gusto de cada uno y cómo las diversas prevalencias repercuten en la situación de cada comunidad.

Me parece que no es necesario extenderse más. Espero que podáis sacarle mucha punto a este asunto que es el primero y principal. Solo incluyo lo que se dice en la sección seis de este documento para incitaros al estudio completo del mismo.

Identificación

El drama continúa: a propósito de la identificación de las personas CON altas capacidades

Los últimos datos ofrecidos por el Ministerio el año pasado indicaban que se habían identificado en España 39.173 alumnos con necesidades educativas asociadas a su alta capacidad. Este año son 40.916. Un exiguo aumento del 4%. Si entendemos que, al menos, el 10-15% de los alumnos tienen necesidades y velocidades de aprendizaje que se apartan claramente de la media de sus grupos de edad y son cerca de un millón de alumnos.Si tenemos identificados 41 mil y deberíamos tener identificados entre 800 mil y 1,2 millones, la respuesta está dada. El drama continúa, ¿o no?

La identificación no es una necesidad, ¿o sí?

Tenemos desde hace unas pocas semanas nuevos datos del número de alumnos de alta capacidad identificados en España que se pueden consultar online en la web del Ministerio de Educación: una suerte. Lamentablemente seguimos en una situación de precariedad absoluta que más allá de las apariencias refleja que este ámbito de la educación no le interesa demasiado a los responsables educativos, públicos o privados. Si nos percatamos de que el talento que no se cultiva se pierde, todo hace presagiar que en todo el territorio nacional se pierde talento a raudales. En algunas comunidades más que en otras, pero en todas el problema es de gran magnitud.