Escribo esto a propósito de unas preguntas que, amablemente, me formularon desde el Faro de Vigo para su suplemento de educación (ver https://www.farodevigo.es/faroeduca/), y que me llevan, una vez más, a insistir en un asunto ya tratado tantas veces.
Los últimos datos ofrecidos por el Ministerio el año pasado indicaban que se habían identificado en España 39.173 alumnos con necesidades educativas asociadas a su alta capacidad. Este año son 40.916. Un exiguo aumento del 4%. Muchos autores, que nos hemos ocupado de este asunto durante décadas, entendemos que al menos el 10-15% de los alumnos tienen necesidades y velocidades de aprendizaje que se apartan claramente de la media de sus grupos de edad. El 10-15% de los alumnos del sistema educativo son cerca de un millón de alumnos. Esto significa, sobre 8 millones de alumnos aproximadamente, que deberían estar identificadas las necesidades educativas de entre 800 mil y un millón doscientos mil estudiantes.
Si tenemos identificados 41 mil y deberíamos tener identificados entre 800 mil y 1,2 millones, la respuesta está dada. El drama continúa, ¿o no?
En Galicia, por poner una comunidad de ejemplo que esta vez viene al caso por lo dicho más arriba, con una población escolar de aproximadamente 400 mil estudiantes deberían estar atendidos de manera diferencial entre 40 y 60 mil estudiantes y están identificados, según estas cifras, 2.300. Un déficit de proporciones muy relevantes. Con algunas diferencias que no señalo, para no aburrir, en cualquier CCAA, incluso las que parecen ir más avanzadas, la relación entre los alumnos identificados y los que deberían estarlo es abismal.
Siempre he defendido que la escuela tiene que adaptarse al alumno y no el alumno a la escuela. Pero si ni siquiera sabemos a quienes debemos adaptarnos… La edad es un mal criterio de agrupamiento porque supone que todos los alumnos de la misma edad tienen las mismas necesidades educativas. Y todos, en particular los profesores, saben bien que esto no es cierto.
Necesitamos una escuela mucho más personalizada en la que el alumno, no el profesor, sea el verdadero protagonista. Lo es, en realidad, aunque lo ignoremos a diario.
Es importante entender que los alumnos «no son» de alta capacidad, «tienen» alta capacidad, y en grados muy diversos. Esto significa que su detección es imprescindible para poder estimular su desarrollo. Una cosa es tener un elevado razonamiento cuantitativo y otra muy distinta dominar la geometría euclídea. Hace falta un programa educativo, y unos profesores, que estén dispuestos a ponerse a la altura del potencial de los alumnos. Y a unos alumnos que estén dispuestos a poner sus capacidades a trabajar. Por ello siempre digo que el trabajo, el estudio, es, junto con la capacidad, la base del talento.
Las primeras pistas para la detección de las necesidades y características de los alumnos con altas capacidades se pueden obtener fácilmente con cuestionarios que hemos desarrollado para padres y profesores, también para estudiantes. Pueden verse ejemplos aquí: https://www.javiertouron.es/los-cuestionarios-de-rogers-online/ y en una nueva investigación que acabamos de comenzar cuyos detalles pueden verse aquí: https://www.javiertouron.es/validacion-de-las-gifted-rating-scales-grs-2-quieres-ayudarnos/
Por tanto, es fácil, y es imprescindible. Existen herramientas adecuadas y sencillas, ya solo falta aplicar la voluntad a hacerlo.
La situación es extraordinariamente deficiente y solo se resolverá cuando se venzan muchos estereotipos y se acepte que TODAS las escuelas evalúen las necesidades de TODOS sus alumnos de manera periódica. ¿Cómo si no va a adaptarse la enseñanza a las necesidades de estos?
Así que no se trata de que el porcentaje sea o no fiable, es que la mayoría de los estudiantes con altas capacidades están sin identificar en porcentajes variables según los casos, pero que rondan el 90%.
¿Cuál sería el modo correcto de atender a estos alumnos? ¿Se debe fomentar los centros de educación especial?
No es preciso crear escuelas especiales, hace falta hacer especial la escuela que tenemos para que cada alumno desarrolle su potencial de manera óptima. El éxito de la escuela, no lo olvidemos, está en promover las diferencias, no en igualar a los alumnos que son diferentes. Mientras rendimiento y potencial no se equiparen el fracaso estará presente, aunque no se vea más que una parte de él, pero no perdamos de vista que hay un fracaso personal (ligado al potencial de cada uno) que va mucho más allá del fracaso social del aprobado o suspenso.
La solución a estos problemas pasa por una escuela cada vez más personalizada. Creo que todo el mundo puede entender esto en una sociedad en la que todo se pretende que sea customized, personalizado: la medicina, los coches, las casas y cualquier artículo del mercado tiene como etiqueta de valor añadido la personalización. ¿Cómo no hacerlo en la educación que es lo más personal que existe?
Hemos desarrollado, o adaptado, herramientas para facilitar esta labor -recomiendo un vistazo a http://renzullilearning.com/es, o al libro sobre el Modelo de Enriquecimiento para toda la Escuela que publicamos recientemente y puede obtenerse en cualquier plataforma digital de venta de libros.
Obstinarse en una escuela orientada a la edad, basada en el profesor y muy expositiva, con un currículo igual para todos, es poco realista y producirá un déficit en el desarrollo del talento de las personas. ¿Alguien piensa en el coste social, en el despilfarro, que supone no cultivar óptimamente el talento de cada persona?
Nosotros seguimos a lo que está en nuestras manos y, por ello, hace pocos meses empezamos un nuevo estudio para validar unas escalas para padres y profesores de diversos niveles educativos que ayudarán en la tarea de detección de las necesidades de los alumnos con altas capacidades. Necesitamos ayuda para esta tarea. Toda la información la tienes aquí: https://www.javiertouron.es/validacion-de-las-gifted-rating-scales-grs-2-quieres-ayudarnos/
¡Vuestra colaboración es necesaria para que los investigadores podamos hacer nuestro trabajo. Gracias de antemano!
Buenas noches, como orientadora educativa querría saber si están disponibles las escalas GRS y dónde se pueden adquirir o si van a estarlo próximamente. Muchas gracias
Pronto estarán disponibles. Gracias
Buenas noches Dr. Touron. Tengo 18 años, a los 13 me evalué por primera vez y estoy dentro del percentil 98. Actualmente soy parte de MENSA. Sin embargo, recientemente me he sentido preocupada por mi capacidad intelectual. En el colegio nunca tuve algo retador por lo que siempre destaqué con gran diferencia, pero ahora que estoy en una universidad importante hay cosas que tengo que estudiar por días hasta poder entenderlas bien o decentemente, mi desempeño sigue siendo bueno pero me angustia la idea de haber perdido mi capacidad. Critico mucho los estereotipos al rededor de tener alta capacidad pero no negaré que por mi misma ignorancia y por crecer en una sociedad donde saberlo todo es ser inteligente, llego a pensar que todo eso es cierto. ¿Es posible que en estos 5 años haya perdido parte de mi capacidad intelectual?
Buenos días Javier, yo también ejerzo como orientadora educativa. Te felicito por el blog, extraigo ideas y herramientas para mejorar mi labor.
La precocidad intelectual/altas capacidades/talentos complejos deben tener una respuesta educativa igualitaria al de otros alumnos y alumnas. No obstante, seguro que eres conocedor de la sobrecarga a la que nos enfrentamos los y las orientadores en cuanto a la detección y evaluación de necesidades. No solo tenemos que redactar informes psicopedagógicos mucho más extensos que los que presentan muchos médicos para poder solicitar medidas que beneficien a nuestro alumnado, sino que además tenemos que atender las necesidades de alumnado, profesores, familias, etc. Por no hablar de los imprevistos que naturalmente surgen en el día a día.
Si un profesor de por sí ya está saturado, imagínate tener a tu cargo a 700 u 800 alumnos. Es imposible dar una respuesta efectiva con tal cantidad de trabajo.
Por ello, creo que hasta que no se permita mejorar las condiciones de ratio no va a ser posible dar una respuesta justa a todo el alumnado. Y para eso necesitamos la ayuda del profesorado y los profesionales externos que vivís también esta saturación. Necesitamos que vosotros también os pronunciéis al respecto para poder concienciar a las administraciones competentes de la situación en la que nos encontramos. Agradezco el trabajo que realizas en este blog, pero también es necesario tener en cuenta a los y las orientadores educativos. ¿Cómo se puede dar respuesta a las estupendas propuestas que planteas, si la red de organización que debería implementarlas está absolutamente saturada de trabajo?
Lanzo esta pregunta al aire, sin ánimo de recriminar nada. Entiendo perfectamente que no está en tus manos y que además tu trabajo precisamente ayuda a nuestro sector, pero veo necesario plantear esta reflexión.
Estoy de acuerdo con lo que planteas, pero igual que en la sanidad la saturación no puede ser un problema que bloquee la atención educativa (sanitaria) de quienes lo necesitan, en la escuela tampoco.
En mi último libro (Navegando hacia el talento) hago una propuesta global sobre un modelo de escuela que resolvería gran parte de este problema porque la mayor paarte del mismo lo tiene que resolver los profesores y directores.
No lo creo. quizá hayas perdido el foco de dónde aplicarla. al final los resultados son una combinación de oportunidades, intereses, capacidades y trabajo.
Ánimo.