Replantear la educación del alumnado con altas capacidades: de clasificar a los estudiantes a generar oportunidades en el aula (1/3)

A pesar de estar en pleno estío, me parece que una lectura como la que propongo en las próximas tres entradas puede ser «refrescante» y del máximo provecho, no solo para los que tienen un interés específico por las altas capacidades y el desarrollo del talento, sino para todos los que tienen un interés genuino por la educación. El planteamiento que se hace en el artículo cuyo texto reproduzco (traducido del original inglés) con la autorización escrita del primer autor, el profesor Del Siegle, del Department of Educational Psychology, Faculty of Giftedness, Creativity, and Talent Development de la Universidad de Connecticut, enlaza con muchos de los temas tratados en el blog a lo largo de los años, sobre todo con el aprendizaje personalizado, la enseñanza enriquecida, la concepción de la capacidad como potencial en desarrollo y otros tantos. Seguro que a medida que lo vayáis leyendo «uniréis los puntos». Me parece un artículo muy importante porque reflexiona sobre una concepción del desarrollo personal que se compadece perfectamente con un enfoque de los centros educativos como ámbitos de aprendizaje (más que de enseñanza), como entornos que deben desarrollar el potencial de todos los estudiantes. Esto se relaciona, a su vez, con una concepción inclusiva de la escuela y con el papel protagonista que el alumno tiene (debe tener) en su propio aprendizaje. Finalmente se desvincula el concepto del absurdo ser o no ser, lo que lleva a reconsiderar el cómo y el para qué de la identificación . Hay más relaciones que os dejo descubrir a vosotros mismos.
Lo diré una vez más. Todo o casi todo está escrito. Basta leerlo con criterio, y no seguir basando nuestras posturas en opiniones, sino en argumentos bien fundados.

Joseph S. Renzulli a los 90: una vida dedicada a convertir el potencial en talento

Hay personas cuya influencia no se limita a sus publicaciones, sus modelos teóricos o sus aportaciones académicas. Hay personas que, además de abrir caminos intelectuales, modifican la manera en que otros miramos la educación, la escuela y el desarrollo del talento. Joseph S. Renzulli pertenece, sin duda, a ese grupo.
Con motivo de su 90 cumpleaños, quiero dedicarle estas líneas de reconocimiento, gratitud y afecto. No solo por lo que ha supuesto para el campo de las altas capacidades y el desarrollo del talento en todo el mundo, sino también por lo que ha significado en mi propia trayectoria académica y profesional.

Ser dotado o no ser dotado

El espejismo del niño dotado

El artículo que hoy os comparto, con la preceptiva autorización por escrito de la autora, fue publicado por Katie Arnold-Ratliff en el New York Magazine hace unas pocas fechas (Arnold-Ratliff, K. (2026, June 15). The Mirage of the Gifted Child. New York Magazine / Intelligencer). Es un artículo bastante largo cuajado de hiperenlaces (textos en verde) que jalonan el escrito porque son del máximo interés y apuntan a fuentes que merece la pena conocer. Muchas deberían serte ya familiares. Pueden ser una tarea de verano pues la colección de fuentes citadas son bastantes centenares de páginas. De algunas ya hablamos en el blog en años anteriores.

Pero antes de comenzar con el artículo quiero puntualizar algunos aspectos para contextualizarlo adecuadamente, pues está escrito desde la óptica cultural y personal de la autora en un entorno socio-educativo muy distinto al nuestro. Hay algunos puntos que merece la pena destacar que pienso pueden ser de utilidad para padres y educadores en nuestro país.

VanderBilt University

¿Qué tal si escuchamos a los que saben? Habla David Lubinski sobre las altas capacidades

Hay que entender que cuando hablamos del desarrollo del talento en los campos intelectuales estamos hablando del dominio en los diversos campos del saber: Matemáticas, Física, Tecnología, Artes, etc. Esto es lo que buscan los más capaces, con orientación hacia las diversas áreas del conocimiento y es, precisamente, lo que significa desarrollar el talento. Tener capacidad de razonamiento cuantitativo o matemático es una base, dominar la geometría euclídea es un resultado (siempre inacabado). Esto se entiende bien al leer (estudiar) los fundamentos del modelo de CTY (cuyo precursor es el SMPY) del que he hablado aquí mucho y que trato con abundantes referencias en mi libro Navegando hacia el talento.

Cartografía de una influencia

Cartografía de una influencia

El pasado día 5 de junio tuve el placer de participar en un acto que, dentro de su amable peculiaridad, homenajeaba a un colega que se jubilaba. Como suele ser tradicional en estos casos los colegas y amigos solemos entregar al homenajeado un Liber Amicorum con contribuciones de diverso tipo pero relacionadas casi siempre con su trayectoria académica, aportaciones más sobresalientes o aspectos más personales de nuestra relación con el homenajeado a lo largo de los años o décadas.

El drama de la identificación

Un análisis sobre los datos de la identificación

Muchas veces dije que la fuga de cerebros, por usar esa expresión periodística, no comienza en el aeropuerto lo hace en las aulas donde muchos alumnos no están adecuadamente estimulados y retados intelectualmente. En el blog hay muchas entradas referidas a la problemática de la identificación. Aquí tienes algunas que puedes leer o releer. Los datos van cambiando pero el problema subsiste.

Esta es una entrada en un formato que he realizado con la ayuda de Claude. El enlace que incluyo abajo os llevará a una página dinámica en la que todo esta explicado sencillamente y sin grandes peroratas. Hay también un simulador que permite hacer muchas cábalas sobre las diversas dimensiones del problema al gusto de cada uno y cómo las diversas prevalencias repercuten en la situación de cada comunidad.

Me parece que no es necesario extenderse más. Espero que podáis sacarle mucha punto a este asunto que es el primero y principal. Solo incluyo lo que se dice en la sección seis de este documento para incitaros al estudio completo del mismo.

La infraidentificación

Altas capacidades: ¿por qué muchos alumnos no son identificados? Repasando lo básico

Durante años hemos asumido —casi sin cuestionarlo— que los alumnos con altas capacidades “se ven”. Que destacan, que sobresalen, que inevitablemente llaman la atención. Sin embargo, la realidad en las aulas desmiente esta idea con contundencia: miles de alumnos con alto potencial pasan desapercibidos cada año. La pregunta no es si existen, sino por qué no los vemos. Cuando analizamos los datos de identificación en distintos sistemas educativos, encontramos una constante: el porcentaje de alumnos identificados está muy por debajo de lo esperable. No se trata de casos aislados ni de errores concretos. Es un problema estructural. Y esto tiene consecuencias. Porque lo que no se identifica, no se atiende. Y lo que no se atiende, difícilmente se desarrolla. ¿Recordamos que «el talento que no se cultiva se pierde»?

Rigor cognitivo y aulas de alto redimiento

La inteligencia artificial en educación: de promesa a realidad

La integración de la inteligencia artificial (IA) en la educación ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad operativa. Aunque las fuentes disponibles aún son parciales, resultan suficientes para justificar una reflexión serena sobre su alcance. En particular, merece la pena poner el foco en su potencial para mejorar la atención al alumnado con altas capacidades, sin olvidar que sus beneficios pueden extenderse al conjunto del alumnado, como siempre suele ocurrir.
Lo que la pedagogía y la tecnología educativa han propuesto e investigado desde hace décadas, como el mastery learning, el deep learning, el flipped learning y todas las tecnologías centradas en el alumno, ahora se vuelve más factible y escalable que cuando estas metodologías se propusieron. Precisamente gracias a la inteligencia artificial y demás tecnologías asociadas,

Evaluación e IA. ¿Qué cambia?

Evaluación educativa e inteligencia artificial. A propósito de los más capaces

Hoy quiero hacer un a modo de resumen del «tsunami» tecnológico que está rediseñando nuestras aulas, para volver a nuestros asuntos. No estamos ante una simple herramienta, sino ante una arquitectura de apoyo multidimensional que nos obliga a preguntarnos: ¿queremos personas que piensen con herramientas o personas que deleguen su pensamiento en ellas? ¿Qué implican estos cambios en nuestras aulas?, ¿en nuestros currículos?, ¿en nuestras metodologías docentes? ¿en los esquemas de aprendizaje de nuestros estudiantes? Ya dije hace unas fechas que la pregunta no es: ¿IA, sí o no? Como tampoco nos preguntamos si móvil sí o no. La pregunta es para qué y cómo.

EL CI y sus debilidades.

Más allá del CI: una nueva entrevista con Steven I. Pfeiffer

Hoy os ofrezco una interesante entrevista que Michael Shaughnessy le ha realizado al profesor Pfeiffer, gran arquitecto del mundo de las altas capacidades y con el que he colaborado en tantos proyectos a lo largo de los años. Su trayectoria de varias décadas y los centenares de publicaciones que ha realizado constituyen un aval de autoridad incuestionable. Le agradezco también que me haya citado en esta entrevista.
(Invited interview by Michael Shaughnessy for Gifted Education International, March 30, 2026 rev.).

La Deuda Cognitiva: ¿Estamos comprando eficiencia a cambio de nuestra capacidad de pensar?

¿Estamos aprendiendo o solo delegando? El dilema de la IA en nuestras mentes
Hoy quiero reflexionar en voz alta sobre algo que nos está pasando a todos, casi sin darnos cuenta. La Inteligencia Artificial (IA) ha entrado en nuestras vidas y en nuestras aulas como un tsunami. Es fascinante, sí, pero nos pone frente a un espejo incómodo: ¿estamos usando la tecnología para ser mejores o simplemente nos hemos vuelto demasiado perezosos para pensar por nosotros mismos?
El lado brillante: La promesa de la educación personalizada.
No podemos negar que la IA tiene un potencial increíble. Durante décadas, la educación ha arrastrado el «Problema de las 2 Sigma» de Bloom: la idea de que un alumno rinde muchísimo mejor con un tutor personal, algo que era imposible de pagar para todo el mundo.

Cuando las leyes educativas no resuelven casi nada…

Hoy quiero hacer algunas reflexiones sobre las leyes educativas. No sé si tenéis la misma impresión que yo, pero hace años que la educación no está muy presente en la esfera pública, ni se han organizado debates conceptuales, o de otro tipo, que hayan trascendido demasiado. Puede ser una mera impresión. De todos modos aquí van mis reflexiones por si sirven de algo.
El sistema educativo no es un departamento administrativo más. Es la arquitectura invisible que sostiene el futuro de un país. De él depende su capital humano, su cohesión social, su capacidad científica, su fortaleza económica y, en último término, su calidad democrática. Por eso las leyes educativas no son meras normas técnicas. Son decisiones estructurales. Y su estabilidad es tan importante como su contenido.

IA i el desarrollo del talento

¿Nos está haciendo la IA más inteligentes… o menos? Implicaciones para la alta capacidad y el desarrollo del talento

Vivimos un momento histórico fascinante y, a la vez, inquietante. La inteligencia artificial —y en particular la IA generativa— ha irrumpido en nuestra vida cotidiana con una velocidad difícil de exagerar. Escribe, programa, resume, diseña, responde, sugiere, engaña (sobre esto mira la nota al final)… y cada vez lo hace mejor. Pero la pregunta importante no es qué puede hacer la IA. La pregunta importante es qué está haciendo con nosotros.

Robert J. Sternberg, una de las voces más influyentes en el estudio de la inteligencia, la creatividad y las altas capacidades, aborda en este artículo –que se puede descargar desde el enlace que incluyo al final– una cuestión de enorme calado:

IA y Altas Capacidades: ¿aliada o ancla en el desarrollo del talento?

En el ecosistema educativo actual, la Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una herramienta presente en cada aula. Sin embargo, cuando hablamos de alumnos con Altas Capacidades (AACC), surge una pregunta fundamental: ¿Es la IA un propulsor que amplifica su potencial o una «muleta» que podría perjudicar su capacidad de pensamiento crítico?

IA, Altas Capacidades y el rol del profesor en el aula del siglo XXI

En la era de la Inteligencia Artificial, la pregunta para los docentes, particularmente para los que atienden a alumnos con Altas Capacidades (AACC) ha cambiado. Ya no se trata de cuánta información podemos darles, sino de cómo enseñarles a procesar el océano de datos que tienen a un clic de distancia. ¿Es la IA una amenaza a nuestra autoridad como profesores o la herramienta que finalmente nos permitirá ser los mentores que nuestros alumnos necesitan?

“Crees que la IA es fantástica… ¿pero ellos también?”

El pasado diciembre se publicó un artículo firmado por Hinch, L., Guilbault, K. M., Dunne, O., & O’Reilly, C. (2025, December). You think AI is great – but do they? A reflection on a summer with AI at the Center for Talented Youth Ireland. Parenting for High Potential, 14(4), 6-9. Lo he leído con atención. Y me ha parecido de interés para quienes trabajan en el ámbito de las altas capacidades. No porque trate simplemente de inteligencia artificial —tema ya omnipresente—, sino porque plantea una cuestión mucho más profunda: ¿Qué piensan realmente los propios estudiantes con alta capacidad sobre el uso de la IA en su aprendizaje?

Atender a los alumnos con altas capacidades: exigencia de una escuela equitativa

Muchos se preguntan: ¿por qué han de dedicarse recursos para este alumnado? Pero la pregunta debería ser otra: ¿por qué no? Si aceptamos lo obvio, debería comprenderse que todos los estudiantes precisan de una atención más o menos diferenciada a lo largo de su trayectoria escolar. Es bastante evidente que una escuela que se precie debería ser equitativa, es decir, que debe dar a cada alumno la educación que precisa, sea por déficit o por superávit del tipo que fuere. Esto, que se comprende tan fácilmente para el deporte o la música, por ejemplo (centros de alto rendimiento, conservatorios, etc.), no se acepta tanto cuando hablamos de la formación intelectual.

Promover la inteligencia social, esa gran olvidada

El desarrollo del talento no puede entenderse únicamente en términos de capacidad intelectual, rendimiento académico o lo que el propio autor denomina fortalezas de la cabeza, sino que exige atender de forma sistemática a las dimensiones socioemocionales, relacionales y de carácter —las fortalezas del corazón— que condicionan de manera decisiva las trayectorias de desarrollo, bienestar y logro a largo plazo.

Esta cuestión adquiere una especial relevancia en el ámbito de las altas capacidades, donde son frecuentes los perfiles de desarrollo asincrónico, las dificultades en la adaptación social y emocional y, en no pocos casos, respuestas educativas insuficientes o excesivamente centradas en el rendimiento. El texto que ofrezco a continuación invita a una reflexión fundamentada sobre la necesidad de promover enfoques educativos que atiendan al alumno en su totalidad, integrando el desarrollo cognitivo y el desarrollo socioemocional como dimensiones inseparables de una educación de calidad.