Atender a los alumnos con altas capacidades: exigencia de una escuela equitativa

Durante largos años la investigación pedagógica en general –y los estudios en el ámbito de las altas capacidades– en particular, han aportado evidencias muy sólidas sobre quiénes son, cómo detectar y cómo intervenir con los alumnos que, por sus condiciones personales e intelectuales, precisan de un tratamiento educativo diferenciado específico.

Muchos se preguntan: ¿por qué han de dedicarse recursos para este alumnado? Pero la pregunta debería ser otra: ¿por qué no? Si aceptamos lo obvio, debería comprenderse que todos los estudiantes precisan de una atención más o menos diferenciada a lo largo de su trayectoria escolar. Es bastante evidente que una escuela que se precie debería ser equitativa, es decir, que debe dar a cada alumno la educación que precisa, sea por déficit o por superávit del tipo que fuere. Esto, que se comprende tan fácilmente para el deporte o la música, por ejemplo (centros de alto rendimiento, conservatorios, etc.), no se acepta tanto cuando hablamos de la formación intelectual.

El desarrollo del talento supone, entre otras muchas acciones, retar intelectualmente a los alumnos para adecuar ese nivel de exigencia a sus condiciones para aprender. Es conocido que las capacidades son la materia prima del talento, que –como he dicho en otras ocasiones– sin intervenciones educativas específicamente adaptadas a las necesidades de los alumnos, difícilmente se aplicarán de manera eficaz a la producción de logros relevantes. Sí, precisamos de una escuela que ponga en centro al alumno como protagonista de su aprendizaje y que empodere a los profesores para que sean ayudas eficientes “al lado” del alumno, guiando sus pasos y estimulando su motivación por aprender, no suplantándolos con ayudas, las más de las veces, innecesarias.

Es preciso, a mi juicio, desarrollar una escuela paidocéntrica, idea no nueva pero sí por estrenar en la mayor parte de los centros educativos, que confiera al alumno el protagonismo que, por la naturaleza de las cosas, le corresponde. Ellos son los únicos protagonistas de su aprendizaje, si bien es cierto que protagonistas precarios, es decir, necesitados de ayudas. Este es el papel de los profesores: ayudar y no sustituir. Por ello, si queremos tener un mínimo éxito en esta empresa es preciso algo más que poner en marcha procesos de identificación. Hace falta una auténtica revolución del modelo escolar, tal como plateo extensamente en mi libro: Navegando hacia el talento.

Que una Comunidad Autónoma se decida a desarrollar un trabajo como el que sigue a estas palabras merece el más grande de los elogios y espero que sea un acicate para que otras sigan su camino. Los procedimientos y enfoques pueden ser diversos, pero no todos valen lo mismo. Solo serán eficaces los que se basen en las mejores posturas teóricas y se apoyen en los resultados de la investigación más solvente llevada a cabo durante décadas, como ocurre con esta Guía.

El enfoque práctico y el despliegue visual que las autoras han adoptado para transmitir las mejores respuestas a preguntas muy acertadas es muy interesante, novedoso y atractivo para los destinatarios. El apoyo gráfico es excelente y permite adquirir de un vistazo muchas ideas importantes, bien argumentadas y sólidamente cimentadas en la literatura más acreditada disponible.

Cabe esperar que se haga un buen uso de esta guía para formar a los profesores que, sin duda, se encontrarán con las preguntas y respuestas que todo docente debe hacerse y ser capaz de responder. No debe perderse de vista que nos jugamos una buena parte del desarrollo social en la atención a los más capaces en la escuela actual.

Así lo presagio por la aplicación del contenido que sigue a las aulas de todos los centros educativos de Castilla La Mancha. Que se convertirán, de seguro, en ámbitos de desarrollo del talento.

Las autoras tienen sobrados méritos que acreditan en el contenido y desarrollo de esta Guía. Marta, además de haber sido mi alumna en su licenciatura y doctorado, ha trabajado conmigo y ha sido mi mejor colaboradora durante décadas, desde los años en que fue la directora académica de CTY España hasta la brillante finalización de su tesis doctoral.

Un apunte más. Esta guía es una y muchas a la vez, ya que está profusamente conectada con recursos e investigación solvente, por lo que puede ser un material estudio para estudiantes de grado, posgrado o doctorado, también para padres y, desde luego, para todos aquellos a los que va dirigida.

No haré una exégesis de la misma, simplemente os dejo aquí el enlace desde el que podéis acceder a la guía completa y a un material complementario.

Si quieres aprender sobre AACC esta es tu guía. Y si eres responsable educativo de una CCAA este es tu modelo.

Accede a la guía desde aquí.

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