¿Qué escuela hace falta para desarrollar el talento?



El pasado viernes tuve la oportunidad de participar en las II Jornadas formativas sobre Altas Capacidades en Marbella.

Mi intervención la titulé: "El desarrollo del talento en la escuela del siglo XXI". Nada nuevo y todo nuevo, según como se mire. No voy a reproducir aquí la conferencia, solo daré algunas pinceladas que me parece pueden tener interés para la reflexión personal de profesores, padres y Administración.

En los primeros compases pasé revista rápida a algunas de las posiciones conceptuales sobre las altas capacidades y el desarrollo del talento desde una visión evolutiva, la que hoy impera en la investigación y los estudios en este campo. Renzulli, Sternberg, Gagné, Subotnik fueron algunos de los autores tratados, de los que ya he hablado aquí ampliamente. Desde ópticas diversas, todos coinciden en entender que las capacidades naturales se desarrollan y se aplican a la adquisición de competencias o capacidades sistemáticamente desarrolladas. Evolucionan de ser mero potencial a convertirse en rendimiento, de ser un novato a un experto, de un principiante a -en el mejor de los casos- una persona eminente.

Todos ellos, sin decirlo ni ponerse de acuerdo, están apuntando a una realidad que es antagónica del ser o no ser. No, no es cierto que unos niños o jóvenes son y otros no son por tener una puntuación de 130 o similar en un test de inteligencia. Ya sabemos que tener un CI de 130 no es suficiente. O como dije en otra ocasión, 
"nadie es nada, todos estamos en proceso de ser"

Por otra parte, no dejamos de considerar que, junto con las dimensiones cognitivas, es preciso considerar las variables que Subotnik llama, con razón, psicosociales, que son educables y maleables. Lo que Steven Pfeiffer llama, entre otras, fortalezas del corazón, o Carol Dweck growth mindset o Angela Duckworth tenacidad, perseverancia, determinación...

Pues si la capacidad ha de transformarse en talento, la educación es lo que está en medio. Si se quiere, se puede decir de otro modo equivalente: el proceso de desarrollo es el que hace que las capacidades naturales se conviertan en competencias operativas. Ese es el proceso que se tiene que llevar a cabo en la escuela (aunque no solo).

Pero nos encontramos que la escuela no conoce quienes son sus escolares más capaces. O peor aún, no conoce cuál es el potencial para el aprendizaje de sus escolares: DE TODOS. Porque claro, entre ese todos también están los más capaces. Nunca fue más cierto aquello que decía el filósofo Millán Puelles: "somos libres, luego no todo está hecho; pero somos, luego no todo está por hacer".

Los estudiantes son diversos en sus intereses, capacidades y motivaciones, entre otras diferencias que podrían citarse, lo que lleva a que tengan velocidades de aprendizaje y necesidades de reto y estímulo intelectual diversos, muy diversos. Pero resulta que la escuela agrupa a los alumnos por edad sin importar la competencia de los agrupados. O peor aún, haciendo que cree (todo profesor en su fuero interno sabe que no es así) que todos los niños de la misma edad tiene las mismas necesidades educativas y al mismo tiempo.

Nada más lejos de la realidad. Los conocimientos y velocidades de aprendizaje de los alumnos -en particular de los más capaces- son enormes, lo que lleva a que sin una respuesta educativa personalizada no sea posible responder a las necesidades educativas de cada estudiante. O dicho de otra manera: o la escuela personaliza los itinerarios de aprendizaje de los estudiantes o no cumplirá la función que los alumnos y, ulteriormente la sociedad, necesitan.

Es precisa una escuela centrada en el estudiante, no en el profesor. Centrada en el aprendizaje, no en la enseñanza. No preguntes: ¿qué te han enseñado hoy en la escuela? Mejor pregunta: ¿qué has aprendido hoy en la escuela? Esta es la conquista en la que nadie puede sustituir al alumno: su aprendizaje.

Ya hay en este blog bastantes entradas sobre la personalización del aprendizaje y de cómo la tecnología puede ayudar en este proceso. Puedes repasar varias de ellas desde aquí, y si quieres verlo resumidamente en un vídeo...

En conclusión: si la escuela no cambia de paradigma dejará de ser útil para lo que debe serlo, que no es sino el desarrollo de los aprendices del siglo XXI que, entre otras cosas, habrán de ser formados para que puedan manejar tecnologías que aún no se han descubierto, para que puedan resolver problemas que aún no se han planteado y para que puedan ser eficaces en profesiones que todavía no existen. Y, en cualquier caso, para que desarrollen su potencial de modo óptimo, que dicho sea de paso es el único modo de que sean felices. Lo que no es un objetivo, precisamente, menor.

Me temo que esto no se consigue con clases cerradas, agrupados por edad, recibiendo todos el mismo currículo, con el mismo nivel de dificultad y desarrollado a la misma velocidad, con un profesor en la tarima y un libro de texto analógico que todos han de abrir al mismo tiempo y por la misma página (perdona la exageración).

No, esta no es la escuela que necesitan ni los más capaces ni los demás. Tú, ¿cómo lo ves?

8 comentarios:

  1. Mi nombre es María José.Un placer haber asistido a su charla el viernes en Marbella. Tod@s (me atrevería a decir) los que asistimos tenemos la misma opinión de hacia dónde debe dirigirse la educación. Pero creo que tenemos un grave problema, y el problema radica en los que NO ESTUVIERON. Unas jornadas que están pensadas para guiar, instruir e inspirar a los docentes (que por cierto eran gratuitas para los de la escuela pública) merecían una asistencia masiva. Esto tendría que acabar de algún modo, o se evalúa el trabajo de los docentes o poco podemos hacer por el cambio. Me encantaría oir sus comentarios al respecto.

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  2. Un honor haber asistido a estas jornadas y haberle escuchado en directo. Tod@s los que allí estuvimos (me atrevería a decir) sabemos que el camino que usted señala es el correcto para sacar lo máximo de cada niño, independientemente del potencial que tenga. Pero :¿Por qué esa falta de afluencia de docentes de la escuela pública? Para ellos eran gratis las jornadas, estaban pensadas para guiarles, formarles e inspirarles en su labor diaria. ¿Hay una crisis vocacional en la enseñanza? ¿Sería posible una evaluación de su labor? En Andalucía están contempladas por ley intervenciones para este sector específico del alumnado que no se pueden poner en marcha simplemente por falta de maestros voluntarios. Me refiero al programa PROFUNDIZA, en toda la Costa del Sol Oeste no hay un sólo maestro voluntario. Conste que no pretendo cargar únicamente contra el profesorado, pero algo estamos haciendo mal, muy mal, para que unas jornadas con un programa tan amplio y especializado no hayan sido aprovechadas como debieran.

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    1. Si algo es voluntario es voluntario y por tanto, si alguien no quiere participar está en su derecho y por tanto esrespetable. Los términos "cargar contra" ya denotan una actitud poco positiva. Cuando algo no funciona... se "carga " contra el profesorado pero cuando un producto no se vende no se ·carga" contra el consumidor. Con ello quiero decir que habrá que analizar seriamente las causas del bajo impacto antes de emiteir un juicio. Saludos cordiales.

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  3. Lo siento mucho, pido disculpas. He puesto dos veces el comentario porque creí que no se publicó el primero. Un saludo.

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  4. Buenas tardes: No podría estar más de acuerdo, como docente y como madre. ¿Hace cuánto tiempo que se escuchaba aquello de respetar los ritmos de aprendizaje...? La idea es buena, cómo no, pero sin cambios estructurales e ideológicos no parece posible que eso se pueda cambiar. Reconozco que la homogeneidad es estupenda para tener pocos problemas pero eso no existe. La realidad de las aulas, como la de la vida es heterogénea y lamentablemente las escuelas están más preparadas para aquellos que tienen dificultades de aprendizaje que para aquellos que presentan precocidad o incontinencia en su curiosidad y afán de conocimiento. ¿Cómo cambiarlo? Esa es la cuestión.

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  5. Desde mi punto de vista, la felicidad es el gran foco hacia el que hay que dirigir la atención y esta última como elemento principal de la conciencia debe de crecer y crear las cosas más maravillosas de la vida.

    En nuestro aula (C.P Valdellera 4-A )hemos fusionado el aprendizaje y el servicio a través de una empresa de radio. En ella ha participado una niña diagnosticada de altas capacidades que ha sido feliz realizando sus tareas; su programa de radio fusionó el currículo de lengua, naturales, sociales, valores, matemáticas y plástica de una manera holística. Como ejemplo su primer programa: https://www.spreaker.com/user/radio33 (La producción y redacción ha sido controlada por ella en todo momento).

    Pero no os lo perdáis pues arrastró al grupo de una manera increíble; la niña que hace la primera publicidad tiene tremendos problemas con el área de lengua pero en ese momento todo estaba olvidado.
    Por cierto los programas re realizaron en directo y de una sola toma.

    Otro ejemplo: https://www.spreaker.com/user/radio33/el-mundo-natural-primer-rograma.
    Quizás veamos a estos chicos dirigiendo las redes comunicativas de algún partido político. Jejeje
    Un saludote y viva el buen humor.:)

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  6. Por cierto, no sé si lo comenté en el mensaje anterior pero tengo que decir que el dinero ganado en la empresa ha sido donado a la organización ACNUR(alto comisionado de naciones unidas para los refugiados /zona de siria) y a la organización juegaterapia que se dedica a hacer la vida más feliz a niños con cáncer.
    Creo que han vivido los valores humanos de una manera práctica y se han sentido orgullosos y orgullosas de su gran labor social.
    Un fuerte abrazo a todos.

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