10 Mitos sobre el rendimiento de los alumnos contados por John Hattie (y II)


Este post es una continuación del anterior, aunque en cierto modo puede aislarse del mismo, pues cada efecto tiene entidad propia. Este autor se refería a estos efectos como mitos que la gente adopta sin que se sepa muy bien la razón, siendo en ocasiones difíciles de desterrar.

5. Las actividades extra-curriculares. Son elementos importantes que ayudan a los alumnos a aprender. El mejor predictor de la salud, la riqueza y la felicidad en la vida adulta, no es el rendimiento académico en la escuela sino el número de años de escolarización; las actividades extra-curriculares pueden ser divertidas y una invitación para que los niños disfruten con la escuela y deseen pasar más tiempo en ella aprendiendo.

6. El ambiente familiar. ¿Tiene la televisión un efecto negativo en el progreso de los niños? No de modo directo, según señala este autor. El problema de que los niños gasten demasiado tiempo viendo la televisión es que les aparta de dedicar ese tiempo al aprendizaje de manera más productiva, tal como la lectura o el desarrollo de la capacidad de comunicación y de relacionarse.

7. La fecha de nacimiento. Los estudios sintetizados por Hattie muestran que cuando el niño cumple años dentro del curso escolar esto tiene un efecto inicial en su desarrollo, del mismo modo que hay una gran diferencia de habilidad entre un niño que tiene 5 años y 1 mes y otro que tenga 5 años y 11 meses. Sin embargo, después de dos o tres años de escolarización no se aprecian diferencias. Lo que sí tiene un efecto importante sobre el rendimiento académico es si el niño hace o no amigos en el primer mes de escolarización.

8. Agrupamiento y clases expositivas. Tanto si los alumnos están agrupados por capacidad como si no, lo que se debe reconocer es que los niños aprenden mejor de sus compañeros que del profesor o de un libro. Si un alumno tiene dificultades para adquirir un concepto nuevo, es más probable que lo entienda si un compañero se lo explica correctamente.
Enseñamos a los niños a ser pasivos y a escucharnos en las clases, mientras que los buenos profesores hacen lo contrario: fomentan que sus alumnos estén activos tanto respecto a lo que saben como a lo que no. El aprendizaje efectivo se basa en la exploración de ideas, en permitir que se cometan errores y que los alumnos saquen provecho de ellos, y no en que permanezcan sentados escuchando las explicaciones del profesor

9. Los exámenes. No hay problema con los exámenes per se, pero las evaluaciones al final del año no son beneficiosas ya que tanto profesor como alumno habrán pasado a otro tema. Si se van a utilizar tests (exámenes), deberían estar enfocados a la práctica y el refuerzo de lo que se ha enseñado recientemente.

10. Las expectativas de los alumnos. Este autor señala que decirle a un alumno "hazlo lo mejor que puedas" es lo peor que un padre o un profesor puede hacer. Un profesor que tiene éxito establece unas expectativas para el alumno a partir de sus capacidades y es entonces cuando el ha de decirle que "puede hacerlo mejor". Los logros de un alumno ayer nunca serán los mejores mañana.

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Como se comprende, cada uno de estos puntos daría para mucha discusión, matizaciones y precisiones, pero no voy a hacerlas. Se plantean como mitos y lo son porque la investigación los desmiente, por lo que vale la pena discutirlos.

Por otra parte, la técnica del meta-análisis es compleja y no está exenta de controversias y dificultades al correr el riesgo de mezclar "manzanas con naranjas". Un interesante análisis de algunos de estos problemas en relación con los resultados de Hattie puede verse en este enlace y en los comentarios al post al que se refieren. Estos datos, por tanto hay que verlos con la cautela que requieren, por otra parte se refieren a contextos que no son el nuestro, y ya sabemos que la educación es muy contextual, por lo que todo análisis ha de hacerse con la cautela apropiada.

Dicho esto, ¿cuántas veces en los centros educativos los profesores discuten estas cosas?, ¿con qué frecuencia en la escuela o la familia nos preocupamos por saber qué dice la investigación sobre los temas que nos interesan? Ya sabéis que digo con frecuencia que hay que leer más y opinar menos, u opinar lo que a cada uno le parezca, pero con fundamento.

Un último apunte, en este enlace podéis encontrar un tablero de Pinterest con unos buenos infográficos del conjunto de efectos estudiados por Hattie.

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