¿Por qué invertir la clase y cómo hacerlo?


Esta vez lo voy a explicar en dos gráficos. El primero expone claramente qué pasa cuando hablamos a una clase, cuando explicamos una lección. Se entiende que es una representación que no refleja ni todas las clases, ni todas las lecciones... Me viene a la memoria aquello que se señalaba hace años: "menos lecciones magistrales y más magistrales lecciones", o aquello otro que oí a un colega que decía que: "una clase magistral es un procedimiento por el que, lo que está en los papeles del profesor, pasa a los papeles del alumno, sin pasar por la cabeza ni del uno ni de los otros...". O aquel eminente geógrafo que enseñaba a jóvenes profesores que "no se puede dar una clase mirando al noroeste", haciendo referencia a la importancia que tiene el contacto visual, el mirar a los ojos de las personas a las que hablamos. ¿No os habéis dado cuenta de que muchos profesores no te miran directamente cuanto te hablan? Si te pasa esto, deberías corregirlo enseguida. Nada interpela más personalmente que el que te miren a los ojos, hablamos a personas no a grupos; sí te hablo a tí. ¿No os parece?

Aquí va una representación que quiere recoger gráficamente las frases anteriores. Pensar que cuando hablamos a una clase nuestro rendimiento puede reducirse al 10% (tómese el dato a modo de mera ilustración) es, cuando menos, un monumento a la ineficacia. ¿O no?

Javier Tourón Flipped Classroom

Por eso, entre muchas razones que ya aportamos en nuestro reciente libro sobre la flipped classroom que puedes ver en este mismo blog, me parece que podrías estar interesado en analizar cómo invertir tu clase en 6 pasos. Me presta el infográfico Raúl Santiago. Puedes verlo en tamaño más grande si quieres aquí.


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