Medidas para atender a la diversidad (y II)


Junto con las medidas curriculares para atender a la diversidad, se mencionaban en el esquema de la entrada anterior, otras de tipo organizativo que ahora indico.

  • a) Agrupamientos 
Los criterios para agrupar a los alumnos deben ser flexibles y responder al objetivo y tipo de actividad que se pretende; supone optar por la individualización de la enseñanza aunque se rompa, en ciertos momentos, la unidad del grupo. Más concretamente (Gobierno de Navarra, 1995), estos agrupamientos de carácter transitorio, permiten a algunos alumnos permanecer el 65% del tiempo semanal en el aula y un 35% en el grupo específico de atención individual.

  • b) Organización de espacios
Pretende crear un ambiente estimulante, cómodo y acogedor que favorezca la actividad educativa en un clima de convivencia y trabajo que permita el desarrollo individual y social de los alumnos.

  • c) Organización de tiempos
Estará en función de las decisiones didácticas tomadas y del mayor aprovechamiento de los recursos humanos y materiales del centro.

  • d) Organización de materiales y recursos didácticos
La selección de los mismos ha de responder a criterios que tengan en cuenta el contexto educativo, las características de los alumnos y permita al profesorado llevar a la práctica dichos criterios.

  • e) Relación con padres y entorno social
Supone relaciones de colaboración entre los distintos colectivos implicados en la educación; de modo que se favorezca la conjunción de intereses y actuaciones educativas que, desde el ámbito familiar y escolar, inciden sobre los alumnos. Igualmente, la atención a la diversidad exige la apertura al medio social mediante contactos con instituciones locales, grupos sociales, etc., que pongan a disposición de la escuela los recursos necesarios que requiere la educación de los futuros ciudadanos.

En los cuadros siguientes se ejemplifican las diversas posibilidades educativas que las medidas organizativas ofrecen para atender a las necesidades educativas de los alumnos más capaces.





Fijaos cómo terminaba este capítulo en sus conclusiones.

La situación actual en España es coyunturalmente ventajosa para el tratamiento de la alta capacidad. Como señala Feldhusen (1986): "el desarrollo de un modelo multi-talento, multi-servicio demanda con toda claridad una nueva aproximación de la enseñanza, así como de profesores flexibles y enérgicos para implantarla", y ambos aspectos parecen estar claramente perfilados en nuestro actual Sistema Educativo, en el sentido de las características siguientes:

  • Contamos con respaldo legal para el tratamiento de las n.e.e. de los alumnos con alta capacidad intelectual.
  • Desde los años 70 se viene extendiendo una sensibilización generalizada sobre el tratamiento de la diversidad o, lo que es lo mismo, sobre la atención educativa personalizada.
  • Arraiga en la actual cultura pedagógica española la reflexión sobre la realidad educativa y las necesidades concretas que surgen en cada centro. El profesorado está cada vez más concienciado sobre la necesidad de flexibilizar el proceso de enseñanza-aprendizaje, así como del ajuste al ritmo y necesidades individuales.
  • La mentalidad de los profesionales de la psicopedagogía y de la enseñanza está abierta a la diversidad metodológica y al ajuste y modificaciones de tipo organizativo en los centros educativos.
  • Se percibe un interés generalizado por confrontar planteamientos surgidos desde la investigación y la experiencia educativas (investigación-acción), así como por el desarrollo y la difusión de los mismos. La evaluación de las innovaciones pedagógicas, de las necesidades educativas, la adaptación de los recursos materiales para cubrirlas, ponen de relieve el esfuerzo que se viene realizando en nuestro país por desarrollar una educación de calidad.
  • Por último, la conciencia del reto que supone materializar los aspectos mencionados queda patente en la asunción de la formación permanente de los que programan e imparten la enseñanza como condición indispensable.
  • Así las cosas, parece que estamos en un momento óptimo para abordar con profundidad y sistematicidad las reformas y desarrollos apropiados a las necesidades de los alumnos más capaces y que la actual legislación permite.
  • Es preciso crear una conciencia clara de que los alumnos de alta capacidad "están ahí" y de que es preciso descubrirlos a tiempo para que pueda ofrecérseles la ayuda y servicios específicos que precisan.

Pues no parece que no estuviese claro entonces. ¿Por qué avanzamos tan poco en la mejora de la educación? Supongo que a una pregunta aparentemente sencilla la respuesta será compleja, pero no deja de ser descorazonador.


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