Hoy traigo a este blog otra entrada de gran calado (mi único mérito es traerla), pues se centra en el artículo escrito por Joseph Renzulli y Amy Geasser en el último monográfico de la Revista de Educación del que he sido editor invitado junto con Steven Pfeiffer.

Va especialmente dedicado a los que legislan y llevan a los decretos oficiales ideas y procesos no siempre (casi nunca, en realidad) aciertan a hacerlo en consonancia con lo que la investigación en este ámbito señala. Te ofrezco el resumen del propio artículo para incitarte a leerlo entero y con atención. También será de utilidad para los orientadores y para profesores y padres, pues con lecturas comunes será posible tener conversaciones más inteligentes y productivas.

¿Sigues creyendo que el CI es la clave, particularmente si este es de 130 o superior? ¿Me puedes decir dónde están el 10-15% de los alumnos más capaces de este país que, como ciudadanos iguales a los demás, deberían recibir una educación a la altura de sus capacidades en razón de la equidad que debe buscar toda educación? ¿Todavía eres de los que creen que atender la alta capacidad es elitista? ¿Te parece que no es necesario establecer planes de identificación en cada escuela de este país? ¡Pues te vas a quedar solo! Al menos la academia no está contigo.

El resumen del artículo dice: "Los hallazgos científicos de las últimas décadas respaldan la idea de un
sistema más amplio de identificación del alumnado con alta capacidad intelectual.
La mayor parte de los investigadores y profesionales están de acuerdo en que
una única puntuación en un test de inteligencia o de rendimiento ya no es
suficiente. La primera y más importante decisión que debería de tomarse en
relación a la puesta en marcha de un modelo de identificación debería de ser
qué concepción o definición de la alta capacidad intelectual va a ser adoptada
en un centro escolar en particular y qué atención está previsto ofertar. En el
siguiente artículo se aborda el crucial asunto de la cohesión que debería de existir
entre dicho modelo de identificación y el correspondiente programa de atención
dirigido al alumnado con alta capacidad intelectual. Esta definición debería ser coherente con el tipo de servicios para los cuales los alumnos están siendo
identificados. Se plantea asimismo preguntas esenciales que deberían guiar dicho
proceso y se abordan seis consideraciones clave en aras de la consecución de
dicha coherencia, como son:



(1) no existe el sistema de identificación perfecto, 
(2) el equilibrio entre lo objetivo y lo subjetivo,
(3) son las personas y no los
instrumentos los que toman las decisiones,

(4) evitar el sólo-en-apariencia sistema
multicriterial,

(5) cómo denominaremos a los alumnos identificados y
(6) la
relación existente entre el proceso de identificación y la intervención posterior.



Adicionalmente se revisa el Sistema de Identificación de Renzulli para la
Programación de Servicios para el Alumnado con Alta Capacidad Intelectual
(RIS/GPS por sus siglas en inglés): un sistema comprehensivo, eficaz y basado
en la evidencia científica que logra la congruencia anteriormente descrita.
Finalmente se aborda la relación entre el modelo de los tres anillos y el sistema
de identificación RIS/GPS"
.

Pues dicho queda. Espero que disfrutes con la lectura y que su visión sobre la atención a los más capaces se vaya ampliando a la luz de lo que los expertos señalan una y otra vez. 

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