Hace unas fechas que se acaba de publicar un monográfico de la revista Anales de Psicología sobre altas capacidades y talento coordinado por las profesoras Prieto y Ferrando. Está publicado en inglés y su lectura es más que recomendable. En el mismo se incluye un trabajo mío y de Marta Tourón sobre la aplicación del modelo de identificación denominado Talent Search en España. Ya he descrito este modelo con todo detalle en el blog en diversas entradas, a muchas de ellas puedes acceder desde aquí.

En el trabajo que elaboramos para este monográfico recogemos los datos de la aplicación del modelo en España durante los últimos quince años, por lo que tiene un cierto valor empírico, más allá de las descripciones teóricas del mismo, que también son de marcado interés. Es un modelo bien consolidado por la investigación y su uso con varios millones de niños norteamericanos y de otros lugares del mundo, tal como se puede ver en la literatura especializada, le dan un extraordinario valor tanto teórico como práctico.

El interés para la comunidad escolar, de orientadores y de padres, también de la administración educativa, reside en su eficacia y simplicidad, la economía de uso y su directa implicación en el desarrollo de programas de intervención para estos alumnos, como mostramos durante años en los campus de verano de CTY entre 2001 y 2011. ¡Lástima que aquella excelente iniciativa llegase quizá demasiado pronto a nuestro panorama educativo! En cualquier caso servimos a centenares de niños todos aquellos años, convirtiendo los campus en una experiencia increíble de enriquecimiento educativo que tanto alumnos como padres valoraron siempre muy positivamente.

Rescato y traduzco para esta entrada las conclusiones del trabajo que incluyo, más abajo, en la versión original tal como aparece publicado. Espero que os resulte de interés. A mi juicio lo tiene.

Las conclusiones dicen así (los énfasis del texto los he añadido ahora para esta entrada):

"Para terminar este trabajo en el que resumimos los datos de tres lustros de evaluaciones con el SCAT aplicando la estrategia del modelo Talent Search, queremos establecer algunas conclusiones derivadas de lo expuesto
hasta ahora.

El modelo Talent Search desarrollado por el profesor Stanley a principios de los años 70 en los EE.UU.,
ha resultado ser un eficaz instrumento en la detección de jóvenes con alta
capacidad. Originalmente centrado en el uso del SAT, sus principios de medida
fuera de nivel (out o above level) han sido aplicados a
millones de niños y jóvenes no solo norteamericanos sino de otros muchos países,
también en España, como hemos mostrado en este trabajo. En la actualidad es
práctica habitual en otras muchas universidades, aparte de Johns Hopkins,
constituyendo una herramienta eficaz en la detección de la capacidad verbal y
matemática
, como los dos ejes principales del desarrollo del talento académico,
con el objeto de ofrecer a estos alumnos oportunidades educativas que les
supongan el nivel de reto adecuado para que su talento se desarrolle de manera
óptima
.

Ése era precisamente el objetivo central del profesor Stanley al
concebir su modelo: favorecer que todos los alumnos pudiesen desarrollar todo su potencial, lo que está perfectamente
en línea con el enfoque actual generalizado que considera la capacidad (la alta
capacidad) como un proceso evolutivo, tal como señalamos al principio de estas
páginas.

Naturalmente la “alta capacidad” no se agota en esta dimensión
académica, ni el modelo pretende sugerir semejante cosa. Lo que sí se quiere
poner de manifiesto es que la capacidad precisa de intervención para
convertirse en talento (competencia) en los diversos dominios de la actividad
humana
, por lo que disponer de mecanismos sistemáticos y parsimoniosos, fáciles
de aplicar a gran escala, es de la mayor importancia.

Se puede señalar, como ya
hicimos en otra ocasión (Cf. Tourón y Tourón, 2011), que el Talent Search no es, en modo alguno, un
modelo americano, pues como se ha visto, sus principios son transculturales.
Si aceptamos, de acuerdo con los autores más relevantes en el campo de
las altas capacidades (Cf. Renzulli & Geasser, 2015; Pfeiffer, 2015; Gagné,
2015; Olzewski-Kubilius, Subotnik & Worrell, 2015, entre otros muchos) que
la capacidad precisa de un proceso adecuado para su desarrollo y aplicación a
un domino dado, no tiene sentido hablar de la “superdotación” como un constructo real, físico, como un estado del
ser, sino como una capacidad en desarrollo, que precisa del concurso de otras
dimensiones ambientales e intrapersonales no cognitivas para producir
resultados excelentes e incluso en algunos casos eminentes
. Por ello, disponer
de procesos de identificación de las variables que en cada caso sean relevantes
para la intervención o servicios educativos que se vayan a promover
(idealmente, pero no solo, dentro de la escuela) es garantía de que el talento
pueda emerger.

Sin una atención personalizada a las necesidades de cada
escolar, esto puede quedarse en una quimera.
Por otra parte, refiriéndonos a los datos que aquí se han analizado
podemos recalcar que:

  • La diversidad de las puntuaciones que los
    alumnos obtienen en las medidas de capacidad verbal y cuantitativa (matemática)
    en el SCAT, como lo hacen en cualquier otro test, son enormes, por lo que no
    tiene sentido considerar a los alumnos en sus necesidades educativas partiendo
    de su edad que, en la escuela que tenemos es la misma, sino por su competencia
    que es, como queda patente, muy diversa. Ignorar estas diferencias es poco
    acertado si pretendemos optimizar el desarrollo del potencial de cada escolar.
  • Cuando los alumnos obtienen puntuaciones elevadas en las medidas que se les aplican, de acuerdo con su edad, en
    particular hacia el percentil 95 o superior, su capacidad puede fácilmente
    quedar subestimada, por lo que se hace preciso emplear medidas por encima de
    nivel. Es decir, medidas con pruebas similares que se han diseñado y están
    baremadas para alumnos mayores que ellos.
  • Cuando se lleva a cabo esta medición por encima de nivel (‘out of level’) se
    muestra, efectivamente, que las pruebas de nivel (‘in level’) hacen que alumnos de capacidades diversas reciban las
    mismas puntuaciones, debido a la falta de dificultad y, por tanto, de discriminación de las pruebas.
  • Las mediciones ‘out of level’ se muestran eficaces para discriminar entre alumnos
    de capacidades diversas que son medidas como iguales en la fase ‘in level’,permitiendo conocer no solo qué alumnos tienen o no talento, sino que permiten estimar el grado del mismo lo que, eventualmente, facilitará ofrecerles medidas educativas con un adecuado nivel de reto intelectual. Las correlaciones entre las puntuaciones obtenidas por los alumnos en ambas fases corroboran lo señalado.
  • El SCAT, baremado por los autores en España, en particular en la región de Navarra, se ha mostrado como una herramienta
    excelente para detectar no solo el talento de los alumnos evaluados, sino para dilucidar, en la mayor parte de los casos, el grado del mismo, re-evaluando a los alumnos tal como se ha explicado.

Es, a nuestro juicio, de la mayor importancia que el sistema educativo, cada escuela en particular, determine la capacidad de sus escolares y utilice una programación que permita personalizar su itinerario de aprendizaje. Esto será una garantía
de que se apuesta verdaderamente por el desarrollo del talento, más allá de etiquetas, puntos de corte rígidos, currículos inflexibles y concepciones de la
educación propias de tiempos pretéritos".

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