Rendimiento de los alumnos españoles en PISA: ¿cuestión de talento?


En la entrada anterior veíamos algunos datos respecto a la identificación y la prevalencia de los alumnos de alta capacidad en el sistema educativo español en su conjunto y por Comunidades Autónomas.

Ahora quiero mostrar con los datos de PISA cuál es el rendimiento de los escolares españoles en diversos años y materias.

Cuando un sistema educativo se orienta al “alumno medio” acaba por no atender de manera adecuada a ningún alumno, pero particularmente los que más sufren son los alumnos que ocupan los lugares extremos.

Recordemos que la Ley General de educación de España en su artículo 1, apartados b y e dice: “El sistema educativo español, configurado de acuerdo con los valores de la Constitución y asentado en el respeto a los derechos y libertades reconocidos en ella, se inspira en los siguientes principios: (…). b. La equidad, que garantice la igualdad de oportunidades (…). e. La flexibilidad para adecuar la educación a la diversidad de aptitudes, intereses, expectativas y necesidades del alumnado, así como a los cambios que experimentan el alumnado y la sociedad.  Y en su artículo 2 señala, como primer objetivo, que El sistema educativo español se orientará a la consecución del pleno desarrollo de la personalidad y de las capacidades de los alumnos (…)”.

Pues bien, os ofrezco ahora unas tablas que recogen el porcentaje de alumnos que se encuentran en cada nivel de rendimiento en los estudios PISA, desde 2003 hasta 2009. Están confeccionadas a partir de los datos de los informes PISA que publica el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) y que podéis encontrar en el enlace.

PISA, pese a no ser un estudio curricular, da una referencia de las competencias desarrolladas por los alumnos y mide de manera mediata el impacto del sistema educativo en el desarrollo de nuestros jóvenes de 15 años. Se lleva a cabo cada tres años y pone énfasis prioritario en una materia, midiendo las otras dos con menos intensidad: Comprensión lectora, Matemáticas y Ciencias.

En 2003 se midió principalmente Matemáticas, en 2006 Ciencias y en 2009 Comprensión Lectora, cerrando el ciclo de este ámbito que había comenzado en 2000.

El rendimiento se establece a lo largo de una escala continua que tiene una media de 500 puntos y una desviación típica de 100 puntos. La escala de rendimiento que se establece está dividida en diversos tramos (generalmente 6) de manera que en cada tramo se definen las competencias asociadas al mismo. Es decir, que no solo se conoce la distribución del porcentaje de alumnos en cada tramo y país o Comunidad (caso de España) sino que se definen una serie de referencias cualitativas asociadas a las puntuaciones que nos dicen qué saben y qué son capaces de hacer los alumnos. Lógicamente cuanto mayor es la puntuación mejor es la competencia o conjunto de competencias.

Para simplificar un poco las cosas he sintetizado los porcentajes en tres grupos: los menores o iguales a 2, los centrales 3-4 y los superiores 5-6. Los datos desagrupados pueden verse en los informes referidos.

La cuestión que sugieren las tablas de datos que pondré a continuación para vuestro personal análisis demuestran que España y sus Comunidades (aunque de manera diferente) tienen un elevadísimo número de alumnos en los niveles inferiores y centrales y mucho menos en los superiores, lo que significa que nuestro sistema tiene serias dificultades para lograr que los alumnos se sitúen en niveles de rendimiento excelentes.

Alumnos en los diversos niveles de rendimiento en PISA 2003

Pero claro, es necesario saber si es posible rendir en los niveles superiores. Bien, pues he puesto junto con nuestros datos los de tres países muy diferentes y de rendimiento excelente: Finlandia (por Europa), Corea (por Asia) y Canadá (por America). Tres continentes, tres culturas, tres idiomas... resultados similares. Interesante ¿no? Ya explicaré por qué en su día.

Ahora basta que veáis cuál ha sido nuestra situación desde 2003 hasta 2009. Mi tesis es que si no identificamos a los más capaces y si no potenciamos su educación, no será posible que tengamos un porcentaje relevante de alumnos en los niveles superiores de rendimiento como tienen otros países.
Es urgente como vengo señalando hasta el aburrimiento, que pongamos en marcha programas de identificación de los más capaces (sin dejar de hacer otras cosas claro) y que les demos las oportunidades que necesitan para llegar al nivel de excelencia de que son capaces.


Alumnos en los diversos niveles de rendimiento en PISA 2006 



Alumnos en los diversos niveles de rendimiento en PISA 2009

Alumnos en los diversos niveles de rendimiento en PISA 2009

Alumnos en los diversos niveles de rendimiento en PISA 2009

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