Pues me parece lógico que hablando del Talent Search en estos últimos posts y los que siguen, os sugiera al única obra en español en la que se revisa el modelo con la máxima extensión.

Es una monografía de investigación, por lo que puede resultar pesada para los que no sean expertos o no necesiten profundizar tanto en estos aspectos.

El prólogo es del profesor Julian C. Stanley, lo que a mí me llena de orgullo, al tratarse de una de las figuras más sobresalientes en el estudio de la alta capacidad en el mundo, como ya conté en posts anteriores. Lo reproduzco aquí en su versión original en inglés (una traducción se encuentra en el libro).

La obra cubre con extensión un amplio abanico de investigaciones sobre las diversas modalidades de aceleración y atiende a los estudios que analizan el posible impacto negativo de la misma sobre el desarrollo social y emocional de los alumnos eventualmente acelerados. Pero antes de ello se centra en el análisis histórico del desarrollo del modelo de CTY, originalmente SMPY. La extensa bibliografía recoge más de 600 referencias que serán de gran utilidad para los estudiosos de este tema del que daré cuenta oportunamente más adelante. El contenido del índice del libro puede accederse desde este enlace.

Os recomiendo la lectura del prólogo del profesor Stanley que en pocas palabras dice cosas de gran interés. Hoy, cuando ya nos ha abandonado, estas palabras adquieren un valor histórico. En cualquier caso entrañables para los autores del libro.

FOREWORD

The concept and practices of educational acceleration are widely discussed but often poorly understood. Even many specialists in the identification and education of intellectually talented (“gifted”) children believe that such acceleration chiefly means skipping school grades, such as going from the third grade, as I did, to the fifth grade without ever being a fourth-grader. Of course, that is one of the more radical ways to accelerate educational progress, but not necessarily the best for a given child. There are at least twenty other options to move ahead in grade- or subject-matter placement.

I must confess having added to the confusion about this. When I started my Study of Mathematically Precocious Youth (SMPY) in 1971 there were few feasible alternatives to skipping grades. Thus, SMPY’s fi rst two math “prodigies” became full-time undergraduate students at my university at age 13, having completed only eight of the twelve grades in their school system. Both performed well academically; one received his Master’s degree in computer science with distinction at age 17 instead of the usual age 23 or more. Due to our vigorous, prolonged efforts and those of others across the United States, however, there are now many better ways to accelerate educationally, even though some grade skipping remains a method of choice for certain mature, well-motivated students. A good example of this enhanced set of supplemental educational opportunities is the route taken by one of our most-talented math prodigies. While in high school he excelled in national and international mathematics competitions, breaking many records. Also, he took college courses part-time to the extent that by the time he finished high school he had completed the undergraduate mathematics- major requirements of a fine university in his home town. In about another year he could have completed all the other work for a Bachelor’s degree from that university. Yet I counseled his parents to let him go away to Harvard University to experience college life and move ahead further in mathematics at the graduate level. In three years instead of the usual four he earned his Bachelor’s degree summa cum laude and national honors. A few years later he completed his Ph.D.- degree requirements at one of the country’s greatest universities. Then he won a coveted five-year fellowship at the best research center in the United States. One can hardly do better than that, and yet this brilliant young man skipped only one grade below the college level and another in college, two in all versus the likelihood that he could have earned a Bachelor’s degree by age 15 or so, as other of our prodigies have done. It seems to me that he is better off now socially, emotionally, and academically for not having done so.

Educational acceleration is crucial to the education of gifted children. They usually suffer if denied opportunities to proceed faster and better in their areas of special competence than their average-ability classmates do. It’s not a question of whether to accelerate in ways uniquely planned for each intellectually talented individual, but how. The authors of this fine, much needed book explore virtually all facets of educational acceleration, putting them into proper focus for educators, parents, journalists, the gifted child himself or herself, and, indeed, all thoughtful adults.

We are indebted to them for helping to clarify and extend this much-misunderstood concept. This book is likely to be published initially in Spanish. I hope that an English translation will become available to the English-speaking world. It could be especially valuable for educators in Great Britain who are launching ambitious programs for improving the education of their intellectually talented youth. We in the United States sorely need its survey, suggestions, and implications, too.

Julian C. Stanley

Johns Hopkins University

Baltimore, Maryland 21218, U.S.A.

 

10 comentarios
Compártelo
10 comentarios

Quizá también te interese:

Compártelo

Recibirás cada nueva entrada en tu mail

Más de 7.000 suscriptores

Con tus comentarios enriqueceremos este artículo: ¡anímete y escríbenos!

10 comentarios en “El desarrollo del talento: un prólogo de Julian C. Stanley

  1. Muchas gracias, Javier! Seguro que es coincidencia, pero no puedo dejar de darme por aludida con el post de hoy 🙂 Teresa Medina Balmaseda, de AESAC, me recomendó tu libro y ya lo he pedido. Espero que me ayude a disipar dudas y fortalecer argumentos.
    Entre tanto, estoy de celebración! La orientadora del cole, por fin! a hecho una evaluación de nuestro hijo determinando que tanto su madurez perceptiva como su competencia son altas y van a solicitar a la EOEP de Atención Temprana su valoración. A lo mejor la EOEP determina que no amerita la flexibilización o la escolarización un año antes, pero al menos no me quedaré con la duda porque el cole estimara era demasiado pequeño y que había que esperar un par de años.
    Gracias por tu blog!
    Un abrazo,
    Carolina

  2. Este libro, lo tenía localizado hace tiempo, pero ha sido hace 5 minutos que me he decidido a comprarlo, esto de la venta online, es un lujo.
    Cuento una experiencia personal:
    Yo he conseguido para mi hijo la aceleración en matemáticas (esta cursando 2ºESO y las matemáticas en 3ºESO), la directora del Equipo de Orientación Específica de Altas Capacidades de mi Comunidad, decía que eso era malísimo, que era lo peor que podía solicitar para mi hijo, que no era consciente de mis pretensiones, que era un disparate, que no hay ningún estudio científico que avale la aceleración (esta última frase no me la estoy inventado, es tal cual). Le presenté unos cuantos artículos que avalaban la aceleración, pero como ella se consideraba más inteligente que todos los investigadores juntos, seguía en sus trece.
    La realidad, es que gracias a esa aceleración, este año va un poco mejor, digo un poco, dado que en tercero no le están enseñando nada nuevo, es decir se aburre, sus notas están por encima de sus compañeros de 3º. Si no hubiera conseguido la aceleración, no quiero pensar…

    Saludos Cordiales.

  3. Me parece muy interesante ver que en este libro se hace un estudio sobre los distintos modelos de aceleración. Como nueva que soy en este tema, solo tengo la experiencia "personal" de aceleración que ha tenido mi hija, y aunque estoy agradecida por la rapidez y el esfuerzo que el equipo educativo del colegio ha realizado con ella por iniciativa propia, sin que nosotros pidiéramos nada, siento frustración al ver que la aceleración de un curso es una medida transitoria, que por sí sola no soluciona el problema.
    A mi entender, estos niños tienen una velocidad de aprendizaje mayor que la media, por lo que al acelerar un curso, la "curva de aprendizaje" de este nuevo curso se aproxima más a la suya, pero pasados unos meses, vuelven a adelantarse a sus compañeros y se vuelven a aburrir.

    No creo que ir saltandose cursos sea lo mejor para estos niños, sino más bien una enseñanza a mayor velocidad o más amplia que les motive y aproveche su potencial.

    Muchas gracias por su blog, lo sigo prácticamente desde que lo creó y me está ayudando mucho a entender este mudo de altas capacidades.

    Nieves

  4. Dice el refranero popular que "la ignorancia es muy atrevida". Me refiero al comentario sobre que no hay estudios científicos sobre la aceleración. Bueno pues en el libro que sugiero en esta entrada hay ¡50 páginas! de bibliografía sobre aceleración.
    ¿Véis por qué digo que todo está escrito? Hay tanto escrito sobre la aceleración que se puede afirmar, sin género de dudas, que es precisamente el tema más estudiado en este campo. Hablaré sobre esto extensamente en el blog en su momento. Miguel paciencia…
    Nieves y Carolina, interesantes observaciones. Mirad, hay al menos 18 formas distintas de aceleración. En España equivale a saltarse un curso. ¿Curioso no? La verdad es que siempre es una medida delicada y no apta para todos los alumnos, pero como estrategia se puede decir que es altamente eficaz si se hace bien.
    Aquí no puedo extenderme ahora pero os dejo una idea: Aceleración debe ser vista como flexibilidad curricular, es decir, como adaptación constante a las necesidades del alumno, precisamente porque la curva de aprendizaje de un alumno de alta capacidad puede tener una gran pendiente que le lleva a "atropellar" a los aumnos de nuevo curso pronto. es la estategia de enseñanza la que hay que cambiar, no solo pasar de curso. Hablamos de esto in extenso más adelante.
    Por cierto Miguel, hay todo un Instituto sobre investigación en torno a la aceleración en EE.UU. en fin, termino, me acabo de encontar con una frase demoledora que dice que "la estupidez tiene un cierto encanto del que la ignorancia carece".
    Seguimos.

  5. Una cuestión para matizar el comentario de Nieves.
    Yo estoy de acuerdo que la flexibilización, puede no ser la mejor manera. Comparto que hay que estudiar cada caso en particular, y todo depende del alumno. Estoy seguro que hay medidas mucho mejores que la aceleración.
    Pero aquí dejo mi reflexión:
    ¿Qué es mejor? Una aceleración con todas sus consecuencias o nada.
    Si no me ofrecen nada. Es decir, el alumno haciendo los mismos ejercicios que sus compañeros, que ya sabe hacerlos y no le motivan. El alumno atendiendo en clase, mientras un profesor repite tres veces lo mismo, dado que hay alumnos que les cuesta aprender las cosas. El alumno, que no puede lucirse en clase dado que el profesor nunca le pregunta (para que preguntar si ya se las sabe). El alumno, que se da cuenta que su compañero que sabe la mitad que él, saca la misma nota, dado que el examen aparecen las mismas preguntas que se repasaron el día anterior.
    Pues sinceramente, ante esta situación, prefiero arriesgarme y estar dispuesto a cualquier medida aunque sea muy experimental. Luego resulta que no es tan arriesgada la medida.
    Algo es mejor que nada. Es mi opinión.
    Saludos y gracias.

  6. Últimamente intento intercambiar impresiones con todos los padres que tienen hijos de altas capacidades.
    Hace ya un año, hablaba con una madre y su hijo que estudiaba 1º de bachiller, y fue acelerado (salto de curso) en 4º de primaria.
    Le pregunto al hijo, ¿Qué tal?
    Me dice: Me aburro en clase, estoy deseando que termine, no estoy motivado por estudiar. Al escuchar estas palabras, podríamos pensar: efectivamente la aceleración que le aplicaron no fue una buena medida.
    Hago la siguiente pregunta: ¿Hubieras preferido no acelerar?
    Y me contesta: Sin lugar a dudas estaría mucho peor, seguro.

    Esto es una historia concreta que no es extrapolable a la generalidad. Pero aquí la dejo.
    Me reafirmo en la cuestión de mi comentario anterior: ¿Qué es mejor?, acelerar o nada.

  7. Miguel,estoy de acuerdo contigo en que mejor es acelerar que no hacer nada. También está claro que saltarse un curso no es la panacea, porque en pocos meses estarán otra vez igual, pero al menos, habrán tenido esos meses de estímulo y motivación.

    Mi hijo de 9 años, en 3º de primaria se aburre. Dice que para qué va al colegio si no aprende nada, que mejor está en casa aprendiendo código HTML, que es lo que le gusta. La semana pasada comentó que quería que llegara ya final de primaria para no tener que ir más al colegio. ¡Qué desilusión se llevó cuando le dije que hasta los 16 años era obligatorio ir!

    Hace falta una buena Inspección Educativa que haga cumplir la ley, porque en nuestro caso, la Inspección dice que todo va bien y que el niño no necesita nada en el colegio, que lo están haciendo bien (aunque "nada" es lo que están haciendo)

    Ójala cambien las cosas para estos chicos en un futuro no muy lejano…

  8. No me he debido explicar bien. La flexibilización SIEMPRE es la solución porque implica adaptar el currículo a las necesidades de velocidad y nivel de reto que el alumno precisa. La aceleración llevada a sus correctas consecuencias supone esto. Lo que no siempre es correcto es buscar la flexibilización a partir del salto de curso (aunque en ocasiones es perfectamente adecuado). Hay otros modos de hacerlo, este es uno más.
    Y sí, teneís razón, desde luego que es mejor una medida pobre que ninguna medida.
    Bueno hablaremos de eso más y mejor.
    Desde luego que un niño prefiera aprender HTML a ir al cole es todo un síntoma. ¡Qué tragedia! No que quiera aprender HTML, si no que no quiera ir al cole o que el cole no le ofrezca lo que necesita.
    De verdad que a veces me pregunto si no hay entendederas o es que no tenemos explicaderas.
    Saludos a todos

  9. Estimado Javier, comparto totalmente su opinión "la solución es adaptar el currículo a la necesidades de velocidad y nivel de reto que el alumno precisa". Yo con mi hijo he conseguido una flexibilización diferente al salto de curso, ha sido la flexibilización en una materia. Esto ha implicado solapar los horarios de 2º y 3º, así en vez de ir a matemáticas de 2ºESO va a las de 3ºESO. Ahora bien, si en clase hubiera otro alumno que necesitara una flexibilización en lengua, y otro en Ciencias Naturales, me imagino el jefe de estudios elaborando los horarios.
    Lo ideal es una reforma completa en la forma de impartir la enseñanza. Pero, yo creo que los padres tienen como opción única el salto de curso y nada. Yo preguntaría, de las 18 formas de flexibilización, ¿cuantas de ellas se han aplicado en España?.
    Lo lamentable, es que la administración mira hacia otro lado cuando se habla de altas capacidades.
    Saludos

Deja un comentario

Recibirás cada nueva entrada en tu mail

Más de 7.000 suscriptores