Alta Capacidad, Mitos y Realidades

Cada uno es único









La atención a la diversidad y el respeto y apoyo a las diferencias individuales de los aprendices es una condición que debe estar presente en cualquier sistema educativo moderno. Durante largo tiempo se ha considerado como un desideratum de la escuela el alcanzar la personalización de la enseñanza y la educación.

Sin embargo poco se ha hecho hasta el momento por atender a las demandas educativas de los alumnos más capaces, precisamente por considerar que sus condiciones personales les permitirían alcanzar un desarrollo personal satisfactorio por sí mismos.

Otras veces son los mitos sobre la alta capacidad los que frenan el desarrollo de un campo de tan vital importancia para la sociedad. Se invoca el principio de igualdad de oportunidades, el elitismo, la excelencia, y tantos otros tópicos para justificar que la atención a las personas más capaces es innecesaria. La investigación más reciente ha mostrado hasta la saciedad lo falso de estas concepciones, más producto de prejuicios que de un soporte teórico defendible.

Es fácil observar actualmente en Europa un claro movimiento a favor de la educación diferenciada y del desarrollo de programas específicos para estos niños. Buena prueba de ello es el esfuerzo que se ha venido realizando en los últimos años por diversas asociaciones de ámbito nacional e internacional, y el sin número de congresos y reuniones científicas especificas llevadas a cabo sobre este particular.

Sin embargo, para que la atención a las necesidades educativas que se derivan de las altas capacidades pueda llevarse a cabo de un modo satisfactorio en la escuela, y fuera de ella, es imprescindible abordar la formación de los profesores así como el asesoramiento a los padres. Al fin y al cabo, son éstos los que han de poner en práctica las propuestas que la investigación desarrolla.

No obstante, para que los profesores puedan formarse adecuadamente es preciso que hagan un esfuerzo por superar algunos de los prejuicios que pudieran estar actuando como freno en su comprensión de este fenómeno que afecta a más alumnos de los que pudiera pensarse en un principio, al tiempo que es preciso que los padres reflexionen sobre su propia comprensión del fenómeno de la alta capacidad de sus hijos y ello les facilite llevar a cabo un diálogo constructivo con los profesores que los atienden.

Los post que seguirán a este pretenden ser una ayuda en ese sentido. Plantearé doce de los mitos más frecuentes en torno a la superdotación o alta capacidad como prefiero llamarla por razones que no trataré aquí. Al final de estas entradas ofreceré una selección de sugerencias bibliográficas que puede ser útil para aquéllos que deseen profundizar en este tema. Lo que pretendo ahora es que las consideraciones que van a realizarse sirvan a los lectores para analizar su postura al respecto, y determinar en qué grado sus actitudes pueden estar influidas por estos mitos y actúen en consecuencia.

¿Qué quiero decir cuando hablo de mitos? Los mitos y los estereotipos suelen ser una mezcla de las creencias populares y de lo que se dice ser vivido en la realidad de cada día, por lo que a menudo son difíciles de modificar una vez que han sido asumidos. Los mitos son prejuicios que impiden un adecuado análisis de la realidad y nos llevan a las personas a actuar de un modo prefigurado y poco reflexivo, por lo que nos impiden juzgar con rectitud y, por consiguiente, actuar con prudencia. Espero que las reflexiones que siguen nos permitan ganar en flexibilidad y apertura mental respecto a la problemática psicoeducativa de los niños de alta capacidad y, de este modo, les prestemos toda la ayuda de la que, como personas, son acreedores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada