Mito 12. La atención a los alumnos de alta capacidad es razonable, pero debe posponerse hasta que otras necesidades mucho más importantes del sistema educativo estén cubiertas

Clase tradicional, alumnos en pupitres alineados



¿Quién y cómo se determina qué necesidades son mucho más importantes? ¿Es acaso una cuestión baladí el que muchas personas con capacidad para ser buenos o grandes músicos, investigadores, escritores, etc. corran el riesgo de perderse?

O aunque no se llegue a niveles de excelencia que conviertan a las personas en populares, ¿puede una escuela moderna ignorar las demandas individuales de desarrollo centrándose en un esquema educativo eminentemente grupal?

Planteadas las cosas de modo tan extremo muchos pueden pensar que la escuela ya tiende a la atención individualizada en la medida de sus recursos. Aunque esto fuese así, lo que es bastante dudoso, queda por resolver el problema crucial: la adaptación de los programas, el desarrollo de otros nuevos que cubran las expectativas de los más capaces.

La experiencia acumulada en muchos países muestra fehacientemente que atender la educación de las personas de alta capacidad supone una mejora de la escuela en su conjunto, por lo que no sólo no debe esperarse a que otras necesidades estén cubiertas, cosa que nunca se logrará de modo satisfactorio, sino que la atención de este tipo de alumnos es prioritaria y no debe enfrentarse a otras necesidades.

Generalmente quienes razonan así suelen ser claros detractores de la atención a la diversidad, aunque quizá toleran mejor la atención a los alumnos que presentan deficiencias.

Por tanto, este modo de discurrir es un poco dialéctico y, sobre todo, equivocado. Ya señalé en un post anterior que la escuela debe tender a la individualización de la enseñanza, porque es el modo de adaptarse a las necesidades particulares de cada alumno. Esto es aplicable a todos los alumnos independientemente de su capacidad.

Podríamos plantear la cuestión de otro modo. Lo que debe procurarse es un sistema educativo de calidad, y no es posible hablar de calidad sin individualización, sin respuestas diferenciadas para cada alumno.

Si se promueve una escuela de este tipo se estará beneficiando a todos los escolares, a los de alta capacidad y a todos los demás. Si tenemos en cuenta que los talentos cuyo desarrollo no se aborda corren el riesgo de perderse, la importancia de planificar acciones educativas encaminadas a su desarrollo es patente.

La atención a los alumnos de alta capacidad no es opcional en ningún sistema educativo. Es cierto que deben utilizarse los recursos disponibles para muchas necesidades, pero no lo es menos que la atención a la capacidad es ineludible en una sociedad moderna. Los países que no atienden a las personas de alta capacidad desperdician un gran capital social.

Espero haber planteado un suficiente número de aspectos controvertidos que inciten a la reflexión, incluso al debate entre los profesionales de la educación. Sobre todo de aquéllos que, al final, tienen en sus aulas la posibilidad de hacer fructificar o bien malograr los talentos que les son confiados.

No olvidemos que los niños de alta capacidad están ahí, y seguirán estando, los identifiquemos o no, los reconozcamos o no. Lo que importa es que no arruinemos sus posibilidades por abandono o negligencia, por comodidad o ignorancia. La tarea, desde luego, merece la pena.

3 comentarios:

  1. Soy madre de dos niñas con altas capacidades y creo que el sistema educativo no hace nada por cubrir sus necesidades, todo depende de que el profesor quiera atenderlos o no.
    Nosotros hemos tenido que recurrir a la adminstración porque una de las niñas tiene problemas en clase (llora porque dice que quiere ir al colegio a aprender no a hacer siempre las mismas fichas) y la respuesta es que hay que atenderla, pero luego la realidad es que si el profesor no tiene ganas no hace nada y punto.
    Yo creo que somos los padres los que tenemos que suplir todas las carencias del sistema educativo si queremos que estos niños no lo pasen mal y sufran en el colegio.
    Muchas gracias.

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  2. Qué triste que esta historia se repita con tanta frecuencia. Lo he oído tantas veces en estos últimos 20 años!
    Su comentario es importante y pone de manifiesto que es urgente hacer algo efectivo y rápido. Los niños no tienen tiempo. Parece que todos los demás sí. A algunos incluso les sobra...
    Es importante que los padres se unan y apoyen en tanto el sistema educativo o el profesor que te ha tocado no tenga más sensibilidad.
    Apoyarse en la tecnología puede ser una solución y compartir experiencias con otros padres. Lamentarse solo no produce efectos positivos. Yo iré aportando cosas prácticas en los prósimos meses. Gracias

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  3. hola Dr Tourón, yo tendría una duda a ver si usted me la puede solucionar, mi hijo de AACC diagnosticado hace dos años, según la asociación a la q pertenezco son niños con NEE, y están dentro del mismo saco por lo tanto decir q son los últimos de la cola es mentira, el colegio donde cursa mi hijo en dos ocasiones he tenido q escuchar esto, esto y otras barbaridades por parte de su PT, como q le habian pasado los test hace dos años y lo mismo no era ya superdotado... vamos desde entonces q no quiero q esa señora atienda a mi hijo, pero q me mientan bellacamente diciéndome q es el ultimo de la cola me da mucha rabia... vivimos en la comunidad valenciana

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