Mito 3 . Las personas de alta capacidad tienen unos recursos intelectuales, sociales y de personalidad tales que son capaces de alcanzar su pleno desarrollo por sí mismos

Los más capaces sí necesitan ayuda

Nada más lejos de la realidad. Precisamente por su extraordinaria capacidad potencial, estos niños necesitan unas ayudas específicas sin las que raramente podrán llegar a alcanzar su pleno desarrollo personal e intelectual.

Es sabido que la escuela regular se centra en el alumno medio, pero sin reparar en que éste no es más que una abstracción y que, por tanto, no existe en ninguna parte. Aunque el ideal es la personalización de la educación, la individualización de la enseñanza, ésta rara vez se alcanza en las escuelas convencionales.

Además, el nivel de reto intelectual que los programas regulares suponen para los alumnos de alta capacidad es tan escaso que difícilmente pueden cubrir sus expectativas y necesidades intelectuales. Ello conduce, muchas veces, a un progresivo desinterés por la escuela, a pautas de conducta desadaptativas y, en no pocas ocasiones, a pereza intelectual.

Estos niños ‑en estas condiciones‑ pueden obtener óptimos rendimientos con un esfuerzo mínimo, lo que para el desarrollo de su capacidad potencial es tremendamente perjudicial.

Es similar a lo que ocurriría si un deportista profesional de élite tuviese que cumplir con marcas propias de un aficionado. Obviamente que las conseguiría, pero sin esfuerzo, por lo que su futuro como deportista es fácil de adivinar. De forma análoga puede aplicarse el razonamiento al desarrollo de la competencia intelectual en cualquier campo del saber.

La investigación ha mostrado reiteradamente que los niños y jóvenes de alta capacidad necesitan una ayuda especial y unos retos intelectuales que van más allá de lo que la escuela regular suele proporcionarles.

Por ello, es posible afirmar, con carácter general, que todo talento que no se cultiva se pierde. Y un sistema educativo y social que no se ocupa del desarrollo y promoción de los talentos intelectuales, y de otro tipo, simplemente produce un gran despilfarro.

Tan sólo con que se aplicase al ámbito intelectual y artístico la misma valoración y esfuerzo que se hace por promover el deporte, podríamos sentirnos satisfechos.

Qué duda cabe de que la valoración social es crucial en el desarrollo de las altas capacidades. Lo que ocurre es que la sociedad, o sus interlocutores, pocas veces se plantean la pregunta ¿cuáles son nuestros valores en alza?

3 comentarios:

  1. Buenos días Javier y muchas gracias por el artículo,

    Tras su lectura reflexiono sobre lo adecuado que viene siendo la progresiva sustitución del término "superdotado/a" por "alumno/a de alta capacidad":

    - "Alta capacidad" es, en mi opinión, un término puramente descriptivo (sin connotaciones valorativas) que apunta hacia un "elevado potencial", que habrá que atender y desarrollar. En última instancia, el objetivo de igualdad-equidad será "equiparar el potencial al rendimiento" en todos los estudiantes.

    - "Súperdotado", sin embargo, encierra, según mi punto de vista, un par de trampas connotativas que se materializan en sendos prejuicios: "súper", que parece señalar al "súperhombre" o "súperhéroes" (masculino, que destaca en todo, y que no necesita ayuda para sobresalir); y "dotado", heredero del "gifted" inglés (=regalo), que se desliza hacia una idea de este colectivo como "elegidos", "iluminados"... todo ello contribuye a sostener los mitos que venimos comentando.

    ¿Cierto? ;)

    Muchas gracias por la atención,
    Marcos Román

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  2. Hay diferencias y debe haber grupos de alumnos con características similares.
    Lentos, promedio y rápidos en aprender qué?
    Matemáticas, música, ciencias, artes manuales, pintura, arquitectura, medicina, derecho, ingeniería mecánica o de construcción etc.
    Lo más importante, es darnos cuenta que el medio ambiente determina muchas conductas y que un idioma universal, acabaría con muchas diferencias.
    Un nuevo sistema en el que se aproveche la tecnología y los recursos naturales de manera apropiada y sin egoísmo, dará lugar a una paternidad y a una libertad responsables y a un mejor distribución e intercambio de bienes y servicios útiles para todos y a productos especiales para quienes los requieran y los merezcan, no por herencia económica, sino por razones naturales.

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  3. Buenos Días
    Primeramente le agradezco por haber escrito este articulo. Ya que, ahora comprendo mejor la razón por la cual mis profesores me hablaban del valor del esfuerzo y para mi resultaba ilógico tener que estudiar y lograr una excelente nota, si por el contrario no estudiaba en lo absoluto y mis notas eran sobresalientes sin llegar a ser perfectas. Y ahora que estoy en la universidad, a resultado complejo adaptarme a un ambiente donde sobresalir es cuestión de tener éxito en tu carrera profesional.

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