28 de mayo de 2012

Los cuestionarios de Rogers para la nominación de los más capaces. Padres y Profesores

La profesora Karen Rogers es una de las investigadoras norteamericanas más relevantes en el campo de la alta capacidad, sus trabajos sobre el agrupamiento, la aceleración y la atención en la escuela de los más capaces son bien conocidos por los especialistas, sus investigaciones en estos campos son una referencia obligada.

Hace unos años solicité su permiso para adaptar al español varios de sus cuestionarios para la nominación de los alumnos más capaces y con talento que, amablemente, me concedió. De la misma manera obtuve la autorización del editor de la versión original inglesa de los mismos el Dr. Webb, director de Great Potential Press, una editorial de libros sobre alta capacidad, talento y temas relacionados, de gran interés de la que ya hablaremos.

Los cuestionarios que iré presentando en sucesivas entradas, pues son largos, son un material complementario del libro cuya portada presento y que tiene un enorme interés. No debería haber ningún profesor que fuese a atender a niños de alta capacidad y con talento que no se lo hubiese estudiado a fondo.

-->Es preciso ahora hacer algunas observaciones sobre los cuestionarios. Un cuestionario está formado por un conjunto de preguntas que permiten la valoración de uno mismo o de otra persona en relación a los temas que el cuestionario abarca. Cada pregunta se responde con arreglo a una escala de cuatro o cinco puntos, a veces siete, incluso nueve, y que llamamos de tipo Likert.

Un cuestionario es, por tanto, un instrumento de auto-informe en el que no hay respuestas buenas o malas, simplemente apreciaciones subjetivas de quien responde. Tiene mucho valor porque representa la percepción que tiene de sí (o de otros) quien lo cumplimenta y esto es importante para la planificación educativa. No ha de ovidarse que uno se conduce en función de cómo percibe la realidad, no en función de como la realidad es. Por ello, tener una adecuada percepción es esencial para conformar nuestras actitudes.

Los resultados de un cuestionario son orientativos y nos pondrán en la pista de si es necesario o no llevar a cabo un diagnóstico más preciso, empleando otros instrumentos para medir, entre otras, la capacidad intelectual.

Os recomiendo que toméis los resultados que obtengais con cautela, y que comprendáis que la bondad de los mismos dependerá, en gran medida, de nuestra comprensión de las preguntas y de nuestra capacidad para valorar nuestra situación, o la de nuestros alumnos o hijos, respecto a las diversas preguntas que incluyen los cuestionarios.

Más abajo incluyo dos enlaces desde donde podéis descargar los documentos que contienen los cuestionarios para padres y profesores, que son para uso privado y no lucrativo en ningún caso. Siempre debe citarse su autora y el autor de la versión española. Si tenéis duda, consultad.

Tanto padre como profesor puedes preguntarte: ¿que uso puedo hacer de ellos? Si eres padre o madre estúdialo con detenimiento y luego, quizá con tu cónyuge, intenta responder a las cuestiones planteadas pensando en tu hijo. Con ello elabora un perfil (siguiendo las instrucciones) que te puede ser de ayuda para hablar con el profesor. Además, si el profesor no conoce el cuestionario que adjunto para ellos, dale información y anímale a responderlo también. Las visiones de padres y profesores pueden ser interesantemente complementarias.

Si eres profesor puedes hacer lo mismo, responde al cuestionario pensando en tus alumnos que tengan mejor rendimiento y en los que creas que pueden tenerlo aunque no lo tengan. También en los que se aburren o están desmotivados. Por otra parte puedes darle noticia del cuestionario de padres a los afectados para que lo respondan pensando en su hijo o hija.

Con esto no habréis terminado, pero habréis podido hacer una primera aproximación (nominación) para luego evaluar la capacidad por parte de quien corresponda, normalmente el orientador.

¿Y ellos (los niños) no tienen nada que decir? Desde luego, si tenéis un poco de paciencia os prepararé otra entrada con cuestionarios para ellos sobre sus estilos de aprendizaje y sus actitudes hacia la escuela y diversas materias.

En estos enlaces se encuentran los documentos referidos para padres y profesores:

6 comentarios:

Marcos Román dijo...

Buenos días Javier,

En mi caso no soy padre ni profesor de un niño o niña de alta capacidad; pero sí me estoy iniciando y formando como investigador en el campo desde mi plaza de profesor ayudante de la Facultad de Educación de la UNED (compañero de MAG)...

...a este respecto, te quería plantear un par de preguntas acerca del cuestionario que nos presentas:

- ¿Para qué rango de edad está indicado?
- ¿Existen baremos del cuestionario en población española?

Un abrazo desde la UNED, Marcos

Javier Tourón dijo...

Sirve para cualquier edad, quizá con adaptaciones menores pues hay conductas difíciles de ver en niños pequeños.
No hay baremos para ningún cuestionario. Y no puede haberlos toda vez que no son tests y no hay repuestas buenas o malas.
Es una cuestión técnica.
Saludos

Marcos Román dijo...

Muchas Gracias Javier por tu respuesta,

Marcos

Anónimo dijo...

Buenas tardes, Javier.
Mi hija Alba es una niña con Alta Capacidad. De hecho, acudió un año a vuestro Campus de CTY y, a pesar de que fue un verano un poco "complicado" y las condiciones no fueron las idóneas, pudo realizar vuestras pruebas en las que obtuvo unos resultados espectaculares (tuvimos una entrevista en Madrid para que nos explicaran dichos resultados en profundidad.
Actualmente, tiene 13 años y está completamente desmotivada en clase. A pesar de haber cursado 1º de ESO en la modalidad plurilingüe, que requiere un mayor "esfuerzo", sigue sin entender para qué está estudiando si nada de lo que hace la motiva. Lo único que quiere es terminar el curso para no tener que ir a clase hasta septiembre. Suele tener intereses particulares pero, sinceramente, cada vez la vemos más tendente al "no hacer nada que es lo que más me gusta" y nos asusta y da pena por igual... Estudia y aprueba con buenas notas "únicamente porque quiero acabar 'con esto' de una vez y hacerme mayor y ser lo que yo quiera".
Después de toda esa intruducción tan extensa por la que debo pedirle disculpas, el asunto en sí es que he estado viendo los cuestionarios que propone tanto para los padres como para los alumnos y, para mi gran pena, veo que prácticamente todo de lo que antes eran cosas habituales en ella, están "desapareciendo". Hemos intentado motivarla de muchas formas pero no ve sentido a nada de lo que hace y sólo ve esto como "un asco (perdón por la expresión) "que no le sirve de nada y que sería mejor no tener".
Por mucho que dicen querer ayudar a nuestra hija, sabemos que la dejadez que ha venido padeciendo durante tantos años, le ha llevado a un punto en el que se ha cansado de intentar que la entendieran y ha entrado en una fase, bajo nuestro punto de vista, peligroso; es decir: el todo me da igual. "finjo estar bien aunque lo pase mal para que no me molesten; que pasen estos años absurdos que no me aportan nada aunque esté sufriendo".
Una vez llegados a este punto, ya no sabemos por dónde "tirar" para motivarla por más que la animamos y la explicamos lo importante que son estos años para formarla tanto académica como personalmente. Nos hemos quedado sin recursos.
Disculpas de nuevo por extenderme y si este espacio para Comentarios no tiene este fin, le pido disculpas por anticipado.
Gracias por su atención.
Mª Ángeles Martín

Calabria dijo...

Buenos días, Javier. Después de una ausencia obligada por motivos de trabajo descubro lo que siempre suele pasar: que lo mejor de la fiesta llega cuando uno falta. Menos mal que se puede ir retomando el tiempo perdido (voy leyendo los posts de forma cronológica). Compraré el libro que recomiendas a profesores, puesto que mi condición de madre no excluye la formación en el ámbito educativo que persigo desde hace años. Te diré que me siento muy identificada con M. Ángeles Martín. Mi hijo también fue evaluado por vuestros asesores de CTY y participó en un curso online. Creo que la apatía de esta época se reparte a medias entre su insatisfacción intelectual y su adolescencia precoz. De momento, me funciona el factor sorpresa, mediante actividades que programo fuera del ámbito escolar para motivarlo y mantenerlo activo. Estoy de acuerdo con todo lo que escribes, pero me temo que los tiempos de evolución del sistema educativo son demasiado lentos para responder a las expectativas personales de un individuo (que suele requerir una respuesta inmediata), de ahí que centre mi esfuerzo fuera del colegio más que dentro (donde me limito, realmente, a hacer un seguimiento que garantice que las notas no se van de madre). Me entrevisté con la orientadora. Te sorprendería la respuesta: "Tiene que aprender a gestionar su aburrimiento". Me parece que no es la actitud pertinente durante la jornada escolar, donde la eficiencia debería ser máxima, pero no vi que su convencimiento fuera contra argumentable. También me sorprendió otra anécdota profundamente desagradable, de una educadora que colabora en programas oficiales de alta capacidad (y no voy a decir dónde, porque no procede), que en una escuela de padres (guardería) no tuvo empacho en afirmar que estos niños al final son "raritos". Me pareció desolador, aunque digerí el desagrado asumiendo que, por desgracia, no todos los que se dedican profesionalmente a un ámbito han llegado a ello por la recomendable vía de la vocación. Te cuento las dos anécdotas para transmitirte la gran importancia que este blog tiene para mí: como fuente de formación y de bibliografía solvente, como madre (conciliando tanto mi labor emocional como la educativa). Gracias. Y un abrazo.
Lola

Javier Tourón dijo...

Contesto a los dos comentarios anteriores.
Por eso es tan importante que los padres os unais para formar un colectivo que pueda ejercer una adecuada presión y exigir que las leyes se cumplan.Como han hecho, por ejemplo, los padres de niños que precisan educación especial.
Los únicos raritos aquí son los profesores que no quieren acepatar las evidencias ni de la relidad diaria de las aulas ni de la investigación tan abundante que existe y que, naturalmente, no han leído.
No sé como romper este círculo de desatención-ignorancia-hostilidad.
¿Se os ocurre a vosotros?

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