No están todos los que son... ¿pero dónde están?


Ya hemos visto hasta el aburrimiento que esto no va de "ser o no ser", y que todos los autores relevantes en este campo de estudio se refieren a la capacidad como lo que es "una disposición para", un potencial por desarrollar.

Recordad la idea de potencial, o la de las capacidades naturales y capacidades sistemáticamente desarrolladas de Gagné. Es el mismo sentido común el que nos lleva a percatarnos de que las personas tenemos distinto potencial y distinto nivel de desarrollo de nuestras posibilidades, en razón de nuestras circunstancias personales y ambientales.

Nadie nace pianista, ni pintor, ni ganador del tour de Francia. Algunas personas con esfuerzo y tesón, con lucha y voluntad llegan a un nivel de desarrollo que, en algunos casos, es excepcional. Por poner unos ejemplos del máximo nivel en los campos citados: ni Vladimir Horovitz, ni Jacob Abraham Camille Pissarro, ni Miguel Indurain, nacieron pianistas, ni pintores ni cicilistas. Ellos saben lo que les ha costado realizar sus inicialmente meras potencialidades. Claro que estos son exponentes extremos del desarrollo del talento, pero sirven para ejemplificar lo que quiero decir. Tampoco los cientos de miles de científicos relevantes que en el mundo trabajan ocultos en laboratorios llegan a recibir el premio Nobel, pero no son por ello menos necesarios para el desarrollo social.

Por eso es tan importante identificar al mayor número posible de personas, de escolares, que necesitan un apoyo específico para hacer realidad su potencial que, en casi todas las ocasiones, equivale a decir: para ser felices.

Hace unas fechas escribía en este blog sobre ¿Cuántos niños de alta capacidad hay en España?, traigo de nuevo la tabla con los datos (los argumentos pueden leerse en el post correspondiente), para facilitarte la lectura.

Prevalencia de alumnos de alta capacidad en España por Comunidades según diversos porcentajes

Pues cifra arriba o abajo, la situación en nuestro sistema educativo está tan lejos de esta realidad, incluso del mito del 3% o del más absurdo CI 130 (ó 2,28%), que es realmente preocupante. Y lo es porque no identificar equivale a no intervenir educativamente. Y no intervenir educativamente supone no desarrollar el talento (¿o todavía queda alguien que crea que el talento se desarrolla de manera espontánea?).

Y claro, no desarrollar el talento supone tirar por la borda el mejor y más precioso de los recursos que una sociedad puede tener.

Hay iniciativas aquí y allá, dispersas e inconexas y muchas que no vienen del ámbito educativo. Y así no haremos carrera...

¿Y sabéis lo más preocupante? que los más perjudicados en esta obsesión igualitarista son los que menos recursos tienen, son los primeros que se quedarán por detrás de sus verdaderas posibilidades, porque sus profesores o escuelas estaban empeñados en ofrecer el mismo currículo a la misma velocidad para todos, con el mismo nivel de reto para todos, dándole la espalda olímpicamente a la investigación y a la práctica educativa de otros países que, por tomárselo en serio, están a la cabeza.

Pero no, no creáis que esto va de rankings. Va de otra cosa más profunda que se llama equidad, es decir, justicia.

Os dejo con unos gráficos que aparecen en el último informe del Consejo Escolar del Estado, cuya lectura os recomiendo, pues tiene datos de gran interés y está muy bien elaborado. Cifra arriba o abajo, como señalé más arriba, comparados con la tabla anterior producen escalofríos. ¿Habrá alguien que quiera escuchar estos argumentos? La crisis de este país, desde luego, no solo es económica. Los datos y gráficos siguientes están tomados directamente de dicho informe.




Los gráficos no nos deben llevar a juzgar equivocadamente que las comunidades con las barras más altas están en mejor situación que otras con barras más bajas. Sí en valor absoluto, pero la comparación hay que hacerla con los datos de la primera tabla (de prevalencia de alumnos de alta capacidad por Comunidades), donde se señala cuántos son los alumnos que deberían estar identificados. Una comunidad con gran densidad de población puede tener, lógicamente, un número mayor de alumnos identificados, pero este dato ha de contrastrse con los que deberían haberse identificado. 

Comenzaba este post con un título un tanto retórico. ¿Dónde están los que faltan? Pues están en las escuelas y centros educativos de nuestro país. El viernes te mostraré unos pocos ejemplos de identificaciones que hemos hecho en diversos centros educativos en estos años y verás donde están.

Simplemente hay que querer identificarlos.

3 comentarios:

  1. Muchas gracias por su blog.

    Son tremendas, para una mujer, las figuras C31 y C3.2. ¿Le importaría recomendarme algún estudio que analice estos números desde una perspectiva de género?

    Saludos cordiales, Teresa.

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  2. Disculpa el retraso Teresa, pero tu comentario se quedó traspapelado.
    En este enlace puedes encontrar un estudio interesante: www.ucm.es/info/sees/web/invmujer.htm
    Saludos cordiales

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  3. Buenos días Sr. Touron.
    Estoy realizando un trabajo de fin de grado sobre la concepción que tiene el profesorado sobre las altas capacidades, concretamente en Castilla La Mancha.
    Me parecen muy interesantes todas sus publicaciones, porque además tengo un niño diagnosticado pero creo que no recibe una respuesta educativa adecuada.
    ¿me podría recomendar algún artículo o web en especial?
    Muchísimas gracias.

    Rosario Laguna

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