Hay personas cuya influencia no se limita a sus publicaciones, sus modelos teóricos o sus aportaciones académicas. Hay personas que, además de abrir caminos intelectuales, modifican la manera en que otros miramos la educación, la escuela y el desarrollo del talento. Joseph S. Renzulli pertenece, sin duda, a ese grupo.
Con motivo de su 90 cumpleaños, quiero dedicarle estas líneas de reconocimiento, gratitud y afecto. No solo por lo que ha supuesto para el campo de las altas capacidades y el desarrollo del talento en todo el mundo, sino también por lo que ha significado en mi propia trayectoria académica y profesional.
Conocí primero a Joseph Renzulli a través de su obra. Sus trabajos formaban parte de esas lecturas que uno descubre pronto que no son simplemente una referencia bibliográfica más, sino una forma distinta de pensar un problema educativo de enorme calado tal cómo identificar, comprender y desarrollar el potencial de los alumnos. Años más tarde tuve la oportunidad de conocerlo personalmente en Nijmegen, en el marco de la 4ª conferencia de la ECHA (1994). Aquel encuentro fue especialmente significativo para mí. Allí le entregué la primera versión traducida al español de sus escalas, las Scales for Rating the Behavioral Characteristics of Superior Students —las conocidas SRBCSS—, que habíamos preparado para una investigación con su autorización. Aquel gesto, que podría haber sido puramente académico o formal, se convirtió en el inicio de una relación prolongada, marcada por la colaboración, el respeto y una admiración creciente que se intensificó muchos años después. En aquellos años noventa yo estaba más vinculado con el enfoque de CTY, complementario pero muy diverso de la aproximación a la escuela de su modelo.
La aportación de Renzulli al campo de las altas capacidades es inmensa. Su conocido modelo de los tres anillos permitió superar visiones reduccionistas de la alta capacidad entendida exclusivamente como puntuación elevada en un test. Al integrar capacidad por encima de la media, creatividad y compromiso con la tarea, Renzulli propuso una concepción mucho más dinámica, educativa y desarrollable del talento que se fue perfilando y ampliando con los años hasta componer un colosal modelo (el Schoolwide Enrichment Model). No se trataba únicamente de “ser” dotado, sino de comprender bajo qué condiciones emergen los comportamientos dotados (gifted behaviours) y cómo la escuela puede favorecerlos. Esta idea, aparentemente sencilla, ha tenido consecuencias profundas. Desplaza el foco desde la etiqueta hacia la oportunidad; desde la clasificación hacia el desarrollo; desde una concepción estática de la capacidad hacia una visión educativa del talento. En un campo tantas veces atrapado entre la medición y la intervención, Renzulli supo tender un puente especialmente fecundo: identificar para servir, conocer para desarrollar, reconocer el potencial para ofrecer experiencias educativas a la altura de ese potencial.
[Curiosamente su artículo: Renzulli, J. S. (1978). What Makes Giftedness? Reexamining a Definition. Phi Delta Kappan, 60, 180-184., fue rechazado inicialmente pues consideraban los editores que no aportaba gran cosa. ¡Hoy es el más citado!]
Pero volvamos al hilo. Para mí, una de sus contribuciones más decisivas ha sido precisamente su concepción de la escuela como espacio de desarrollo del talento, que se vincula fácilmente con toda la corriente de las metodologías activas, el aprendizaje inverso, el alumno como protagonista de su aprendizaje, el propio Mastery Learning, etc. Mi propia trayectoria estuvo muy vinculada durante años al modelo de CTY, como acabo de señalar más arriba, una propuesta extraordinariamente potente para complementar la escuela y ofrecer a los alumnos más capaces oportunidades de aprendizaje avanzado, acelerado y ajustado a su nivel. Renzulli, sin embargo, me ayudó a mirar el problema desde otro ángulo igualmente necesario: no solo cómo ofrecer fuera de la escuela aquello que la escuela no siempre puede dar, sino cómo transformar la propia escuela para que sea capaz de generar oportunidades de enriquecimiento, reto y desarrollo del talento desde dentro.
El Schoolwide Enrichment Model, desarrollado y difundido durante décadas junto con Sally Reis, representa, en este sentido, una de las propuestas más ambiciosas y generosas de la educación contemporánea. No se limita a ofrecer programas para unos pocos, sino que invita a repensar la escuela como un lugar donde todos los estudiantes pueden entrar en contacto con experiencias de enriquecimiento, descubrir intereses, desarrollar fortalezas y producir conocimiento o soluciones con sentido personal y social. Su modelo amplía las oportunidades para que el talento pueda emerger, reconocerse y cultivarse. La distinción entre la «schoolhouse giftedness» y la «creative-productive giftedness«, imprescindible en la era de la IA, ha contribuido a entender que desarrollar el talento no es solo aprender lecciones u obtener buenas calificaciones (aunque esto sea necesario y tenga su indudable importancia), sino que tiene mucho que ver con el florecimiento de la creatividad productiva, pues es decisiva en los avances de la ciencia y la cultura de cualquier sociedad.
Quizá una de las grandes lecciones de Renzulli sea abogar por la excelencia educativa, que no se opone a la equidad, sino que la necesita. Una escuela que no ofrece oportunidades de desarrollo avanzado a quienes las precisan es injusta; pero también lo es una escuela que no se esfuerza por descubrir potencial allí donde todavía no se ha manifestado de forma evidente. Su obra, junto con la de Sally Reis, ha contribuido decisivamente a mostrar que el talento no puede entenderse solo como un atributo individual, sino también como el resultado de contextos que ofrecen oportunidades, reto, acompañamiento y sentido.
A lo largo de los años he podido comprobar, además, que esa visión educativa iba acompañada de una actitud personal poco común. Joseph Renzulli ha mostrado siempre una disposición permanente a colaborar, a compartir, a extender el conocimiento y a hacer que su investigación llegara a todos los rincones posibles. No ha sido un académico encerrado en su propio prestigio, sino un investigador profundamente interesado en que sus ideas fueran útiles para profesores, orientadores, familias, responsables educativos y, sobre todo, alumnos.
Esa generosidad intelectual explica en buena medida la enorme expansión internacional de su obra. Sus modelos, escalas, instrumentos y propuestas de intervención han cruzado fronteras, lenguas y sistemas educativos. Han inspirado investigaciones, programas, políticas y prácticas escolares en contextos muy diversos. En España, sus ideas han tenido también una influencia notable en quienes hemos trabajado durante décadas en el ámbito de las altas capacidades, el desarrollo del talento y el aprendizaje personalizado.
En mi caso, la relación con su obra ha sido constante, particularmente en los últimos tres lustros, desde el estudio y difusión de sus modelos hasta la traducción y utilización de sus escalas; desde las entrevistas y conversaciones mantenidas a lo largo del tiempo hasta los proyectos orientados a acercar sus ideas al público hispanohablante; desde la difusión del modelo de los tres anillos y del Modelo de Enriquecimiento para toda la Escuela (SEM) hasta la adaptación y edición de materiales que han permitido a muchos profesores y profesionales conocer mejor su pensamiento.
Algunas de esas huellas han quedado recogidas también en este blog y en distintos materiales audiovisuales: desde la sección My friends’ corner, que inauguré con Joseph Renzulli como invitado, hasta la entrevista que pude grabar con él en UNIR; desde la serie dedicada al Schoolwide Enrichment Model hasta los vídeos sobre Renzulli Learning y la edición española de El Modelo de Enriquecimiento para toda la Escuela. No son solo referencias documentales, sino pequeños testimonios de una relación intelectual y personal sostenida en el tiempo y de un empeño compartido por hacer llegar estas ideas a profesores, orientadores, familias y responsables educativos de habla hispana.
Poder contribuir, aunque sea modestamente, a que su legado sea mejor conocido en español ha sido para mí una forma de devolver algo de lo mucho que he recibido de su trabajo. Porque la obra de Renzulli no solo se estudia, se aplica, se adapta, se conversa, se lleva a las aulas, se discute con profesores, se explica a las familias y se convierte en criterio para tomar mejores decisiones educativas.
Pero junto al investigador y al educador está también la persona. Quienes han tratado a Joseph Renzulli saben que su grandeza académica convive con una cercanía y una cordialidad que dejan huella. Recuerdo, entre otras cosas, su visita a Logroño después de asistir ambos a un congreso en Santiago, y cómo disfrutaba de la gastronomía española. Son detalles aparentemente menores, pero reveladores: la curiosidad, el aprecio por la cultura, la capacidad de disfrutar de la conversación y del encuentro humano. En esas ocasiones se percibía que detrás del gran nombre de la investigación internacional había una persona afable, abierta y agradecida.
Celebrar sus 90 años es celebrar una vida dedicada a mejorar la educación. Una vida que ha ayudado a miles de profesionales a mirar de otro modo a los alumnos con alta capacidad, pero también a comprender mejor la diversidad del talento humano. Una vida que ha insistido en que el potencial necesita oportunidades, que la motivación y la creatividad importan, que la escuela puede ser un lugar de descubrimiento y producción, y que la educación debe aspirar a algo más que a transmitir contenidos de modo uniforme. A entender, en expresión que uso con frecuencia, que los centros educativos han de verse como ámbitos de aprendizaje antes que de enseñanza.
En tiempos en los que los sistemas educativos siguen debatiéndose entre la estandarización y la personalización, entre la burocracia y el desarrollo real de cada alumno, la obra de Renzulli conserva una actualidad extraordinaria. Su legado nos recuerda que educar no consiste solo en enseñar lo previsto, sino en crear condiciones para que lo posible llegue a desplegarse. Nos recuerda que el talento no se desarrolla en el vacío, sino mediante experiencias ricas, exigentes y significativas. Y nos recuerda también que la escuela puede —y debe— ser un lugar donde los estudiantes descubran no solo lo que saben, sino qué son capaces de llegar a hacer con lo que saben.
Por todo ello, este cumpleaños es también una ocasión para expresar gratitud, por sus ideas, por su investigación, por su influencia internacional y por su permanente disposición a colaborar. Gratitud por haber abierto caminos que otros hemos podido recorrer, adaptar, enseñar y seguir desarrollando. Gratitud, en definitiva, por una vida académica y humana que ha contribuido de manera decisiva a convertir el potencial en talento.
Querido Joe, feliz 90 cumpleaños. Gracias por tu magisterio, por tu generosidad y por haber ayudado a tantos de nosotros a comprender que el verdadero reto de la educación no es solo identificar la capacidad, sino crear las condiciones para que pueda convertirse en contribución, creatividad y excelencia.
En lo personal, me siento afortunado de haber podido aprender de tu obra, colaborar contigo en distintos momentos y contribuir a que parte de tu legado haya llegado también al mundo hispanohablante. Este homenaje nace de la admiración intelectual, pero también de la gratitud personal y la amistad hacia quien ha dedicado su vida a ensanchar las posibilidades de la educación y de tantos alumnos en todo el mundo.
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Si quieres saber más aquí te dejo unos pocos enlaces en los que se recogen contribuciones que compartimos:
- Una entrevista a Joseph Renzulli
- Joseph Renzulli en My friends’ corner
- Personalizar el aprendizaje con Renzulli Learning
- ¿Conoces el modelo de enriquecimiento para toda la escuela?
- El modelo de enriquecimiento para toda la escuela (Schoolwide Enrichment Model, SEM) (1/7)
- El Modelo Triádico de Enriquecimiento como subteoría del SEM
- El modelo de enriquecimiento para toda la escuela (Schoolwide Enrichment Model, SEM) (7/7). Renzulli Learning
- 40 años de investigación sobre el SEM (5/10). Tríada de enriquecimiento
- Entrevista a Sally M. Reis en diálogos sobre talento y tecnología | UNIR
- Introducción al SEM ESP