La aceleración como estrategia educativa: modalidades (2)

Es bastante común que la aceleración se confunda con avanzar uno o más cursos, lo cual es una posibilidad, pero en modo alguno ni la única ni la más conveniente en la mayor parte de las ocasiones. Se toma así, el todo por una de sus partes.

Es preciso distinguir entre diversas opciones que se pueden agrupar de diversos modos. Uno muy clásico es diferenciar entre las opciones de "grade skipping" y "subject skipping". La primera se iguala a las opciones de avance de uno o más cursos enteros, mientras que la otra se refiere al avance de materias.

En cualquier caso, cuando se estudia la aceleración, como hicimos en la entrada anterior, es preciso ir al fondo de la cuestión y ligarla, a mi juicio, con tres dimensiones: Velocidad, Amplitud y Profundidad. Cómo se logra esto es diferente en cada caso, dependiendo de las necesidades y circunstancias personales, familiares y escolares de cada alumno.

Lo que es esencial es entender que necesitamos un sistema escolar que permita, como ya señalé en otra ocasión, avanzar al alumno por el currículo tan rápido, con tanta amplitud y profundidad como su capacidad e intereses le permitan, independientemente de la modalidad que en cada caso se determine como la más idónea. La adecuada combinación de velocidad, profundidad y amplitud deben conducir para cada escolar a un ajuste óptimo del curriculo, concepto que se denomina Optimal Match, al que me refería en otra ocasión hablando del Talent Search, y que tiene como compañero de viaje al modelo DT-PI que convendría que los profesores conociesen con profundidad, pues es una de las claves para discurrir por la senda de la atención personalizada a los alumnos. Parece ocioso decir, pero lo haré, que este enfoque con la óptica adecuada sirve para adaptarse a cualquier escolar, pues lo que en unos puede ser 'exceso', en otros puede ser 'déficit' o carencia.

Sea como fuere, de lo que se trata es de acertar con la estrategia más adecuada para cada persona singular dentro, naturalmente, de las posibilidades al alcance, pues no será lo mismo una escuela rural pequeña que otra grande del centro de una ciudad, por ejemplo.

A continuación inserto una tabla en la que se presentan diversas opciones que permiten llegar a ese ajuste óptimo del curriculo a las necesidaes de los escolares. Muchas, o algunas, no son propias o posibles en nuestro sistema educativo, aunque podríamos tomar nota... En ningún caso son necesariamente excluyentes o únicas en su aplicación. Es decir que pueden combinarse o ser necesarias en diversos momentos de la vida de los alumnos, cuyo desarrollo y necesidades tampoco son lineales ni uniformes y se van presentando o desapareciendo en momentos diversos de su desarrollo intelectual, afectivo y social. Por decirlo con una analogía: "no hay enfermedades sino enfermos".

Lo que no hemos de perder de vista es una sola cosa: "el talento si no se cultiva, no se desarrolla" y para ello es preciso que el nivel de reto en cada momento permita el desarrollo óptimo de cada escolar.




Pues son al menos dieciocho diferentes modalidades de aceleración que pueden emplearse en la vida y desarrollo del aprendizaje de los escolares. Es como un gran buffet del que uno se sirve según su apetito en cada momento.

Lo que resulta esencial entender es que el alumno debe aprender solo lo que no sabe o mejor no debemos pretender enseñarle más que lo que no sabe, sin detener su aprendizaje o condicionar su ritmo por causas externas a sus propias necesidades temporales o permanentes. Solo así, con un optimal match lograremos que su rendimiento se equipare a su potencial. Acelerar el aprendizaje no significa tanto "empujar" como "dejar de frenar".
Termino con otra tabla tomada de Reyero y Tourón (2003) que permite una reclasificación de las opciones anteriores desde la perspectiva del tiempo, los conocimientos y la rapidez de desarrollo del currículo.




2 comentarios:

  1. ¿Será posible que esto se lleve a los estudios universitarios? Siempre existió la acreditación de los aprendizajes, bien sea por la educacion continua o por la experiencia ... pero siempre se quedó en en tintero.¿Será posible poner en práctica esta realidad?

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  2. Desde luego, conceptualmente no hay ningún problema; burocráticamente el asunto es más complicado.
    De todos modos cualquier alumno en la Universidad puede confeccionar a su medida parte de su currículo y todos tienen la posibilidad de recibir el asesoramiento de sus profesores para ir mucho más allá de lo que hace falta para aprobar, esto unido a las horas que se pueden pasar en los laboratorios y bibliotecas hacen que la Universidad esté en condiciones mucho más favorables para desarrollar el talento, como de hecho hace, que las escuelas.

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