Modificaciones curriculares en los procesos para los más capaces


Las Modificaciones en los procesos, se refieren al modo en el que se presentan los contenidos del currículo y las actividades en las que los alumnos están implicados. Entre las principales modificaciones de este tipo podemos señalar las siguientes:

a) Como indica Maker y Nielson (1995) "los métodos utilizados en los programas de los más capaces deben poner más énfasis en el uso de la información que en su adquisición". En efecto, son las estrategias de aprendizaje adecuadas a la recogida, análisis, síntesis y evaluación de la información en las que hay que poner mayor atención, ya que típicamente los alumnos de alta capacidad adquieren la información de una manera rápida y con poco esfuerzo. Lo importante es enseñarles a manejarla adecuadamente.

b) Uso de actividades y preguntas de final abierto. La apertura en el planteamiento de la enseñanza fomenta el reto y la creatividad en la búsqueda de respuestas originales, así como el uso del pensamiento divergente, para dar solución a cuestiones ambiguas, indefinidas, irresolubles o a actividades nuevas.

c) Aprendizaje activo con énfasis en la resolución de problemas y estrategias de pensamiento. Este aspecto es particularmente adecuado para los alumnos más capaces, ya que constituye un reto intelectual que les mantiene interesados en la enseñanza. Las actividades basadas en el descubrimiento fomentan el uso del pensamiento inductivo que lleva a encontrar los principios, leyes o patrones que rigen un determinado fenómeno, lo que aumenta su implicación e interés por el aprendizaje. Les ayuda a buscar el "cómo y por qué" de las cosas favoreciendo la satisfacción de su natural curiosidad.

d) Enseñar métodos para facilitar la reflexión y autovaloración de los aprendizajes. Es importante esta estrategia porque ayuda a los alumnos a aprender diversos caminos posibles para conseguir un mismo resultado correcto, autodirigir, controlar e implicarse cognitiva y activamente en las situaciones de aprendizaje. Les ayuda además a reflexionar sobre su propio esquema de pensamiento así como sobre el de los demás y discutir sobre su corrección o adecuación a una situación dada. Para los profesores también es útil porque les permite valorar la calidad de las estrategias seguidas por estos alumnos, lo que constituye una ayuda evidente para su asesoramiento.

e) Fomentar la elección, como una posibilidad real que les permita implicarse en tareas y actividades que sean de su interés y aumenten su motivación. Habrá que lograr un equilibrio, no obstante, entre lo que les gusta hacer y lo que realmente deben hacer, pero siempre debe ofrecerse esta posibilidad.

f) Adecuación al ritmo de desarrollo y variedad de recursos. El ritmo se refiere a la velocidad con la que se desarrolla el currículo. Este ritmo, que debe adecuarse a las características de los alumnos, no debe ser absolutamente fijado por el alumno ("self-pacing"), ya que esto no siempre conduce a que los alumnos rindan de acuerdo con sus capacidades. Algunos autores prefieren hablar de un ritmo grupal ("group-pacing") rápido con cierta flexibilidad para las adaptaciones personales (Cfr. Stanley y Benbow, 1986). La variedad, por su parte, se refiere a la utilización de métodos y actividades diversos que eviten la monotonía y la pérdida de interés.

Seguiremos en una próxima entrada con las modificaciones posibles para el contexto.

3 comentarios:

  1. Si yo tuviera que montar una escuela, y la ley me lo permitiera, haría poco caso de los currículos oficiales. Entre otros motivos porque la lógica de algunas materias lleva implícita su propia forma de desarrollo, mientras que en otras la elección y la secuencia de los contenidos son totalmente arbitrarias y vienen dictadas por la tradición, los criterios y las preferencias de las autoridades reconocidas y las modas de cada época.

    Nadie duda de la necesidad de unas orientaciones generales acerca de lo que es más conveniente en cada etapa educativa (aunque si los docentes estuvieran bien preparados no las necesitarían), pero hay dos razones poderosas para evitar cualquier intento de regular con excesivo detalle qué es lo que se debe enseñar.
    http://www.otraspoliticas.com/educacion/piratas

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  2. Después de leer esta entrada, solo puedo decir: ¡Qué bonito es soñar!.
    Me ha gustado mucho lo expuesto, ¿pero mis nietos verán una escuela así?
    Aprovechando el comentario de Enrique, aquí va un comentario y una sugerencia incendiaria.
    Yo ahora también estoy en un período reflexivo sobre la mejor escuela, decir que no lo tengo claro. Es evidente que la escuela debe evolucionar, ¿pero hacia donde?. Yo el problema no lo veo en lo que deben aprender los niños, sino en ¿cómo lo aprenden?. Sobre esto, posiblemente habría mucho debate.
    Y mi comentario incendiario: No hay nadie que se atreva en España a montar un colegio o instituto, dedicado a los alumnos más capaces. Basta montar un colegio como centro extranjero en España, adoptando algún modelo de EEUU, que seguro que es fácil encontrar un buen modelo. Mis disculpas hacía las autoridades educativas, ya que estos comentarios escandalizan.

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  3. Solo si soñamos con algo mejor seremos capaces de luchar por ello. No podemos rendirnos ante lo que consideramos que es una lucha justa y necesaria. La educación requiere de un gran compromiso moral por el bien de las personas.
    Ya hay escuelas para niños con deficiencias severas.
    No obstante en un colegio para niños de alta capacidad se reproduciría exactamente el mismo problema, porque entre ellos las diferencias son tan grandes como las que se producen en los grupos heterogéneos. hablaré de esto un día.Lo que hay que cambiar son los métodos de instrucción.
    La calve puede estar en hacer una escuela no graduada donde moverse por el currículo (o salirse de él) venga determinado por la capacidad y voluntad para aprender de cada escolar... Saludos

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