The Spanish Giving Pledge, ¿sería posible?


En nuestro Sistema  Educativo hay problemas severos de falta de identificación, promoción y educación del talento sobre los que quiero llamar la atención, una vez más. Problemas que lastran el desarrollo social, intelectual y productivo de nuestro país. Porque, no lo dudéis, el talento hay que cultivarlo desde la escuela si queremos tenerlo en las etapas posteriores.

Muchas veces oímos decir que estaría bien atender a esos chicos y chicas más capaces pero que hay tantas necesidades... Este es un argumento pobre y poco recto sobre el problema, ya tratado en el Mito 10.  Hay muchos modos de abordar el problema, desde luego. El único que no es válido es ignorarlo. Por eso quiero plantear ahora una reflexión sobre otras acciones que se podrían llevar a cabo para que nadie se vea perjudicado por sus propias circunstancias a la hora de desarrollar su talento, y me voy a servir para ello de la iniciativa The Giving Pledge, una de esas acciones norteamericanas que nunca dejarán de sorprenderme... positivamente, claro.

Esta imagen y las siguientes están tomadas del infográfico que aparece en The Windows Club

Este movimiento ("La promesa de donar"), que muchos quizá conoceréis, es un esfuerzo que pretende animar a las personas y familias más ricas de Norteamérica a que donen la mayor parte de su fortuna, incluso en vida, para causas filantrópicas relacionadas con el desarrollo de las personas y la sociedad en general. Amazing!

Salvando todas las distancias culturales,  idiosincráticas, idiomáticas y cualquiera otra que se quiera poner sobre la mesa, no me negaréis que es un movimiento extraordinariamente interesante que refleja lo que es una sociedad civil que toma las riendas de muchos asuntos que afectan, no solo a sus ciudadanos, sino a cualquier población del mundo, para tratar de resolverlos o paliarlos de algún modo.
 

Hay bastante información en la red sobre esta iniciativa, por su magnitud, única en el mundo.

En el gráfico de arriba puede verse, a modo de ejemplo, una acción en el ámbito de la salud.
 
  • 5,8 millones de personas vacunadas de hepatitis B y sarampión, 
  • 560 mil vacunados contra la meningitis, 
  • 474 mil contra la tosferina ó 140 mil contra la fiebre amarilla. 
  • Pretenden llegar a proteger las vidas de 7,6 millones de niños menores de 5 años hasta 2019. 

Pero la historia viene de atrás, como se cuenta en la figura de más abajo.
Andrew Carnegie, empresario de la industria del acero, había donado en el momento de su muerte en 1919, el 90% de su fortuna, que convertida al valor de hoy serían unos 6,5 billones de dólares (1 billon= mil millones).

Warren Buffet, magnate de los negocios e inversor financiero, buen amigo de Bill Gates, ha prometido donar el 99% de su fortuna, y ya ha aportado el 65% de sus 50 billones de dólares.

John D. Rockefeller, empresario del petróleo e inversor, había donado en el momento de su muerte en 1937, 500 millones de dólares que en valor de hoy vendrían a ser 11 billones, según se puede leer en el gráfico.

En 2007, Bill y Melinda Gates habían donado a esta iniciativa 28 billones de dólares, lo que representa el 48% de su riqueza personal. Éstos, junto con Warrren Buffet, se han implicado en el proceso de animar a otros multimillonarios americanos para que donen parte de sus fortunas, llegando a un compromiso moral público (no contraactual) de donación de, al menos, la mitad de sus bienes a lo largo de sus vidas, animando así a otros a seguir su iniciativa: The Giving Pledge.

Más abajo podemos ver algunas de las personas más influyentes económicamente en esta iniciativa, algunos ya mencionados y otros como George Lucas Mark Zuckenberg.


La pregunta que me hago y os lanzo es: ¿no sería posible que en España se pusiera en marcha una suerte de Spanish Giving Pledge que agrupase a personas e instituciones, dispuestas a apoyar económicamente acciones educativas, que permitiesen despegar a aquellos jóvenes que tuviesen condiciones para hacerlo? ¿No ayudaría esto a tantas personas con capacidad pero sin demasiados recursos? ¿No sería una manifestación de equidad y de compromiso? ¿No permitiría poner las bases de una sólida construcción social, intelectual y artística, de un país con un sistema educativo tan maltrecho como el nuestro, pero que por otra parte tantas personas brillantes ha generado en todos los campos del saber y en las actividades humanas más diversas?

Desde luego que hay infinidad de fundaciones e instituciones con programas de acción social pero ¿son suficientes y todas eficientes?, ¿no podríamos hacer más? Tú, ¿qué opinas?

6 comentarios:

  1. ¿no podríamos hacer más? Tú, ¿qué opinas?

    Lanzada la pregunta, aquí va mi opinión.
    De entrada, pienso que en España somos una sociedad mediocre (no pretendo ofender), cuando vemos a una persona ajena superarse a si mismo, nos entra la envidia. A partir de aquí tenemos dos opciones: intentar ser como él, o ponerle la zancadilla. Normalmente hacemos lo segundo.

    Centrándonos en las altas capacidades, si googleamos un poco, vemos que en España hay multitud de asociaciones de padres defendiendo a estos chicos. No entiendo como no hay iniciativas como esta encima de la mesa, no lo entiendo. Si algún lector de este blog con más años de experiencia tiene la respuesta, agradecería que la compartiese.

    Últimamente, en todas las conversaciones que participo, afirmo que la crisis que tenemos en España, es debida a un sistema educativo mediocre. No podemos ser un país avanzado, si no cultivamos la excelencia. Paradójicamente, como he dicho en el primer párrafo, muchos prefieren la igualdad por abajo, así nos va.

    Por mi parte, hace un par de meses he fundando una asociación, y posiblemente una de las iniciativas será el contacto con las empresas tecnológicas, para motivarlas a cultivar el talento.
    Saludos a todos.

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  2. No podemos aspirar a ello. Siento el pesimismo pero si uno escucha las frases de un Botín o un A. Ortega puede verse que su inteligencia ( indudable) no está en el plano del que hablamos, esa educación les falta a ellos y a todos nosotros. Pasamos con indiferencia de la ignorancia que nos rodea y pocos tomamos la cuestión de la educación ajena como bandera. España es un país muy pobre, donde la voluntad de mejora es tan trivial que duele. Hablo a nivel macro, pero trabajo en una ingeniería 100% titulados superiores, la formación continua, ajena o no al trabajo , es seguida por un 1% de los empleados. Este año es la primera vez que alguien hace algo. ASOMBRADO.

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  3. En México, Carlos Slim, con su fundación también ha realizado diferentes acciones de mejora de la sociedad. Curiosamente es mucho menos notorio (será por no ser americano y tener tan buenas campañas de marketing), sin embargo creo que todo es posible y mejorable.

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  4. La verdad, prefiero que se limten a no defraudar, y que sea el Estado el que haga esas inversiones; el mecenazgo privado tiene un gran inconveniente, y es que el destino de ese dinero y los requisitos para recibirlo están sujeto al capricho de una persona. Que paguen sus impuestos, que éstos sean adecuados, y con eso debería bastar y sobrar.

    Saludos,

    David Gutiérrez

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  5. Por supuesto cada ciudadano tiene que cumplir sus obligaciones legales, entre las que están las fiscales. Lo que a mí me parece es que sería necesario ir a sistemas mixtos en los que tampoco dependamos del capricho del gobierno de turno. Al final habría que establecer mecanismos por los que todos los alumnos pudieran ser atendidos como merecen. Si algunas personas o agentes sociales con recursos quieren ayudar a los demás, bienvenido sea. La experiencia de multitud de fundaciones, por ejemplo, es muy positiva. Pero como bien dices la educación no puede depender del capricho de nadie, sí de la ayuda de todos.
    Gracias

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  6. Es verdad que es preferible un mecenazgo privado antes que falta de recursos, y en ese sentido ojalá cundiera el ejemplo. Pero hay un riesgo alto de generar un círculo vicioso en el que el Estado deja de involucrarse económicamente en determinados problemas porque ya hay fundaciones privadas que los abordan, por lo que esos sectores se hacen crónicamente dependientes de la financiación particular y sus vaivenes.

    Este es un debate interesante que se da con frecuencia en torno a la atención a los pobres, por ejemplo, y menos en educación. Gracias por sacarlo a la luz.

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